4M:MA

Ramón Tamames
Ramón Tamames FOTO: Cristina Bejarano La Razón

El martes 4 de mayo tenemos cita con las urnas en la Comunidad de Madrid. Y no he oído ni una sola vez mencionar en los debates el medio ambiente (MA), de un territorio con una densidad de 820 habitantes por kilómetro cuadrado, más de ocho veces la media de España.

No se ha citado para nada el Parque Nacional del Guadarrama, con su repertorio del Valle del Lozoya, con sus grandes reservorios de agua que se acumulan en el Atazar; único mar de los madrileños, si se exceptúa el de Ontígola, en Aranjuez, hoy absolutamente deteriorado e ignorado.

No he oído hablar en absoluto del Parque Regional del Alto Manzanares, parcialmente dentro del de Guadarrama; que es un ancho pasillo de aire puro desde la Sierra, sin que pueda aceptarse la posibilidad de más edificaciones residenciales o turísticas. Y nada de nada sobre el Parque del tramo medio del Guadarrama, río descendente desde la Fuenfría.

Cero bajo cero sobre el Parque del Sureste, que incluye la Alcarria madrileña. Y lo mismo del tramo del Tajo que pasa por Madrid, prácticamente el único río que podría tener navegación turística.

Por último, ni palabra de la «boina parda» que se forma por encima de Madrid en los días de inversión térmica. Ni nada sobre las transformaciones del modelo energético basado en los fósiles a las fuerzas renovables de viento, sol, agua y biomasa. Lo que hay es una inmensa algarabía, en lucha ideológica por los votos, con una dialéctica populista y guerrocivilista, que ve fascismos hasta en la sopa. Ojalá que el día 5 de mayo los que ganen se pongan a trabajar por un medio ambiente cada vez más necesitado de atención, para un futuro que ya está aquí, de transformación ecológica.