Ayuso y la convención del PP
Las polémicas del PP no conducen a nada, salvo a dar satisfacción a la izquierda política y mediática
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Las polémicas estériles no conducen a nada e incluso pueden llevar al desastre. La teología está llena de polémicas absurdas, algunas con consecuencias realmente catastróficas. El Imperio Romano de Oriente fue muy proclive a este tipo de cuestiones y las polémicas, disquisiciones e interpretaciones impregnaban la vida cotidiana. Eran debates que ahora nos parecerían excéntricos en una sociedad donde la religión se ha visto sustituida por la política o el fútbol. A los bizantinos les apasionaba discutir sobre la Trinidad o la naturaleza del Padre y del Hijo. Esto llegó al extremo de que las discusiones sobre estas materias se conocerían con el término de bizantinas. Es decir, no podían ser algo más absurdo y estéril. No hay más que ver como el Islam se fue fraccionando en sunitas, con sus cuatro escuelas principales, y chiitas. Entre ellas además existen facciones, algo similar al Cristianismo. Las polémicas en el PP resultan, sin lugar a duda, bizantinas, porque no conducen a nada salvo a dar satisfacción a la izquierda política y mediática que se solaza con los conflictos internos.

Ayuso será la candidata a la comunidad de Madrid en 2023 y Casado a la presidencia del Gobierno ese mismo año. A los dos les interesa ganar y gobernar. Todo indica que lo conseguirán. La encuesta que publicábamos este lunes constata una tendencia muy clara, salvo para Tezanos que vive en su universo paralelo pijo progre, de victoria del centro derecha. Es algo que estamos viendo en otros países, donde el partido gobernante da paso a la oposición tras el desgaste sufrido en los últimos años. Casado eligió a Ayuso como candidata, frente a quienes defendían otras opciones, y acertó. Hay que recordar que son amigos desde que eran jóvenes y forman parte de una misma generación. Por ello, es absurdo que permitan los enredos que estamos viendo y que no hacen más que perjudicar al PP. Por otra parte, es la candidata natural a presidir el partido en Madrid liderando una lista integradora, porque nadie le discutirá que está en su derecho y ganará de forma clara. El error es no pactar los tiempos, porque tras la Convención, que es muy importante para Casado, llegará el congreso regional que consagre el liderazgo de Ayuso. Hay tiempo para hacer las cosas bien.