Festival de Otoño: una luz para iluminar los escenarios

Fiel a su vocación internacional y de vanguardia artística, medio centenar de propuestas subirán a los escenarios de siete municipios de la Comunidad del 12 al 29 de noviembre

Desde hace casi cuatro décadas, el Festival de Otoño es uno de los encuentros más significativos de la escena madrileña. Este año presenta su 38ª edición con novedades como la del nuevo director artístico, Alberto Conejero, o la apertura a nuevas salas y ciudades, manteniendo sus señas de identidad, su vocación internacional y su decidida apuesta por la vanguardia artística. Del 12 al 29 de noviembre, medio centenar de propuestas se desarrollarán en 22 escenarios de 7 municipios de la Comunidad. Teatro físico, de texto, de objetos, danza, música experimental, cine, artes vivas, dramaturgia contemporánea, performance o poesía conforman un festival plural e inclusivo en el que coinciden poéticas y subjetividades múltiples. El ciclo comienza este jueves 12 y se extiende a lo largo de tres semanas. En esta primera arrancan propuestas como las siguientes:

«Un país sin descubrir de cuyos confines no regresa ningún viajero», de Àlex Rigola. Le encargaron una obra sobre la muerte, pero le salió una sobre el individualismo, el neoliberalismo, la familia, lo inmaterial, la humanidad, el existencialismo, la supervivencia, la amistad y el amor. Un espectáculo sobre la vida a partir de la muerte. Con una actriz, un actor, un ordenador y una pantalla, la dramaturga y actriz Alba Pujol mantiene una conversación con su padre (Pep Cruz) durante su último ciclo de quimioterapia. Teatro de la Abadía, del 12 al 22 de noviembre.

«La melancolía del turista», con Shaday Larios, de la mexicana Microscopía, y Jomi Oligor. Se trata de una descomposición de instantes y objetos por los que se fija en la imaginación la idea de un paraíso. Un “teatrito-cine”, un juego de ensoñaciones, cuya inventiva poética te traslada al instante en el que todos nuestros juguetes estaban vivos... Oligor y Microscopía, referentes internacionales del teatro de objetos, exploran esta fantasía con su lenguaje particular de objetos, mecanismos y miniaturas. Naves del Matadero (Nave 10), del 12 al 22 de noviembre.

«Hoy puede ser mi gran noche», de Teatro en Vilo, con dirección y dramaturgia de Andrea Jiménez y Noemi Rodríguez. Se trata de una fiesta teatral, una pieza cómica y musical que cuenta la fascinante historia de un cantante de orquesta en la Galicia de los 90 y su hija, cuya máxima aspiración es ser como su padre. Una celebración de lo que ya no está, de lo que pudo ser y no fue, un canto a los perdedores, a los que nunca dejan de esperar su momento. Sala Mirador, 13, 14 y 15. Teatro Josep Carreras (Fuenlabrada), 27 de noviembre.

«Toná», de Luz Arcas/La Phármaco. Indaga en la fugacidad, la muerte y la memoria. Una propuesta que se aleja de narrativas convencionales y ofrece una experiencia poética, plástica e intuitiva. En la pieza, los cuerpos y los objetos (el vestuario, los elementos escénicos) son atravesados por lo invisible (la música, el movimiento) y agitados hasta la extenuación: un exceso de vida que acaba por agotarlos y devolverlos a lo inerte. Teatro de La Abadía, 13, 14 y 15 de noviembre.

«La lámpara maravillosa», teatro itinerante. A partir del texto de Valle-Inclán, Grumelot hibrida la experiencia física y la virtual: un coche conducido por un actor y ocupado por un grupo de espectadores emprende un viaje de seis horas desde La Abadía hacia la sierra de Madrid. Simultáneamente, un equipo audiovisual transforma ese viaje en una experiencia digital para 90 espectadores que, desde sus casas, experimentan el movimiento desde la quietud. Grumelot construye así dos espectáculos en uno: una pieza itinerante a través de Madrid y una experiencia virtual mediante las plataformas digitales que conecta con los espectadores a través de sus pantallas, a quienes se ofrece la posibilidad de viajar sin salir de casa. Salida desde el Teatro de La Abadía. Sábados 14, 21 28 y domingos 15, 22, 29 de noviembre de 12.00 a 18.30 horas.

Otros espectáculos: el ciclo «Confín» ofrece diez exploraciones escénicas sobre el límite en Réplika Teatro: «Noli me (con) tangere», con Claudia Faci y Marta Azparren (13 noviembre); «Engrandecer la nada. Concierto sacro-electrónico sobre la muerte» con Irene Doher y El Primo de Saint-Tropez (día 14) y «Ese toro que no veíamos», Javier Ballesteros / Mujer en obras (15 noviembre).