Así será la desescalada en las residencias de mayores de la Región de Murcia

Los residentes saldrán de sus habitaciones y podrán empezar a compartir zonas comunes

Octavo día de estado de alarma por coronavirus
Una persona pasa por la puerta de la residencia de mayores Sergesa de Santomera (Murcia)Juan Carlos CavalEFE

El Instituto Murciano de Acción Social (IMAS) ha remitido a los centros de mayores y ocupacionales de la Región de Murcia un protocolo para iniciar el proceso de desescalada, tras las medidas adoptadas para controlar la expansión del coronavirus entre los residentes cuya prolongación empezaba a provocar efectos secundarios muy perjudiciales a nivel físico, psicoemocional y social.

Ante esta situación los expertos consideran que hay que establecer medidas que disminuyan los efectos colaterales y que aproximen a una nueva normalidad de la vida de los residentes y de los centros de manera progresiva. Para ello han elaborado un plan para reactivar la actividad en los centros a través del cual los residentes que se encuentran libres del virus no sufran las consecuencias negativas en su salud, que el confinamiento y la inactividad les está generando.

Lo que se ha denominado el plan de desescalamiento para la transición hacia la nueva normalidad contempla en su primera fase el desconfinamiento de los residentes en sus habitaciones y la incorporación gradual y paulatina a las actividades así como el uso de espacios comunes como comedores, zonas exteriores dentro del recinto del centro, salas de actividades supeditadas a las necesarias medidas de seguridad y protección ante el contagio.

El documento, al que ha tenido acceso LA RAZÓN, establece que “cada centro deberá planificar la organización de esta nueva etapa, flexibilizando en la medida de lo posible el confinamiento de los residentes en sus habitaciones priorizando aquellos casos de personas a las que más les esté afectando, a nivel físico y psicoemocional, la prolongación de esta situación, siempre de acuerdo a las condiciones y medidas de protección y de higiene indicadas desde la autoridad sanitaria”.

En la fase primera, el desconfinamiento de las habitaciones se hará por zonas o sectores y los espacios comunes que los unen limitando los desplazamientos fuera de éstos a los imprescindibles, salas de tratamientos, accesos a zonas exteriores del centro como jardines, terrazas o patios.

Debe mantenerse la distancia de seguridad mínima de 2 metros entre residentes y el personal del centro.

Un equipo técnico determinará la incorporación gradual de los residentes a estas medidas. La priorización para la escalada de los residentes se hará tras la valoración individual de cada uno y del grado de deterioro que la situación de confinamiento está provocando en su salud y bienestar, a niveles físicos, psicoemocionales y psicosociales.

También está previsto un refuerzo del programa de comunicación y relaciones entre residentes y familiares a través de videollamadas hasta que se pase a las siguientes fases establecidas por el Gobierno central en las que los familiares podrán empezar a realizar visitas.