Juegos de bajo coste y gran resultado

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En la actualidad, realizar un buen juego para consolas de sobremesa supone realizar una inversión cercana a una superproducción de Hollywood. Esta política de desarrollo pone en la cuneta a cualquier emprendedor con ganas de presentar una buena historia pero sin capital para cubrirlo. Es por ello que es de agradecer que aparezcan juegos que, cómo en los 80, la jugabilidad y la diversión estén por encima de los gráficos o los efectos especiales. Beneficiados del sistema de distribución digital vía descarga, el 2010 también fue un buen año para remakes de clásicos y para las propuestas indies, ajenas a los grandes presupuestos.

El adictivo "Plantas contra zombis"fue una gran revelación del pasado año tras su conversión a la Xbox 360 (a pesar de que se hayan eliminado los guiños a Jacko, que también es el rey de los zombis). Objetivo: defender el jardín de oleadas de muertos vivientes utilizando plantas como unidades defensivas. También desde las plataformas de Apple ha llegado a los teléfonos móviles con sistema operativo Android el divertidísimo "Angry Birds", en el que hay que utilizar a los regordetes pajarillos como proyectiles de un tirachinas para hacer caer construcciones y eliminar así a los malvados cerdos que han robado sus huevos. Su dimensión como fenómeno se ha traducido en la comercialización de peluches y todo tipo de merchandising. Recientemente se ha realizado una versión para PlayStation 3.

Cuando Akaoni Studios hizo oficial el anuncio de su desarrollo made-in-Spain sobre un título made-in-Japón, la mitad de la comunidad de usuarios se echó a temblar. ¿El enésimo intento de coronar desde Europa un estilo de juego único e inimitable? Desde luego que no. "Zombie Panic in Wonderland"se ha ganado a pulso las loas de los medios especializados y de los usuarios gracias a su inconfundible estilo artístico, totalmente mangaka, que unido a su interesante jugabilidad hacen de este descargable uno de los más recomendados no sólo del catálogo de la sobremesa de Nintendo, sino también de los lanzamientos digitales en general. Sólo cojea de una duración un tanto escasa, aunque la idea de arrasar un mundo de no-muertos con Blancanieves a la cabeza sigue pareciéndonos irresistible.

Tanto "Limbo"como "Super Meat Boy"están diseñados sobre la base de que el jugador avanza a partir del ensayo y error, pero ambos juegos no podrían ser más distintos. Mientras este último es una endiablada explosión de adrenalina plataformera, anclada en la sólida tradición del género y tomando lo mejor de él, "Limbo"recrea una atmosférica aventura que impactará a aquellos que buscan una manera distinta de ver el videojuego. Es una auténtica obra de autor, con una ejecución visual emocionante y una facilidad pasmosa para introducir al jugador en su inquietante mundo de luces y sombras. A pesar de ser un juego "descargable", obras alejadas de los macropresupuestos de las grandes superproducciones de esta época, hay pocos juegos que puedan rivalizar con "Limbo"en lo que se refiere a ambientación, haciendo que caminar de la mano de su protagonista sea una experiencia inolvidable. En su contra está su corta duración, pero cuando se está hablando de un juego tan único, esa consideración queda en segundo plano