Cómo conseguir vitamina D durante un confinamiento

Es importante incorporar alimentos que favorezcan la absorción de este nutriente y complementar la dieta con algunos suplementos

La vitamina D es el mejor aliado para mantener los dientes sanos y los huesos fuertes ya que favorece la absorción de calcio y fósforo, pero lo que le convierte en el nutriente más popular en estos momentos es su impacto positivo en el sistema inmunológico frente a afecciones respiratorias. El sol es la fuente de vitamina D más importante para las personas, puesto que basta con una exposición directa durante 10 o 15 minutos unas tres veces por semana para cubrir las necesidades de nuestro cuerpo. Sin embargo, el miedo a un mayor impacto de la COVID-19 durante la segunda ola ha provocado que tanto las autoridades como los expertos recomienden a los ciudadanos no salir si no es necesario.

Ante el preocupante déficit de vitamina D en la sociedad, es importante incorporar alimentos ricos en este nutriente a nuestra dieta y complementarla con algunos suplementos, sobre todo en el caso de los grupos de riesgo. La empresa de comida a domicilio Deliveroo ha compartido un listado de alimentos ricos en vitamina D. Entre ellos destacan el salmón, los champiñones y los frutos secos como buenas opciones para mejorar los niveles de la “vitamina del sol”. Los alimentos ricos en grasas buenas y Omega 3, como el pescado azul y las setas, incrementan este nutriente.

Hay otros alimentos que lo que hacen es mejorar la absorción de la vitamina D en nuestro organismo. Es el caso de las hortalizas, los cereales y las legumbres. Además, los lácteos como el yogur o la leche mantienen el buen estado de la flora intestinal, que tiene relación directa con la absorción de este nutriente.

La vitamina D se acumula en el hígado, por lo que es imprescindible tenerlo depurado. Para ello, Deliveroo recomienda la ingesta de brócoli, espinacas, apio o infusiones de hierbas.

Cómo saber si tengo déficit de vitamina D

Algunos de los síntomas que indican una carencia de vitamina D son la fatiga, el cansancio, trastornos en el sueño, apatía, falta de energía, cefalea (dolor de cabeza) o dolor en los huesos y articulaciones, explica Reme Navarro, farmacéutica y cofundadora de Mifarma.