Humanes incorpora una plantilla de limpieza y jardinería formada por un 70% de mujeres

El Ayuntamiento ha gestionado los contratos gracias a un programa de fomento del empleo de la Comunidad para el que han solicitado plaza más mujeres que hombres

Ruth y Anaís son dos de las 14 mujeres contratadas por el Ayuntamiento de Humanes para realizar labores de limpieza y jardinería en un equipo de 20 personas rescatadas de situaciones de paro de larga duración.Ruben MóndeloLa Razón

«Valgo para algo. Voy a trabajar. Estaré más cansada, ¡pero porque valgo!». Así se dijo a sí misma Ruth, mujer de 45 años y madre de Gabriella y María, cuando recibió hace unos días la llamada del Ayuntamiento de Humanes para incorporarse al equipo municipal de limpieza. «Después de tanto tiempo, empiezas a creer que ya no eres útil, porque en cuanto ven en el currículum tu edad, te ponen muchos impedimentos», explica la nueva barrendera sobre los procesos de selección después de 12 años en el paro. Ella, como otras 19 personas que llevaban desempleadas más de 360 días, ha logrado derribar el muro que se levanta en el camino de vuelta a la actividad profesional a medida que pasan los meses, cuando parece que la oportunidad no llegará nunca. Pero llegó, y lo hizo a través de un programa de fomento del empleo de la Comunidad de Madrid por el que se han concedido ayudas a entidades locales como el Ayuntamiento de Humanes para prevenir el desempleo de larga duración.

Para acceder a estos puestos de trabajo los únicos requisitos eran tener más de 30 años y haber estado inscrito en la Oficina de Empleo durante al menos un año; además, han tenido prioridad los desempleados y desempleadas que no estaban recibiendo prestación y se estableció que al menos un 50% de los seleccionados tendrían que ser mujeres. Sin embargo, para sorpresa de la Concejalía de Empleo y Formación de Humanes, este año, el programa cuenta con un 70% de mujeres, pues ellas han copado la gran mayoría de las solicitudes. «Probablemente, por el hecho de ser madres, a nosotras nos cuesta más encontrar trabajo; yo estoy separada y llevaba en el paro bastante tiempo al no dar con la forma de compatibilizar el trabajo y el cuidado de las niñas, porque no nos lo ponen nada fácil», explica Anaís, antigua dependienta, mujer de 35 años y madre de Adara y Aliena, otra de las seleccionadas que acaban de firmar un contrato de nueve meses con el Ayuntamiento de Humanes, en este caso, como jardinera. «Tras perder a mi bebé recién nacido, mis siguientes embarazos fueron considerados de alto riesgo, por lo que tuve que dejar de trabajar; entonces decidí criarlas, pero ahora necesito tener con qué comer», cuenta Ruth, que antes de ser madre, trabajaba como planchadora industrial y limpiadora en urbanizaciones de lujo.

Ahora las dos han vuelto a mundo laboral y, además, con profesiones que nunca habrían imaginado desempeñar y disfrutar: «No solemos oír las palabras ‘jardinera’ o ‘barrendera’, pero algo está cambiando», concluye Anaís.

Empleabilidad en tiempos de pandemia

Las ayudas al empleo de la Comunidad de Madrid llegan este año cuando la situación económica de muchas familias es especialmente delicada debido al impacto de la Covid-19. «Mi marido era el único que estaba trabajando en casa y con el cierre total lo pasamos mal», reconoce Ruth, una de las mujeres recién contratadas por el Ayuntamiento de Humanes que, tras 12 años en el paro, tiene ahora la oportunidad de garantizar una mayor estabilidad a su núcleo familiar. Y es que, con la llegada de la pandemia, el escenario para la empleabilidad ha cambiado por completo, no solo porque hay menos trabajo, sino porque los procesos de selección son más impersonales, pues «ahora las entrevistas se hacen por Internet», asegura Anaís, otra de las seleccionadas.