Cerrado al tráfico por daños estructurales el puente de Joaquín Costa de Madrid, que será demolido

Derante una inspección rutinaria el pasado mes de febrero se detectaron unas fisuras longitudinales. Éste el plan de tráfico alternativo establecido por el consistorio

Puente de Joaquín Costa, en Madrid
Puente de Joaquín Costa, en MadridLa Razón

El Ayuntamiento de Madrid del tráfico corté este sábado el puente que une las calles de Joaquín Costa y Francisco Silvela sobre la glorieta de López de Hoyos y Príncipe de Vergara y desemboca en la A-2 para garantizar la seguridad de la zona tras haberse constatado importantes daños en su estructura que obligan a su demolición.

Según explica el Consistorio, el pasado mes de febrero, en el marco de una inspección rutinaria, se pudieron comprobar unas fisuras longitudinales en el puente que han sido objeto de un análisis en profundidad para conocer las causas y posibles patologías de la estructura. En ese mismo momento, como medida preventiva, se procedió al corte de un carril por sentido en el puente para reducir la carga de vehículos.

Las conclusiones del estudio, que acaban de ser recibidas por el Ayuntamiento, han determinado que la estructura ha llegado al límite de su vida útil y se recomienda su demolición y, con carácter inmediato, el cierre total al tráfico, tanto sobre el puente como por debajo del mismo.

Puente de Joaquín Costa-Francisco Silvela
Puente de Joaquín Costa-Francisco SilvelaLa Razón

Dada la contundencia de las conclusiones del estudio, se procederá a la tramitación del correspondiente expediente de emergencia con objeto de desmontar y demoler la estructura de manera controlada de forma inmediata.

El alcalde, José Luis Martínez-Almeida, que acudió hoy a un acto conmemorativo por el décimo aniversario del Mundial de fútbol que ganó España, pidió a los madrileños “paciencia” por las dificultades que se generarán “durante mucho tiempo”. Según explicó, la obra de demolición, imprescindible ante el “riesgo real de que el puente de Silvela se pudiera caer”, es “muy compleja desde el punto de vista técnico” y “va a llevar un cierto tiempo”.

Almeida aseguró, no obstante, que ya se han hecho “todos los estudios de movilidad para tratar de paliar las afecciones inevitables al tráfico que se van a producir”.

Plan de movilidad alternativo

En una primera fase, se corta al tráfico la totalidad de los carriles de circulación situados tanto sobre el tablero como debajo de la citada estructura, manteniendo habilitado un único carril en cada uno de los laterales, exclusivamente para vehículos autorizados, residentes y servicios.

Se corta Joaquín Costa desde su cruce con Velázquez, así como el paso inferior de la plaza de República Argentina en sentido avenida de América. La ruta preferente para la salida hacia la A-2 será por la calle Serrano y María de Molina. Por el otro lado, se corta el paso inferior de Francisco Silvela bajo avenida de América, siendo la ruta alternativa preferente por Diego de León-Velázquez, para lo que se potenciará el giro a la izquierda a Diego de León desde Francisco Silvela.

Además, se restringe al tráfico en Príncipe de Vergara, desde el cruce con María de Molina hasta el cruce con López de Hoyos y esta última se corta desde su cruce con María de Molina hasta el cruce con Príncipe de Vergara. Se mantienen los accesos locales aunque se cortan los laterales.

Por otro lado, se eliminan las 36 plazas de estacionamiento situadas bajo el puente, más todas las reservas existentes en la glorieta de López de Hoyos. Se habilitarán bandas de estacionamiento en Príncipe de Vergara en los últimos tramos donde se corta la calle, al igual que en López de Hoyos, donde se prepararán reservas para vehículos y motos.

Para facilitar la permeabilidad del tráfico y facilitar los itinerarios alternativos, de manera escalonada en el tiempo se permitirán los siguientes movimientos en las intersecciones: giro -sólo para autobuses- a izquierda desde María de Molina hacia Príncipe de Vergara, giro a izquierda desde Príncipe de Vergara hacia María de Molina e incremento de la acumulación del giro de Francisco Silvela (lateral) hacia María de Molina.

Como Itinerarios alternativos, se recomienda la circulación motorizada por viales de alta capacidad, tales como la M-30 cuando se trate de itinerarios de largo recorrido. En el caso del tráfico de proximidad, se propone transitar por la avenida de Ramón y Cajal, Doctor Arce, Serrano, Velázquez o Diego de León, que a su vez ofrecen una buena alternativa de conexión con la M-30.

Se verán afectadas las líneas de la EMT de la red diurna 9-29-52-72-73-C1-C2 y la línea N2 de la red nocturna, que a partir del 11 de julio modificarán sus itinerarios.

Inicialmente, no se permitirá el cruce de peatones bajo la estructura del puente en toda su longitud, si bien durante las obras se garantizarán los accesos a viviendas y comercios de la zona.

El puente data del año 1969

El puente de Joaquín Costa-Francisco Silvela es una de las estructuras más importantes del conocido como ‘segundo cinturón’ de Madrid, que circunvala el ensanche de la ciudad del siglo XIX por las calles Reina Victoria, Raimundo Fernández Villaverde, Joaquín Costa, Francisco Silvela y Doctor Esquerdo mediante una sucesión de pasos superiores e inferiores que dotan al itinerario de una gran capacidad de absorción de tráfico al minimizarse las intersecciones a nivel con las principales vías transversales.

Se trata de un viaducto que data del año 1969, consta de 360 metros de longitud y está formado por 11 vanos continuos sin juntas de 33,8 metros de luz los intermedios y de 27,6 metros los extremos. En su extremo sur, el tráfico se canaliza directamente desde el paso inferior de Francisco Silvela bajo avenida de América sin conexiones en superficie. En su extremo norte, el puente desembarca en superficie antes de la intersección de Joaquín Costa con Velázquez.

Este puente ha sido objeto de inspecciones rutinarias mensuales, inspecciones básicas anuales y cuatro inspecciones principales en los últimos ocho años: agosto de 2012, abril de 2014, octubre de 2015 y septiembre de 2019, no habiéndose detectado en las mismas ningún problema de gravedad. Además, se da la circunstancia de que esta estructura ha tenido reparaciones importantes en los años 90 en su extremo norte y en 2015 se acometió la impermeabilización de su pavimento.