Rox, el halcón que amadrina Rocío Monasterio y “adivina” Eurovisión

La líder de Vox en Madrid asegura que en política hay «muchos buitres», que su halcón se comería a las gaviotas y advierte del peligro de la ley de Bienestar Animal de Sánchez

Rocío Monasterio con aves rapaces que apadrina en defensa de la cetrería
Rocío Monasterio con aves rapaces que apadrina en defensa de la cetrería FOTO: Jesús G. Feria La Razon

De finas e icónicas alas, el halcón es uno de las aves más veloces. Su agudeza visual es 2,6 veces la de un ser humano. Hace unos años, cuando vino la gripe aviar, la líder de Vox en Madrid, Rocío Monasterio, amadrinó a uno de ellos a quien bautizó como Rox.

«Un grupo de amigos decidimos amadrinarlos y apadrinarlos» para así apoyar a los criaderos de estas aves que, «con la ley de Sánchez dejarían de existir».

España es la primera potencia en venta de aves como los halcones peregrinos o los gerifaltes. «Hay gente que viene desde la otra punta a buscar los gerifaltes y se mueren de envidia de lo que tenemos en España y aquí parece que nadie se da cuenta». Esto es gracias al trabajo de gente como los que trabajan en ese criadero madrileño donde «los han cuidado, protegido y criado en cautividad, pero, al mismo tiempo, pudiendo volar en todos estos sitios». Monasterio advierte de que «con la Ley de Bienestar Animal estos sitios estarían prohibidos y tendrían que irse fuera de España. Además, a un cazador le acusarían de maltrato animal, no podríamos tener ningún camello paseando por la Castellana por Reyes porque le acusarían de maltrato animal».

Con la nueva norma que pretenden aprobar, dice que se obliga a la esterilización de todos los animales, ya sean domésticos o no, que tengan contacto exterior. «Eso es no entender la naturaleza, no entender el mundo del campo, y de llevar la ideología al extremo y perjudican al sector. Puede ser que con leyes como las de Sánchez o declaraciones como la de Garzón se ponga fin a un sector que es fundamental y es valorado en todos los sitios de España».

¿Y por qué le bautizó como Rox? Es una combinación de Rocio y Vox, y también le llaman así en su familia. Sostiene que les hubiera conocido entonces a Garzón o a Pablo Iglesias puede que le hubiera bautizado con ese otro nombre. «Si ahora le digo al halcón Garzón, sale volando. Y si digo Pablo Iglesias, también saldría volando. El problema es que ya no vuelve... Y queremos que este halcón que vuelva. Preferimos en ese caso que no vuelva».

¿El halcón Rox es el nuevo pulpo Paul? «Sí, adivina resultados electorales y también Eurovisión. Adivinó perfectamente lo de Chanel. Yo dije... Hispano cubana, gana. Y ganó».

«Los halcones son muy claritos», tienen bastante intuición y, asegura que «intuye que aquí hay algunos que son capaces de pactar con Sánchez antes que con Vox».

¿Qué tal se llevaría su halcón con las gaviotas? «Yo creo que fatal, es que los halcones son muy claritos, no les gusta nada esto de que les anden mareando. Yo creo que se las comería a todas». Y, confiesa que le gustaría que en política «hubiera muchos más halcones, pero la verdad es que hay mucho buitre. Por eso, lo que tenemos que entender es que en política hay que desarrollar sensibilidad con el entorno en el que estás, y sensibilidad con las personas, porque estás para servir. Quien no tenga empatía y capacidad para servir a las personas, que no esté en política».

Rocío Monasterio con otro de los halcones
Rocío Monasterio con otro de los halcones FOTO: Jesús G. Feria La Razon

Ante los que creen que en Vox sus looks son un disfraz, Monasterio destaca que eso es «porque no nos han visto». «Si me vieran en las obras dirán que voy disfrazada de obrero o, en el monte pues que peloño. Lo que pasa que luego, esos mismos vienen a decirle a los del campo lo que tienen que hacer y no han salido del centro de Madrid en su vida. Ya se acostumbrarán a ver que no es un disfraz».

Desde pequeña, la diputada de Vox pasaba muchas horas caminando por el monte de Asturias, los picos de Europa, atravesando los bosques, cerca del parque natural de Covadonga y de ahí aprendió a distinguir lo que era un águila, de un halcón, de un milano o un azor. «Eso lo aprendes porque alguien te lo transmite. A mi padre le encantaba la montaña y hacíamos caminatas de días, dormíamos en refugios con pastores, en los picos de Europa y pasábamos el ganado a León», recuerda. «Gracias a amigos, nos ha permitido algunos fines de semana venir a ver estas aves, no solo a amadrinarlos, sino a disfrutar de este campo maravilloso que hay a pocos minutos del centro de Madrid.

Por eso, la diputada de Vox insta a ir más al campo para conocer más este modo de vida porque «en las ciudades nos estamos ensimismando con las pantallas. Con ellas dejamos de ver a los que tenemos alrededor».

Misión halcón

Desde fuera de España vienen hasta jeques en busca de los halcones a quienes reservan sus asientos en los aviones. Las características de estas aves les ha convertido en el aliado de los pilotos. Garantizan la seguridad aérea, cercando un perímetro de seguridad libre de otras aves que, de lo contario, chocarían contra los motores. «Si prohíbes estas actividades con la nueva ley también se prescindiría de ello», destaca uno de los cetreros.

El halcón gerifalte es el que se exporta a Dubai, Emiratos y al mundo árabe. «Tenemos otras especies que solo se crían para luego soltarlas en Sudáfrica o en Afganistán donde el halcón Lagar está en peligro de extinción por los pesticidas. Los cetreros o centros de cría que tienen halcones emplean parte de su espacio para poderlos soltar allí, de donde son originarios y evitar que desaparezcan. «Con la nueva ley no se podrían tener aquí, tampoco podrían contribuir a evitar a que se extingan los halcones».

La ley de bienestar animal que pone en peligro la crianza

Monasterio cree que quien tiene miedo a estas aves es «porque no los conocen, no conocen ni las aves». Por eso asegura que «hay que ir más al campo y conocer este modo de vida». Dice que el campo da lecciones y que alejarse de la naturaleza «nos vuelve egoístas». «Cuando el hombre se aleja de la naturaleza se vuelve irracional, intolerante, extremista. Creo mucho en el contacto con la naturaleza y en estos pueblos se entiende muchas cosas de la España real que los políticos no entienden porque no están en contacto con ello».
La ley de bienestar animal que quiere sacar adelante el gobierno de Pedro Sánchez es «un atentado contra los que protegen los animales y espero que se den cuenta y frenen una ley que haría daño a un sector que ha trabajado muchísimo y son muy valorados fuera de España». Porque «con cada declaración de un ministro o cada intento de destrozar un sector al final, lo que hacen es destrozar la riqueza de España, algo que genera todos los días bienestar o empleo.
En su «chip», asegura que todavía no suena la canción de «gavilán o paloma» y tampoco, ha tenido mucho tiempo para aficionarse a novelas como la de «Pasión de gavilanes». «Con familia numerosa, más política, más el trabajo de antes... Prefiero dedicar tiempo a caminar por el campo».

«Feminista»

Cada verano, su familia adopta a un animal nuevo. Tiene su perro llamado «La quinta», dos gatos que se llaman «Feminista» y otro «Nigeriano» de cuando cerraron la plaza de toros de Gijón. «Hemos tenido seis o siete conejos. En casa se adopta todos los veranos un animal nuevo». De hecho, hay un veterinario que le dice ya: «¡Cómo va a adoptar este gato, si está despeluchado y se va a morir en un mes! Pues por eso, así por lo menos, pobrecito. Ojalá pudiera vivir en el campo y adoptar más», reconoce.
A Monasterio, a quien en el argot más de trabajo le han llegado a llamar «el halcón», dice que le gustan los animales que son «un poco fieros».
Y si se aprueba la ley de bienestar animal, ¿qué pasaría con las halconeras?
Uno de los cetreros explica que no se sabe lo que querrían hacer, si los querrían matar por decreto o los lleváramos a otro sitio. «Hay gente que se está yendo ya de España a montar las halconeras o centros de cría en Inglaterra».
Destaca que España es el exportador número uno de halcones, y se crían entre 6.000 y 8.000 al año. Hay unos 20 centros grandes y entre 250-300 pequeños y medianos. Esto, además, «da trabajo a mucha gente», más de mil personas trabajando solo en los halcones, pero «también hay criaderos de loros, de reptiles con un montón de actividades económicas que no causan ningún perjuicio y también se quedarían en el paro», destaca el cetrero.

Especie invasora

«Solo hay una especie exótica, que sea invasora. Todos los que tenemos animales exóticos estamos de acuerdo en que no se pueda criar por ejemplo las cotorras argentinas que hay en todos los parques. Esas nadie piensas que hay que criarlas porque se escapan y produce un perjuicio, pero, de las aves de presa no hay ni una sola que sea invasora por lo que no tiene sentido prohibir la especie si no tienes ningún daño al medio ambiente».
Para esta ley nadie les ha consultado a los que se dedican a esta crianza. «Las reuniones han sido con grupos animalistas que, por ejemplo, preconizan que haya que tener en cada ciudad un centro de cuidado de colonias felinas a las que hay que esterilizar y dar de comer con los presupuestos del Estado. Esta ley que, por el nombre podría ser una cosa muy interesante, «Ley de bienestar animal», y que muchos apoyaríamos, se ha convertido en una norma sectaria que no beneficia al bienestar animal».