Pocahontas fue secuestrada por una deuda de su entrenador

El adiestrador fue detenido por simulación de delito tras denunciar falsamente el robo del can. La Policía Nacional encontró a la perra escondida en su casa

«Hundido», así se mostraba el adiestrador de Pocahontas ante las cámaras de Telemadrid el martes de la semana pasada al ser entrevistado por el «secuestro» de la perra que estaba entrenando para asistir a una niña malagueña con movilidad reducida, justo un día antes de cuando debía ser entregada.

Y es que, la Policía Nacional informó ayer de la detención la noche del pasado lunes del adiestrador, Alfonso G., tras encontrar escondida en su casa a Pocahontas. La labradora negra se encontraba en buen estado y fue llevada a la Fundación Bocalán para que, tras un periodo de recuperación pueda por fin ser entregada a Clara, la joven de 15 años que vive en Málaga, para que le ayude en las actividades diarias, para las que fue adiestrada durante un año. Esta joven llevaba tres años en lista de espera para recibir un can de asistencia como éste, que están entrenados para tareas como encender la luz, por ejemplo.

La detención del adiestrador se produjo tras la investigación llevada a cabo por la Policía desde el pasado día 20 cuando Alfonso G. interpuso una denuncia en la comisaría de Aranjuez, en la que decía haber sido víctima de un atraco con una pistola durante el cual le arrebataron «de un tirón» a la perra.

Los agentes de la Brigada Local de Policía Judicial comenzaron a investigar la denuncia para esclarecer los hechos y tras las pesquisas realizadas comprobaron que el individuo no había sufrido tal robo y que había inventado el secuestro del animal. Una vez constatada la simulación del delito, acudieron a su domicilio en Aranjuez y recuperaron el animal que estaba allí escondido, y arrestaron a Alfonso G.

La Policía continúa con la investigación para tratar de determinar las razones del falso secuestro orquestado por el adiestrador, que quedó en libertad con cargos, según informaron a LA RAZÓN fuentes policiales.

Los investigadores, que consideran a Alfonso G., como «fantasioso», barajan imputarle por otros delitos, como apropiación indebida o estafa, a expensas de que el detenido confiese los motivos de su acción delictiva. A este respecto, ayer se barajaba entre estos motivos, que Pocahontas, que podría haber pasado toda esta semana en su casa, le fue «retenida» por parte de unos acreedores a los que el adiestrador les debía dinero.

Así lo afirmaba ayer ante las cámaras de Telemadrid una de las personas que trabajan en la Fundación Bocalán, quien aseguraba que tras ser secuestrada Pocahontas le fue devuelta una vez satisfecha la deuda. No obstante, debido al valor que tienen estos perros, en torno a 15.000 euros, también podría estar la intención de venderla.

Por la famosa labradora negra, cuya desaparición tuvo gran repercusión mediática, se llegó a ofrecer una recompensa de 800 euros por parte de la Fundación Bocalán.