Cartagena

Vox sabotea la investidura de López Miras con Cs

El secretario general del PP, Teodoro García, insiste en que no se sentará nuevamente a «malgastar» el tiempo con Vox. La formación de Santiago Abascal exige como medida innegociable entrar a formar parte del Gobierno autonómico

El secretario general del PP, Teodoro García, insiste en que no se sentará nuevamente a «malgastar» el tiempo con Vox. La formación de Santiago Abascal exige como medida innegociable entrar a formar parte del Gobierno autonómico

Tras varias semanas de duras críticas y reproches, de reuniones y negociaciones, después de que el Partido Popular consiguiera sentar por primera vez en una mesa a los dirigentes de Ciudadanos y de Vox, la formación de Santiago Abascal finalmente votó que «No» a la investidura de Fernando López Miras como presidente del Gobierno murciano, sumando así sus cuatro diputados a los 17 del PSOE y a los dos del Grupo Mixto-Podemos. El resultado: la Región de Murcia no tiene gobierno. Un castigo que no fue esperado hasta el último minuto, ya que la previsión que hacían todos los partidos es que, a través de su abstención, permitiera que PP y Cs gobernaran en coalición en Murcia los próximos cuatro años, tal como lo habían acordado PP y Vox desde las direcciones nacionales

Así lo comunicó el secretario general del PP nacional, Teodoro García Egea, quien tras el debate de investidura compareció ante los medios para «disculparse por el bochornoso espectáculo que los políticos estamos dando».

García Egea aseguró que el PP, con Vox, «ya no tiene nada que hablar», y mucho menos tras la reunión de cinco horas que mantuvieron los equipos negociadores de las tres formaciones durante la mañana. «No volveremos a malgastar de nuevo tantas horas con políticos que no se aclaran. Cuando la Región sea su prioridad, que nos llamen».

De hecho, hizo público que minutos antes de que se iniciara el pleno, PP y Vox llegaron a un acuerdo para la investidura de López Miras en el que el PP se comprometía a revisar la política de creación de centros para menores no acompañados; promover la maternidad; o revisar que se destinen subvenciones a «actividades relacionadas con el adoctrinamiento ideológico o contrarios a la Constitución».

Fuentes populares confirmaron que ese acuerdo funcionó como «llave» de la gobernabilidad ya que el compromiso de su cumplimiento se basaba en la defensa ante la tribuna de la Asamblea, algo que no ocurrió tras una intervención de Vox centrada en atacar a la formación naranja.

Tras reconocer que coincide en un 95 por ciento con las medidas recogidas en el acuerdo programático de PP y Cs, el portavoz de Vox en la Asamblea, Juan José Liarte, insistió en que la mejor forma que tienen de garantizar que se cumplen los acuerdos es estando en el gobierno. «¿Y quién no querría? El obstáculo nos lo estamos encontrando en París-Madrid, en la dirección nacional».

Por su parte, la líder de Cs en la Cámara parlamentaria, Isabel Franco, votó nuevamente a favor del candidato popular, y acusó a Vox de haber «saboteado» la investidura e imponer el egoísmo. «Se han alineado con el 'sanchismo' y la izquierda radical, pudiendo haber alcanzado un 'acuerdo a la andaluza'».

Franco dijo que su partido volvía de nuevo «a la casilla de salida», a valorar desde hoy las mismas opciones que se planteaban el 27 de mayo, el día siguiente a las elecciones. «Están abiertas todas las vías: seguir con el acuerdo con nuestro socio preferente, el PP; buscar puntos de acuerdo con el PSOE; o unas nuevas elecciones. Hoy por hoy, nos ceñimos a nuestro pacto de gobierno con López Miras».

Conesa se postula

Por su parte, el secretario general del PSOE, Diego Conesa, calificó de «paripé» el debate para acaparar «los telediarios nacionales», y anunció que ya había registrado la petición para que el presidente de la Asamblea inicie la ronda de conversaciones en las que se postulará como candidato a la Presidencia. «Esperamos que Alberto Castillo cumpla su palabra, pero seguimos tendiendo la mano a Cs».

El portavoz del Grupo Mixto-Podemos, Óscar Urralburu, anunció que estas escenas de desacuerdo provocarán una grave inestabilidad para la Región. «¿Hasta donde son capaces de llegar? ¿Dentro de 15 días qué les van a dar a los de Abascal? Este fracaso no nos permite albergar ninguna esperanza para la Región».

No obstante, lo verdaderamente claro de la jornada de ayer fue la buena sintonía entre el PP y Cs, quienes ambos se alabaron por su «responsabilidad y altura de miras» ante un proyecto en el que ambas formaciones habían puesto su empeño, esfuerzo y trabajo.

El candidato López Miras, durante su intervención en la Asamblea, insistió en la generosidad, cesiones y esfuerzos de Cs, y pidió lo mismo a Vox, a quienes aseguró que cumpliría con todas las propuestas alcanzadas. «Ninguna de sus peticiones supone la reducción de libertades ni derechos individuales, y son bastante razonables y legales».

En vano, su tendida de mano sirvió para que Vox votara en contra y paralizara la Región, al menos unas semanas más.

La negociación entre PP, Cs y Vox sigue

El punto al que llegaron ayer las formaciones PP, Cs y Vox no es más que lo que se podría calificar como una «prórroga», ya que, si el candidato del PSOE, Diego Conesa, no obtiene los suficientes apoyos como para ser propuesto por el presidente de la Asamblea, se propondría de nuevo a López Miras como candidato. La próxima investidura podría efectuarse los días 18 y 19 de este mes, según las previsiones de la Asamblea. Por el momento, Alberto Castillo iniciará la ronda de consultas en los próximos días y valorará las posibilidades de cada uno de los postulantes a presidir el Ejecutivo murciano.