Opinión

Altruismo genético

Ahora resulta que hay mascarillas egoístas y mascarillas altruistas. ¿Cómo puede suceder tal cosa? Me explicaré. En Galicia se han prohibido las mascarillas que llevan válvula de plástico en su centro. Son mascarillas que se usan en trabajos con atmósferas peligrosas o nubes de gases. La válvula impide que entren los gases tóxicos exteriores, pero permite que salga el dióxido de carbono de nuestra respiración para que podamos trabajar con desahogo. Esas mascarillas, lógicamente, están contraindicadas en el caso del covid-19, puesto que impiden que el virus entre en nuestro organismo, pero no evitan que salga de nosotros en caso de que estemos ya contagiados. Es decir, no podemos infectarnos nosotros, pero sí infectar a los demás. Es un adminículo que nos coloca, por tanto, en una posición un tanto egoísta y la autonomía gallega no ha dudado en vetarlo. Tales complejidades técnicas ponen de relieve, como siempre, el panorama complicado y confuso propio de estas situaciones. Porque seguro que no faltará quien quiera clasificar a las personas según el tipo de mascarilla que lleven. Sería injusto, porque bien puede darse una persona altruista que, por falta de información, lleve una mascarilla egoísta sin saberlo. La vida humana suele ser así de contradictoria y compleja.

Por tanto, no podemos comportarnos como si la gente fuera altruista o egoísta por definición o genética. Y eso que la naturaleza no nos lo pone fácil. Observen si no el caso de los grupos sanguíneos. Entre los ocho grupos sanguíneos que la genética nos puede dar por azar hay uno, el O negativo, que puede donar sangre a todos los demás, pero solo puede recibir de su mismo grupo. Se le llama donante universal y no se me ocurre mejor ejemplo de altruismo biológico que ese. En el extremo opuesto, existe el AB positivo que es llamado receptor universal porque puede recibir cómodamente de todos, pero solo puede donar su sangre a seres de su mismo tipo. Estaría feo acusarle por ello de acaparador, dado que estás cosas del grupo sanguíneo nos vienen dadas de nacimiento y no se pueden elegir. La biología, cuando evolucionó, no sabía que luego vendríamos los humanos a inventar las transfusiones.