La eutanasia como cortina de humo

La mayoría de los médicos defiende el derecho a la vida sin un encarnizamiento terapéutico

La mayoría de los médicos defiende el derecho a la vida sin un encarnizamiento terapéutico
La mayoría de los médicos defiende el derecho a la vida sin un encarnizamiento terapéutico© Gonzalo Pérez MataLa Razón

La eutanasia lleva camino de convertirse en una de las mejores cortinas de humo de las que dispondrá el Gobierno para tratar de difuminar el deterioro económico y la tensión independentista que generen sus socios en esta legislatura que ahora comienza. La apelación a la muerte asistida y a la autonomía del enfermo en una sociedad envejecida como la nuestra ya ha sido esgrimida en el pasado por una izquierda que, sin embargo, no se atrevió nunca a llevarla a la práctica pese a sus escarceos durante la oposición.

El PSOE, por ejemplo, jaleó al anestesista Luis Montes en el polémico caso de las sedaciones terminales del Hospital Severo Ochoa para atizar con él al Gobierno de Esperanza Aguirre. Una campaña de agitación y propaganda de la que se apartaron insignes próceres del partido cuando les llegó información real de lo que había sucedido en las urgencias durante años.

La apelación a la eutanasia fuerza abrir un debate que agite conciencias y cope opiniones dentro de una sociedad en la que la demanda real de este tipo de prácticas es menor de la que afirma la propaganda oficial, y en la que existe un rechazo médico a su aplicación. Es notoria la oposición de la mayoría de los colegios a ella; de hecho, apenas cuatro presidentes la apoyan. Con todo, sería deseable que la Organización Médica Colegial expresara en público con mayor firmeza el apoyo de la profesión a la vida. Una cosa es respaldar los cuidados paliativos, que deben mejorarse, y otra provocar la muerte.