¿Por qué está flojo el Papa?

Francisco ha sido extremadamente breve en las dos últimas audiencias generales que realiza los miércoles. A sus 79 años, el Santo Padre, que se enfrenta a una más que apretada agenda, está acortando sus homilías

El Papa Francisco, ayer, durante la audiencia especial celebrada por primera vez en sábado
El Papa Francisco, ayer, durante la audiencia especial celebrada por primera vez en sábado

Francisco ha sido extremadamente breve en las dos últimas audiencias generales que realiza los miércoles. A sus 79 años, el Santo Padre, que se enfrenta a una más que apretada agenda, está acortando sus homilías

Una de las premisas del Papa Francisco a la hora de hablar en homilías o discursos ha sido siempre la brevedad, pero en los últimos días las intervenciones que ha efectuado lo han sido todavía más que de costumbre. Es el caso de las últimas dos audiencias generales de los miércoles dedicadas a la misericordia o el de la primera audiencia jubilar de ayer sábado con motivo del Año Santo. Apenas cinco minutos de catequesis ante una multitud de miles de personas que le escuchaban en la Plaza de San Pedro. Entre las razones estarían el necesario reposo ante su inminente visita a México y la preparación del documento sobre la familia que recogerá sus propias conclusiones después del Sínodo del año pasado.

Y quizá sospechando lo que los fieles pudieran estar pensando ayer al disfrutar tan poco de sus palabras, el Pontífice improvisó al final para contar que se sentía triste por la muerte de «la señora Elvira», una trabajadora de limpieza de la Casa Santa Marta donde él reside, y que falleció esta semana.

Francisco después de ser elegido Pontífice decidió no vivir en el apartamento papal del palacio apostólico, prefería estar en esta residencia situada a la entrada del Vaticano.

Allí viven algunos obispos y cardenales, así como empleados vaticanos y todos ellos «somos como una familia», explicó ayer mismo el Papa. Una de estas personas que desde hace años sirve allí falleció el pasado viernes después de una larga enfermedad. Y ésta es la razón, reveló Francisco, de su tristeza.

«Querría decirles que hoy el Papa está un poco triste porque ayer faltó una señora que nos ha ayudado mucho, desde hace años también su marido trabaja aquí, con nosotros, en esta casa. Después de una larga enfermedad el Señor la ha llamado. Se llamaba Elvira. Y yo les invito, hoy, a hacer dos obras de misericordia: orar por los difuntos y consolar a los afligidos. Y les invito a rezar un Ave María por la paz eterna y la alegría de la señora Elvira, y para que el Señor consuele a su marido y a sus hijos», improvisó el Santo Padre con gesto serio.

Francisco ofreció también algunos detalles de cómo es la residencia Santa Marta: «una casa grande donde viven unos 40 sacerdotes, algunos obispos que trabajan en la Curia conmigo, y hay también huéspedes que están de paso y son cardenales, obispos, laicos que vienen a Roma para los encuentros en los dicasterios».

Además, «hay un grupo de hombres y mujeres que llevan adelante los trabajos de la casa, tanto en las labores de limpieza, como en la cocina o en el comedor», explicó el Santo Padre. «Y este grupo de hombres y mujeres son parte de nuestra familia, formamos una familia: no son empleados lejanos, no. Nosotros sentimos que son como de nuestra familia», hizo hincapié en recuerdo de la fallecida.

Catequesis exprés

En la brevísima catequesis que realizó, Francisco pidió a los fieles tomarse «en serio ser cristianos», así como comprometerse «a vivir como creyentes». «Sólo así, el Evangelio puede tocar el corazón de las personas y abrirlo a recibir la gracia del amor, a recibir esta gran misericordia de Dios que acoge a todos», explicó el Pontífice.

Francisco reivindicó que todo cristiano debe ser «portador de Cristo». Se trata del «nombre de nuestra actitud, una actitud de portadores de la alegría de cristo, de la misericordia de Cristo», añadió el Santo Padre.

«No nos cansemos nunca –prosiguió el Papa Francisco– de sentir la necesidad de su perdón, porque cuando somos débiles su cercanía nos hace fuertes y nos permite vivir con mayor alegría nuestra fe».

Una maratón de compromisos

No obstante, ésta no sería la razón de sus cortas intervenciones. El Papa Francisco se dispone a encarar un nuevo viaje, esta vez a México del 12 al 17 de febrero, donde acudirá a seis ciudades y celebrará multitud de actos.

Para hacer frente a una visita de tales características y a sus 79 años, el Santo Padre debe descansar lo máximo posible, algo que no le será fácil a causa de los compromisos que tiene en los próximos días y que se enmarcan la mayoría de ellos en el Jubileo de la Misericordia. Por ejemplo, una audiencia a grupos de oración del Padre Pío y el envío de los llamados «misioneros de la misericordia»: más de 1.000 sacerdotes cuya labor durante este Año Santo será llevar la reconciliación de Dios a todos los rincones del planeta.

Pero el Papa Francisco podría estar concentrando también todas sus energías en la próxima Exhortación postsinodal sobre la familia, uno de los documentos más esperados de este año que recogerá las conclusiones del Pontífice sobre el Sínodo de la Familia que tuvo lugar el pasado mes de noviembre.

La fecha prevista para su publicación sería el próximo mes de marzo, lo más probable en torno al día 19, fiesta de San José, al que Bergoglio tiene una gran devoción. Aunque el Vaticano no lo ha señalado oficialmente, sí lo hizo esta semana su «ministro» de familia, el arzobispo Vicenzo Paglia. Durante una visita a Portugal, el Papa también afirmó que «estoy convencido de que la exhortación será un himno de amor, un amor que quiere cuidar del bienestar de los niños y que sabe estar cercano a las familias heridas para llevarles fuerza, que quiere estar junto a los más ancianos, un amor que toda la humanidad necesita».

Agenda completa

- Inicio de la Cuaresma

«Misericordia quiero y no sacrificio», es el título del mensaje que ha lanzado el Papa para el inicio del periodo de Cuaresma. El próximo 10 de febero comenzará este periodo con el Miércoles de Ceniza.

- Viaje a México

En el Vaticano ya están preparando la visita del Santo Padre a México del 13 al 18 de febrero, donde congregará a millones de personas y se desplazará hasta la localidad de Ciudad Juárez.

- Documento familia

El 19 de marzo es la fecha que se baraja para que el Papa presente el documento final del Sínodo de la Familia que se celebró el pasado año y que consiguió un gran consenso.