Sin noticias de Cervantes en el féretro de «M. C.»

Dos técnicos extraen el contenido del nicho número 1 de la cripta
Dos técnicos extraen el contenido del nicho número 1 de la cripta

A la misma velocidad que se disparó la euforia tras el hallazgo de las iniciales «M.C.» en los restos de un féretro en las Trinitarias, los investigadores negaron ayer la posibilidad de que estemos ante una resolución inminente del misterio que rodea al lugar en el que descansa Cervantes. El responsable de esta segunda fase de búsqueda, el especialista en Medicina forense Francisco Etxeberria, pidió ayer cautela ante las decenas de periodistas congregados a las puertas del convento: «Los trabajos de identificación acaban de empezar y avanzan despacio. En el plano antropológico todavía no tenemos ningún avance: pueden ser muy interesantes las dos letras, ya lo comprendemos, pero hay que continuar la tarea».

De momento, son pocas las certezas que rodean a este ya célebre nicho número 1, en el que el pasado sábado fue encontrada una madera deteriorada con las iniciales «M.C.» remachadas en hierro. Los científicos sí tienen constancia de que en este enterramiento coexisten restos de al menos una decena de personas. Estos huesos aparecieron junto a una gran cantidad de trozos de ataúdes de madera en mal estado y otro tipo de escombros. También son tajantes los investigadores a la hora de afirmar que los restos óseos procedentes de este nicho y analizados hasta ahora no comparten ninguna coincidencia con el perfil bioantropológico del escritor. Se han descartado huesos que, por edad, no encajan con los de un varón de casi 70 años. Y también sostienen, sin dudar, que algunas de los patrones analizados corresponden a niños. «Es verdad que alguna de las cosas que hemos visto no es Cervantes, y eso lo hemos revisado y apartado», sostenía Etxeberría, que también reconoció haber descartado ya «algunos cuerpos casi enteros». La especialista en arqueología funeraria Almudena García Rubio dejó claro que «los antropólogos están todavía estudiándolo, todo lo que os diga ahora puede cambiar cuando se vea con más calma». García Rubio también afirmó sentirse sorprendida por la presencia de restos de tantas personas: «Lo que estamos viendo es que había muchos enterramientos; esto ha estado en uso mucho tiempo, con lo cual la tarea de investigación histórica está en curso, esto acaba de empezar y ya veremos».

Con estos hallazgos sobre la mesa, el trabajo a partir de ahora se centrará en la gran cantdad de «huesos destruidos» que aparecieron en este mismo nicho. Asimismo se continuarán estudiando el resto de enterramientos situados en la pared norte utilizando una cámara endoscópica. En los dos primeros días de trabajo, los forenses y arqueólogos han conseguido recuperar restos de textiles y calzado, y también comprobar que «algunos de los cuerpos tienen vestimenta».

Respecto al hallazgo de la madera con las iniciales del escritor, tampoco existe un certeza total de que pertenezca realmente a Cervantes. A este respecto, el historiador Fernando Prado aseguró ayer que en la que época en la que Cervantes fue enterrado, en el siglo XVII, los féretros eran decorados con iniciales, crucifijos y otros utensilios: «No tiene nada de raro. Si se va Segovia hay obras con esta decoración. De hecho es una técnica, la de utilizar las iniciales, que se ha mantenido prácticamente hasta nuestra época». E insistió el historiador en pedir cautela –«este año se podrá confirmar todo. Hay que aprender a tener paciencia en beneficio de todos»–, mientras bromeaba que, en realidad, las iniciales «M.C.», aunque pueden ser «relevantes», también podrían terminar perteneciendo a «Mario Conde o a alguno de sus antecesores».