Pere Navarro descarta un examen para poder circular con patinete eléctrico

Los conductores de patinetes compartirán calzada con vehículos, autobuses y camiones sin la obligación de llevar casco, seguro, iluminación adecuada o pasar algún tipo de examen

El debate está abierto. La industria del automóvil y la propia Dirección General de Tráfico llevan años, décadas, haciendo grandes esfuerzos humanos y tecnológicos para mejorar la seguridad vial y ahora, con la modificación en el Reglamento General de Circulación, las calles pueden llenarse de patinetes eléctricos conviviendo con vehículos sin que estos conductores lleven casco, seguro obligatorio, iluminación, chalecos reflectantes, etc. Además, el director general de Tráfico, Pere Navarro, descartó implantar una prueba de aptitud para poder circular con patinete por las ciudades, tras aprobar una serie de medidas, entre ellas, que tendrán que cumplir las normas de circulación como el resto de vehículos. “No. Tenemos problemas de capacidad para examinar a los que quieren sacarse el permiso de conducir. Solo faltaría ahora meternos a examinar a los que quieren (circular) en patinete o en bicicleta”, ha contestado Navarro al ser preguntado por esta cuestión en una entrevista en Onda Cero, recogida por Europa Press.

En este sentido, el director general de Tráfico ha destacado que la nueva regulación da a los patinetes la consideración de vehículos, por lo que se les aplica el código de circulación, como al resto. Así, los usuarios de patinetes no podrán circular por las aceras, ni bajo los efectos del alcohol o drogas, ni usar auriculares. También se limita la velocidad a 21 kilómetros por hora.

"Eso está pactado con todos los Ayuntamientos", ha manifestado Pere Navarro, que ha añadido que ahora se abrirá un debate sobre la edad para circular, el uso de cascos, luces, chalecos, o los seguros. "Eso ya es otro nivel", ha comentado.

El responsable de la Dirección General de Tráfico (DGT), que se mueve en ciudad con scooter y considera el transporte público "básico y fundamental" en la gran ciudad, ha afirmado que en España "hay 9,5 millones de mayores de 65 años", que son peatones y votan. "Ellos van a marcar la agenda de movilidad", ha manifestado, al tiempo que ha avanzado que esa agenda se encamina hacia la eliminación de obstáculos que, en la actualidad, encuentran los peatones.

Respecto a la entrada en vigor del paquete de medidas aprobado este martes por el Consejo de Ministros, Navarro ha puesto de relieve que la medida de los 30 kilómetros por hora en las vías de un solo carril o un solo carril por sentido entra en vigor "a los seis meses de su publicación" ya que hay que dar plazo a los ayuntamientos para que adecuen la señalización a la nueva situación.

Además, Navarro ha recordado que antes de que esta nueva norma se publique que en Boletín Oficial del Estado (BOE) lleva "mucho tiempo" aplicándose en algunas ciudades y municipios. Así, ha aclarado que la norma general será 30 kilómetros por hora, pero los consistorios podrán subir el límite a 50 kilómetros por hora.

De este modo, Pere Navarro ha hecho hincapié en que en este tipo de vías la velocidad media es aproximadamente de 12 kilómetros por hora y ha añadido que no se va a producir un aumento de la congestión del tráfico. Según ha añadido, esta medida "pretende, de alguna manera, facilitar la convivencia de los diversos modos de desplazamiento".

En relación con la reducción de 21 a los 18 años de la edad mínima para conducir camiones o autobuses sin pasajeros, ha asegurado que se trata de una norma aprobada en base a "una directiva europea", que crea "posibilidades de empleos para jóvenes" ya que "faltan conductores" de este tipo de vehículos.

Por otro lado, el Gobierno ha acordado elevar de 3 a 6 los puntos que se restarán por conducir sujetando con la mano un móvil y de 3 a 4 los puntos por no usar el cinturón de seguridad, casco o sistema de retención infantil. En este punto, Navarro ha señalado que "ante cualquier problema de seguridad vial" la DGT lleva a cabo acciones de información, educación y concienciación, pero para quienes no hacen caso se aplican las sanciones.

“Cuando se implantó el carné por puntos, en 2006, no existía el WhatsApp”, ha subrayado, al tiempo que ha argumentado que, desde ese año 2006, as distracciones son la primera causa de los accidentes mortales. “Había que adaptar la sanción a esta importancia”, ha zanjado.