¿Por qué sigue la contaminación en Madrid con menos coches?

Pese a que el tráfico se ha reducido hasta un 26% en la capital, la ausencia de viento está provocando que el NO2 se acumule

Avenidas vacías por el coronavirus
El tráfico en la M-30 descendió ayer un 15,4%, según los datos del Área de Movilidad y Medio Ambiente del AyuntamientoJuan Carlos HidalgoEFE

Desde el pasado miércoles, en la ciudad de Madrid y alrededores ha dejado de existir la hora punta de tráfico. Desde que el Gobierno regional decretó el primer día sin actividad lectiva dentro de las medidas adoptadas en la lucha contra el coronavirus, sumado al hecho de que muchas empresas han decretado el teletrabajo, el flujo de coches se ha visto reducido drásticamente. El primer día, el tráfico en la capital descendió un 8,9% en M-30, un 14,3% en el interior de Calle 30 y un 21% en el exterior. Y ayer, esta tendencia a la baja, tal como señala el Área de Medio Ambiente y Movilidad del Ayuntamiento, no hizo sino acentuarse: un 15,4% en M-30, un 16,2% en el interior de Calle 30 y un 26,3% en el exterior de la vía de circunvalación.

Todo ello podría hacer pensar que la capital, más que nunca, se vería libre de las partículas contaminantes generadas por los vehículos a motor. Sin embargo, no ha sido así. El miércoles, los valores medios de dióxido de nitrógeno (NO2) en distintos puntos de la capital fueron más altos de lo habitual, teniendo en cuenta además que en los últimos meses se habían visto reducidos. Ninguno de ellos alcanzaba los 200 microgramos por metro cúbico, que es el valor límite horario para la protección de la salud humana, y cuyo incumplimiento no puede superarse en más de 18 ocasiones al año. Sin embargo, la gran mayoría sí rebasaban el valor límite anual de 40 microgramos.

Así, según el boletín diario del Ayuntamiento referente a la calidad del aire, la estación más castigada por las partículas contaminantes, como suele ser habitual, fue Plaza Elíptica, con un valor de 55. A continuación se encuentran las de Escuelas Aguirre y Ramón y Cajal, con 52 microgramos, y Ensanche de Vallecas, con 50. Plaza de España y Cuatro Caminos presentaban un valor de 48, mientras que con 47 se encontraban Barajas Pueblo, Plaza del Carmen (única estación en Madrid Central), Moratalaz, Vallecas y Tres Olivos. Por su parte, Urbanización Embajada y Barrio del Pilar contabilizaban de media 46 microgramos.

De los 24 medidores ambientales con los que cuenta nuestra ciudad, solo cinco daban por debajo de 40: Casa de Campo, Retiro, Sanchinarro, El Pardo y Juan Carlos I.

¿El motivo? Que la sola reducción del tráfico no basta para descender los niveles de contaminación. El clima tiene un papel esencial. «Hay dos factores: las emisiones, en las que el tráfico es el mayor contribuyente, y luego la meteorología. Los niveles de tráfico están siendo bajos, pero también lo están siendo los niveles de ventilación. Hay muy poco viento», explica a LA RAZÓN Ángeles Cristóbal, subdirectora general de Sostenibilidad. Así, no hay suficiente aire para desplazar a las partículas, y, «aunque haya menos emisiones, se va acumulando la contaminación».

A lo largo del miércoles, afirma Cristóbal, se alcanzó en la estación de Plaza Elíptica «un máximo de 161» microgramos. Además, la baja ventilación se ha hecho notar sobre todo desde las 8:00 hasta las 12:00 horas, de forma que, «aunque haya menos tráfico, las partículas no se van diluyendo». El miércoles, a las 18:00, la velocidad del viento era de un metro por segundo. En horas posteriores, la cifra fue aún más baja.

Desde Sostenibilidad estiman que los datos correspondientes a ayer serán similares. A partir de hoy, y según la previsión de Aemet, la ventilación ya comenzará a ser favorable en Madrid.