No somos tontos

Sí señores. Los independentistas catalanes coinciden en su visión de la jugada con los que eligen una celebrada y popular cadena de informática y electrodomésticos distinguida por sus competitivos precios. No son tontos. La pela es la pela. Y el comité de sabios que está asesorando sobre el suicidio político a Artur Más es plenamente consciente.

Así que España es el enemigo, España nos roba, España impide nuestro desarrollo natural como pueblo y nación, España coarta nuestro derecho a decidir por nosotros mismos pero, ¡ay amigo!, cuando se trata de mantener la pasta para seguir pagando la ficha de Messi, Neymar o Iniesta, España es la solución, el aliado fiel. Porque ese intratable enemigo resulta que tiene la mejor Liga de fútbol del mundo y la única que garantizaría que los futuros Emiratos Catalanes Independientes retuviesen a las estrellas mundiales del balompié.

Desde luego, en la vida como en la política, una cosa es que pretendan tratarte como a un idiota y otra que te dejes, una que intenten reírse en tu cara y otra que lo consientas. Y en este camino delirante de cimentación y edificación de muros para separar personas y herir sentimientos, los separatistas van sin escrúpulos a por todas. Así qué hay que defenderse.

Ya sabemos el argumentario de esta nueva ocurrencia: que el Mónaco juega en la liga francesa, que el Andorra lo hace en la española y no se acaba el mundo, bla, bla, bla. Pero ésa nos es la cuestión. El punto aquí es que estos jetas nos pretenden orinar encima y hacernos creer que está lloviendo. Se han terminado las bromas, las trampas y las trolas. Aunque estos caraduras, en su enfermizo autismo, ni se hayan enterado. Y así van a terminar estos infelices.