Una caída o el suicidio, las posibles causas de la muerte de Mayte

La Guardia Civil descarta la muerte violenta en el caso de la joven desaparecida el domingo en Rivas, cuyo cadáver fue encontrado ayer en una zona abrupta

Tras casi tres días de intensa búsqueda, el cuerpo de Mayte Cantarero, la joven cordobesa de 27 años desaparecida en Rivas Vaciamadrid el pasado domingo, fue encontrado sin vida en la zona de la Laguna del Campillo, un extenso parque del término municipal donde se la vio por última vez, situado dentro del Parque Regional del Sureste.

Un amplio dispositivo de Guardia Civil y Policía Local, acompañados de decenas de vecinos y voluntarios, había organizado batidas por la última zona donde la vio una pareja. Finalmente a eso de las 11:00 de la mañana de ayer, el helicóptero en el que volaba el Equipo de Rescate e Intervención de Montaña de la Guardia Civil se encontraba sobrevolando la zona cuando vio lo que podía ser el cuerpo de una mujer cerca de la Laguna del Campillo. Tras dar la voz de alarma, se localizó el cadáver de una persona que coincide con las características de físicas de María Teresa: pelo rubio y 1,76 metros de altura, tal y como señalaba la foto del cartel de su desaparición, difundido los últimos días en redes sociales y en los canales oficiales de Policía Nacional y Guardia Civil. El lugar donde se encontraba era de complicado acceso. Según Mercedes Martín, portavoz de la Guardia Civil de Madrid, era una zona “muy abrupta, de cortados verticales, zonas con gran verticalizada. Hay mucha maleza y sin calzado adecuado es peligroso. Es una zona muy difícil con masa arbórea que dificulta la visión. Hay cuevas, pozos y ayer se batió la zona”. Y es que, como ocurre en este tipo de búsquedas muchas veces, si el terreno es escarpado y muchos voluntarios no son expertos en peinar zonas, es habitual que ya se haya “batido” la zona en la que luego aparece el cadáver de la persona.

Hasta el lugar se habría trasladado el juez de guardia para proceder al levantamiento del cadáver. Posteriormente, el cuerpo de Mayte fue trasladado al Instituto Anatómico Forense para proceder a la autopsia que permita al forense determinar las circunstancias de su fallecimiento. Si bien es pronto para saber la causa del óbito, parece descartarse la muerte violenta (los investigadores no han encontrado en el lugar ningún indicio que haga pensar la presencia de otras personas ni tampoco en cuerpo tenía a simple vista signos de violencia) y todo se centraría en la muerte accidental, por lo abrupto del terreno, o la muerte voluntaria.

“No tenía motivos”

La chica cordobesa llegó a Madrid a buscar trabajo en Rivas, donde vivía en casa de sus tíos, y comentaban que estaba “desanimada” ante la dificultad de encontrar un empleo. La hermana de Mayte había explicado que salió de la casa de la urbanización en la que viven a las 17:00 horas del domingo y desde entonces no saben nada. “Solo se llevó el móvil, unos auriculares y el tabaco. Nunca se había fugado ni tenía motivos para ello. Además, siempre que iba a algún sitio le decía a su madre dónde no va a salir y siempre nos avisaba”, señaló a Europa Press.

El móvil, apagado

La familia interpuso al día siguiente una denuncia en el cuartel de la Guardia Civil, que ha llevado la investigación. El teléfono de la joven dio señal hasta la 1 de la madrugada del lunes, por lo que en torno a esa hora se podría fijar también la hora de su fallecimiento, a la espera de que el forense lo determine en el informe de autopsia que entregará al juzgado.

Por su parte, el alcalde de la localidad, Pedro del Cura, transmitió ayer sus condolencias a la familia y ha puesto el Ayuntamiento “a su entera disposición”, según escribió ayer en redes sociales, donde aprovechó para agradecer la labor de Guardia Civil, Policía Local, Protección Civil y Bomberos en las tareas de búsqueda de la joven cordobesa, de solo 27 años.