Sociedad

Pocahontas, la perra secuestrada, ya está recuperada y preparada para su “trabajo”

La labradora, que pasó una semana retenida por su adiestrador, comienza su vida con la niña con discapacidad

Pocahontas junto a Ukelele y Verso, tres perros de asistencia de Bocalán que comienzan su "periodo laboral" / Bocalán/ Facebook
Pocahontas junto a Ukelele y Verso, tres perros de asistencia de Bocalán que comienzan su "periodo laboral" / Bocalán/ FacebookBocalan / Facebook

La Fundación Bocalán anunció, a través de su red social Facebook, que Pocahontas ya está preparada y “pasará de ser aprendiz de perro de asistencia a ser una gran ayuda y la mejor compañera para niños con movilidad reducida y sus familias”

El caso Pocahontas saltó a los medios de comunicación hace poco más de un mes cuando su entrenador se inventó que había sido robada a punta de pistola justo el día antes que debía ser entregada a una niña de Málaga con discapacidad que llevaba cuatro años esperándola. Los medios de comunicación y las redes sociales se hicieron eco del asunto y una gran movilización digital pidió ayuda para encontrar a esta labradora de color negro.

Hasta su entrenador Alfonso García Cabrera, que luego resultó ser el secuestrador, salió en varias televisiones llorando por haber perdido al animal y rogando a los supuestos ladrones que la devolviesen.

Alfonso relató a la Policía que cuando iba de paseo por Aranjuez, unos “gitanos” se bajaron de una furgoneta blanca y tras robarle a punta de pistola la cartera decidieron llevarse también a Pocahontas, a quien “metieron en el maletero del coche y se fugaron”. La imagen de la perrita dio la vuelta a España. La Fundación Bocalán presidida por el adiestrador Teo Mariscal dio por buena en principio la versión del entrenador y hasta justificaron sus lágrimas: “no hace nada más que llorar porque se la robaron, pero todos hubiésemos hecho lo mismo en esa situación”, señaló Mariscal a los medios de comunicación, en referencia a haberla entregado sin resistencia al estar amenazado por una pistola.

Cuando la Policía comenzó a investigar surgieron las dudas sobre la versión del adiestrador, sobre todo porque aseguraba que el robo hacia sido a plena luz del día y sin ningún testigo ni del coche, que describía como una furgoneta Renault blanca, ni de la presencia de los “gitanos”. Tampoco a los responsables de la Fundación les cuadraba su versión de los hechos, como el sitio exacto donde sufrió el robo el bajo tiempo empleado en recorrer distancias.

Tras su trabajo, la Policía rescató a los ocho días a la perra delgada y muy sucia de la propia casa del adiestrador, donde parece ser que estuvo retenida todo el tiempo. García Cabrera fue detenido por denuncia falsa y también podría ser acusado de un delito de odio al inventarse que fueron “gitanos”.

Alfonso García se encargó con Pocahontas como entrenador externo del último periodo de formación de la perra, que consiste en habituarse y desenvolverse en una vivienda en acciones para lo que había sido entrenada ocho meses: encender y apagar luces, abrir cajones o coger objetos.

Periodo de recuperación

Tras su recuperación, Bocalán indicó que a la labradora retriever le esperaba un periodo de prueba y recuperación antes de su entrega a la niña con discapacidad, ya que haber pasado por esa experiencia “le había afectado bastante”.

Ahora, casi un mes después de haber sido encontrada, la Policía la rescató el 28 de enero, ya está lista de nuevo para ser la compañera de Clara, quien tendrá que viajar a Madrid junto a su madre unos días para “acoplar la perra a la niña”.

Pocahontas se ha “licenciado” como perra de asistencia en Bocalán junto a dos compañeros, Ukelele y Verso. Los tres “ya están preparados para el acoplamiento que comienza hoy”, matizan desde Bocalán.