«Una pandemia increíble para los multimillonarios»

Ayer este diario publicaba una noticia digna de ser conocida y comentada. Su título ya es sugerente y provocador: «Los multimillonarios han tenido una pandemia increíble: los diez más ricos del mundo duplican su patrimonio durante la misma». Ese dato, entre otros, ha sido hecho público por Gabriela Bucher, directora ejecutiva de Oxfam Internacional, y están contenidos en el informe realizado por ellos titulado «La desigualdad mata». Oxfam es el acrónimo de «Oxford Commiittee for Famine Relief» («Comité de Oxford de ayuda contra el hambre»), creado en dicha localidad británica en 1942, en plena Guerra Mundial, para hacer frente a la situación de necesidad creada por la contienda. Desde entonces Oxfam ha continuado con su labor de ayuda a poblaciones pobres.

El citado informe se ha conocido en estas fechas en las que se debería estar celebrando el Foro Económico Mundial de Davos y que por la pandemia ha sido pospuesto para mediados de año, pues el virus parece haber afectado también a la localidad suiza, anfitriona del evento. En él se afirma que 160 millones de personas han caído en la pobreza por la pandemia, y ello mientras los diez mayores multimillonarios del mundo incrementan su patrimonio a razón de 15.000 dólares por segundo, en tanto que el 99% de la población lo pierde. Por si esto no bastara para inducir a la reflexión, añade que si esos diez magnates perdieran el 99,99% de su patrimonio, seguirían siendo más ricos que el 99% de la población del planeta.

Las cifras resultan tan escandalosas que si no fuera porque quien lo dice es Oxfam –que no es considerada una institución populista– serían desechadas por demagógicas. «Una pandemia increíble» –afirma Bucher– porque esas megafortunas se han embolsado por la vía del incremento de la cotización bursátil gran parte de los recursos inyectados por los bancos centrales para recuperar la economía. No se libran de su denuncia los monopolios farmacéuticos «que han provocado muchas muertes al impedir que las vacunas, de acuerdo con los gobiernos ricos, llegaran a los países y personas más necesitados». Y para que no haya dudas de su alineamiento con la corrección política imperante, solicita más recursos para reducir «la mortalidad también causada por el cambio climático y la violencia de género».

Con un informe así, seguro que Djokovic incrementa su popularidad y apoyo. Porque desde luego él con su postura no se está enriqueciendo precisamente. En cualquier caso, tan demoledor informe exigiría una auditoría mundial independiente. O sea, al margen de la ONU y la OMS.