Educación

Por qué la Ebau de Madrid “es más difícil” que la de Murcia

Los estudiantes de la región reclaman en Change.org una «compensación» por el “complicado” examen de Matemáticas II

Los alumnos de Madrid se han examinado de la Evau/Ebau esta semana
Los alumnos de Madrid se han examinado de la Evau/Ebau esta semanaJesús G. FeriaLa Razon

El «difícil» examen de Matemáticas II de la Evau de Madrid ha «incendiado» las redes con protestas de los estudiantes y ha generado malestar entre los alumnos madrileños que ven peligrar su entrada en la universidad en grados que requieren alta puntuación.

Los alumnos no esperaban que en una convocatoria en la que se ha dado más optatividad a la hora de responder las preguntas y que se presuponía más «fácil» y, teniendo en cuenta que en este año de pandemia más de la mitad ha tenido un curso semipresencial, no tendrían que enfrentarse al «examen más difícil en diez años» en una materia como Matemáticas que pondera doble a la hora de elegir determinados grados universitarios.

Pero más allá de la dificultad del examen en sí mismo, la protesta de los estudiantes madrileños ha vuelto a sacar a la luz un problema de fondo: la desigualdad de las pruebas de acceso a la universidad a la que se someten los jóvenes dependiendo de la comunidad autónoma en la que residan. Y, en este caso, los alumnos madrileños consideran que se sienten en desventaja respecto a los de otras autonomías, como murcianos y canarios, entre otros.

Los estudiantes han sido los primeros en lamentar, a través de las redes sociales, la disparidad de exigencia: «Un examen de Historia a completar con palabras como en Primaria y un examen de Lengua que te deja elegir hasta la fecha (ironía). Luego estos son los mismos que son su “meritorio” 13 se presentan en las universidades madrileñas».

Y no solo lo piensan los alumnos, sino también los profesores de materias como Historia que, tras un análisis comparado de las pruebas de Murcia y Madrid concluyen que «la exigencia de temas en Madrid es mayor y la evaluación de conocimientos más amplia», asegura a LA RAZÓN una profesora del instituto San Mateo, donde se imparte Bachillerato de excelencia.

La misma docente ofrece una explicación detallada de la comparativa: «En el examen de Murcia, en principio, se les exigen menos preguntas que en el de Madrid. En la primera parte del examen, en la que tienen que elegir entre una cuestión u otra, que vale cuatro puntos, en Madrid cada una de ellas equivale a un punto y los alumnos tienen que desarrollar cuatro preguntas. En el caso de Murcia, cada una de esas cuestiones vale ya cuatro puntos, con lo cual solo tienen que hacer una, mientras que en Madrid tienen que responder a cuatro y, además, les regalan medio punto rellenando huecos que además les sirven como esquema de guía para desarrollar después la cuestión. Aquí en Madrid les dan simplemente la entrada de la pregunta y deben desarrollarla».

La misma docente asegura, con respecto a la segunda parte del examen de Historia, en la que hay que desarrollar un tema, que «en Madrid tiene un valor de 4,5 puntos, mientras que en Murcia es de 6. Los temas son parecidos, pero el comentario de texto de Madrid incluye más preguntas y obliga a desarrollar parte de un tema, cuando en Murcia no es así».

Finalmente, en Madrid, «para completar los puntos en relación con de Murcia, que sería un punto y medio, se les exige hacer el comentario de una fuente histórica», añade.

También ha causado indignación que en el examen de Lengua de Cataluña se preguntara si la oración «el coche fue aparecido» es gramaticalmente correcta.

Batalla matemática

Mientras, los alumnos de la modalidad de Ciencias han emprendido su particular batalla sobre el «difícil» examen de Matemáticas II pidiendo, a través de la plataforma Change.org, que se «compense la dificultad de la prueba». Consideran que «se está discriminando a algunos alumnos de Madrid que van a ver sus notas reducidas y, por lo tanto, sus posibilidades de elegir grado y su futuro. Es necesario una prueba de Evau/Ebau única nacional y equilibrada para todos los estudiantes, para que desaparezca la discriminación que existe actualmente». A las pocas horas de publicarse ya contaba con más de 4.000 firmas.

Sobre la dificultad del examen en sí mismo hay disparidad de criterios entre el profesorado. Algunos docentes de Matemáticas aseguraban ayer que «todo lo preguntado está en el temario y el lamento puede proceder del hecho de que, dadas las facilidades de elección de preguntas a causa de la pandemia, hay quien ha especulado y solo se ha preparado la mitad del temario. Hacer “quinielas” incluso en exámenes implica el riesgo seguro de no sacar premio».

Otros docentes consultados concluían que «matemáticamente no es complicado, aunque las preguntas no han sido las típicas y los resultados tampoco han sido los más corrientes. En un ejercicio el resultado era una fracción, cuando los alumnos han trabajado con números enteros. Esto ha confundido y hecho dudar a muchos de que habían llegado a la solución correcta».