Las multas por salir con perro en el estado de alarma: de 100 a 30.000 euros

Las estrictas normas para salir a la calle con la mascota también tienen sanciones si no se cumplen

Sacar al perro a la calle a que haga sus necesidades fisiológicas es una de las excepciones en el Real Decreto de restricciones a la movilidad por el estado de alarma, pero con unas normas muy estrictas que si no se cumplen conlleva unas sanciones que van desde las más leves de 100 euros a las más elevadas que pueden alcanzar los 30.000.

Los paseos deben ser cortos, lo más cortos posibles; sin distanciarse del domicilio; siempre en solitario: un perro, un dueño; sin socializar con perros u otras personas; con botella de agua con detergente para lavar los lugares donde haga sus necesidades o las menos veces posibles al día, entre otras cosas. ¿Pero qué pasa si no lo cumplimos? ¿Qué pasa si “aprovechamos” un animal para saltarnos el confinamiento?. Desde luego nos exponemos a que nos caiga una fuerte sanción, hay que tener conciencia de que debemos quedarnos en casa y si tenemos perro, también.

  • Todos los parques están cerrados, muchos de ellos con cintas. Si decidimos quitar el precinto y entrar para pasear a nuestro amigo peludo, la multa más leve son 100 euros y pueden llegar a los 600 en función de la gravedad.
  • De 600 y hasta 30.000 euros si no hacemos caso de las indicaciones de la autoridad. La desobediencia a los agentes es un delito grave. En todo momento debemos seguir sus indicaciones, y si nos dicen que debemos volver a casa cuanto antes con nuestro perro, lo debemos hacer, a menos que queramos que nuestro bolsillo se quede tieso.
  • El perro no debe olisquear a ninguna persona, ni a ningún perro. Si dejamos que se acerque a alguna persona, la Ley de Salud Pública recoge infracciones graves, multa de 3.001 hasta 60.000 euros, a quien realice conductas u omisiones que puedan producir un riesgo o un daño grave para la salud de la población. Aunque los animales ni padecen ni transmiten el coronavirus, en estado de alarma es un riesgo para la salud pública dejar que un perro se acerque a olisquear a una persona, por lo que la sanción puede ser inmediata.
  • Hay que llevar al animal siempre atado. Por este motivo, no se permite que el animal juegue con una pelota o se le lance un disco para que lo traiga de vuelta, ni tampoco debe corretear por la calle aunque no haya nadie. Las multas por ir suelto llegan a los 300 euros (antes y ahora). La sanción se endurece mucho cuando la mascota sin correa es de alguna de las razas consideradas como «potencialmente peligrosas»: pit bull terrier, dogo argentino, rottweiler, american staffordshire terrier, staffordshire bull terrier, fila brasileiro, tosa inu y akita inu con multas que van entre los 300 y los 3.000 euros, además, deberán ir con bozal.
  • No limpiar sus excrementos. Si a día de hoy, todo el mundo tiene claro que debe recoger los excrementos de sus perros con la típica bolsita y depositarla en contenedores especiales o en la basura, durante el estado de alarma aún es más necesario, incluso se debe llevar una botella con agua y detergente. El no hacerlo conlleva una multa que va desde los 300 a los 3.000 euros, pero lo que muchos ciudadanos no saben es que dependiendo de donde vivan, también tienen que limpiar el orín de sus canes con agua y vinagre o desinfectante. Según la ciudad, la sanción llega a los 750 euros, aunque hay lugares como Palma que la multa puede ascender a 1.500 euros.
  • Identificación. La normativa no está unificada entre los distintos territorios, pero lo general es que haya que registrarlos en un censo Municipal o Autonómico, insertarles un microchip y tenerlos identificados con una placa en sus collares. Si no está chipado las multas oscilan entre 500 y 6.000 euros. En el caso de los perros de raza peligrosa además de esto tienen que tener contratado un seguro de responsabilidad civil y los dueños una licencia para tenerlos. En algunas Comunidades, también hay que inscribir el ADN de la mascota en el banco genético municipal ya que hay patrullas que se dedican a recoger heces de las calles, analizarlas y detectar mediante el ADN a qué perro corresponden. Los dueños de los perros que no recojan los excrementos pueden ser multados de media por unos 200 euros. Si se detecta y se identifica al perro por sus heces, además de la correspondiente multa por no haberlos recogido se sumará la cuantía del análisis del laboratorio.
  • Pasearlo por un menor. En este caso la legislación es clara, para ser propietario de una mascota hay que ser mayor de edad por lo que bajarlo a la calle por alguien menor de 18 años puede significar que te saltas no una sino varias leyes, como la de Seguridad Ciudadana, de Salud Pública e incluso la Ley del Menor. Las sanciones no bajan en ningún caso de los 300 euros e incluso le pueden requisar el animal al adolescente.
  • La venta entre particulares está prohibida, y acarrea multas entre 3.000 y 9.000 euros. En este apartado también se puede contemplar el hecho de alquilar un perro de un vecino para conseguir salir a la calle. Si no puedes demostrar que el animal que está contigo en la calle es de tu propiedad con su documentación en regla, te estás jugando una sanción que puede llegar a los 1.000 euros.
  • Ahora que la población está recluida en su casa las 24 horas es muy importante que evites que tu perro moleste en el edificio. Si perturba el descanso de los vecinos por la noche o en la siesta puedes recibir una multa en torno a 300 euros.
  • Si tienes que ir al veterinario por necesidad, ten en cuenta que un perro en el coche se rige por la normativa de transporte de mercancías, y como tal debe ir bien seguro y evitar sobre todo el riesgo de que estorbe a la conducción. Si es de pequeñas dimensiones lo mejor es que vaya colocado en el suelo del asiento trasero. Los más grandes irán mejor en el maletero, separados por una rejilla o una red o sujetos con un arnés de doble anclaje. Y en general para todos los tamaños, si van sentados en los asientos traseros del coche deberán ir sujetos con un arnés de doble anclaje. La multa por no cumplir esta norma oscila entre los 100 y 200 euros.
  • La sanción más alta, hasta los 30.000 euros, son para casos de maltrato o abandono. Durante la crisis del coronavirus, las autoridades recuerdan una y otra vez que los perros no trasmiten el COVID-19 y piden que no cunda el pánico y sobre todo, que no se abandonen.