El vídeo viral que conciencia sobre el coronavirus con tumbas: “Son nuestros abuelos”

Unas imágenes grabadas en el cementerio madrileño de La Almudena quiere concienciar de la importancia de tomarse en serio la pandemia

Los entierros por el coronavirus han sido muy solitarios
Los entierros por el coronavirus han sido muy solitariosCipriano Pastrano DelgadoLa Razón

Son muchos los vídeos e imágenes que intentan que tomemos conciencia plena de nuestra responsabilidad para evitar los efectos devastadores de una segunda ola de coronavirus en España. Por muchas normas, leyes y recomendaciones que recibamos, e incluso viendo los números de contagios diarios crecer a ojos vista, a veces, una imagen impactante vale más que mil palabras. Un vídeo de una tuitera ha conseguido más de un millón y medio de retuits y 80.000 reproducciones mostrando las hileras de nuevas tumbas en el cementerio de la Almudena bajo la frase “la mayoría son abuelos”.

La tuitera @LaRataInfecta dedica el post a los “#Covidiotas” ttras una visita al camposanto madrileño el pasado viernes. Durante la reproducción del vídeo se oye la voz de la chica que cuenta que “está en el cementerio de La Almudena, he venido a visitar a un primo, a los abuelos y a mi madre”. Las imágenes muestran hileras de tumbas sin estrenar, preparadas para las víctimas de coronavirus, porque explica que no estaban allí hace seis meses y son de nueva construcción. “El 90 % de estas personas que están aquí incineradas han fallecido en el año 2020″, sigue narrando a la vez que aclara que “desde marzo, abril, mayo, junio, hasta llegar a julio y la gran mayoría son abuelos, es gente que ha fallecido con coronavirus”.

“Y todavía hay imbéciles que no van con mascarillas y creen que esto es un juego, y estos son nuestros abuelos”, dice indignada la tuitera en el vídeo, intentando que desaparezcan los teóricos de la conspiración y los manifestantes que creen que todo es un montaje o no es tan grave. El mensaje parece haber calado en un gran número de usuarios de la red social, pero ahora hace falta saber si algunos despertarán del letargo de la despreocupación y harán algo para que esas tumbas nunca lleguen a llenarse de víctimas del coronavirus.