Anticuerpos monoclonales, ¿la nueva esperanza contra el coronavirus?

Resultados preliminares de dos estudios con moléculas distintas muestran que bajan la carga viral de forma ambulatoria en pacientes moderados

Los anticuerpos (un tipo de proteínas) son parte de las defensas naturales del cuerpo humano contra patógenos infecciosos

Después de que la mayoría de los fármacos empleados en la primera ola se haya demostrado que son ineficaces frente al nuevo coronavirus –salvo dexametasona y remdesivir– los anticuerpos monoclonales se perfilan como la nueva esperanza contra la Covid-19.

Si bien aún no se dispone de datos definitivos procedentes de ensayos clínicos con todas las garantías científicas (en los primeros meses de pandemia se carecía de información de este tipo y la evidencia apenas se basaba en estudios observacionales o la propia experiencia en los hospitales), lo cierto es que los resultados preliminares dados a conocer arrojan buenas expectativas. Y, a decir de los expertos, la base teórica y biológica sobre la que se asienta el empleo de este tipo de fármacos frente al SARS-CoV-2 es muy apropiada. Sin embargo, y tras los fracasos previos, la consigna es mantener la prudencia y no lanzar las campanas al vuelo.

Aunque el «salto a la fama» de este abordaje terapéutico vino de la mano del presidente estadounidense Donald Trump, al que se aplicó cuando fue ingresado por resultar contagiado por la Covid19, los anticuerpos monoclonales (AM) son viejos conocidos y se aplican en numerosas enfermedades, especialmente reumatológicas, como la artritis o el lupus, y en cáncer. De hecho, antes de empezar a desarrollarse de forma específica para el SARS-CoV-2 se pusieron en marcha varios ensayos con algunos de los ya aprobados y en uso para ver su efecto sobre la Covid-19.

Tal es el caso del estudio español Copérnico, a cargo del oncólogo Javier Cortés. «Es un trabajo muy distinto a toda la línea de investigación actual. Por eso mismo ha despertado interés y levantado críticas casi a partes iguales», explicaba a A TU SALUD Cortés a principios de abril. La hipótesis de la que partía era del conocimiento de que los linfocitos en pacientes graves están bajos y, además, en muchos casos, bloqueados. Por eso creía que se puede mejorar el pronóstico de la enfermedad al estimular a los linfocitos T y desbloquearlos, que es lo que hace ese fármaco.

Después de tener que parar el ensayo por falta de pacientes, la segunda ola ha permitido su reactivación y, al parecer, con buenos resultados: «Hemos podido continuar con el ensayo pero aún no tenemos datos, aunque la impresión es buena, parece que todos los tratados han ido bien. Uno incluso se recuperó en 48 horas. El tratamiento no va en contra del virus, sino a favor de la defensa», asegura Cortés. En su caso estudia pembrolizumab, pero tanto en Francia como en Hong Kong (el Hospital Queen Mary y la universidad de la misma ciudad) prueban ese mismo efecto con otro AM para el cáncer, nivolumab, y esperan los resultados en agosto de 2021.

El empleo de AM para el abordaje de los virus tampoco es nuevo. De hecho, y como apunta José Manuel Ramos Rincón, coordinador del Grupo de Enfermedades Infecciosas de la Sociedad Española de Medicina Interna (SEMI), «para tratar el virus respiratorio sincitial (que causa la bronquiolitis en niños) se está usando palivizumab, que es el tratamiento monoclonal para bloquear el virus». «Desde el punto de vista fisiopatológico es una buena idea», continúa el experto. Una conclusión con la que coinciden todos los consultados, si bien también lo hacen en que ahora falta transformar en hechos lo que sobre el papel.

Las moléculas más avanzadas

Además de estos AM, se están desarrollando otros específicos para el nuevo coronavirus. El 1 de junio la compañía Eli Lilly anunciaba el inicio del primer estudio del mundo sobre un potencial tratamiento con anticuerpos diseñado para combatir la Covid-19. Después de anunciar, el 14 de este mismo mes, que pausaba el ensayo en pacientes hospitalizados aludiendo a razones de «seguridad» a instancias de la Junta de Vigilancia de Seguridad de Datos de Estados Unidos, el pasado jueves se han dado a conocer los resultados de la fase 2/3 de su otro trabajo en pacientes ambulatorios en estado leve o moderado. Y en éste sí que se han visto resultados positivos. El estudio, publicado en la revista «NEJM» concluye que «una de las tres dosis de anticuerpo neutralizante bamlanivimab (LYCoV555) pareció acelerar la disminución natural de la carga viral con el tiempo».

Los 452 pacientes recibieron una única infusión intravenosa de su anticuerpo neutralizante bamlanivimab en una de las tres dosis (700 mg, 2.800 mg o 7.000 mg) o placebo y evaluó el extremo virológico cuantitativo y el resultados clínico. El resultado primario fue el cambio desde el inicio en la carga viral en el día 11. «Es muy preliminar pero un resultado interesante que abre una pequeña esperanza», asegura Jesús Sierra, farmacéutico hospitalario y socio de la Sociedad Española de Farmacia Hospitalaria.

Regeneron, la otra compañía que tiene más avanzados sus estudios con AM, anunció también el pasado jueves resultados positivos y prospectivos de un ensayo fase 2/3 en curso en el entorno ambulatorio de Covid-19 y que muestra que su cóctel de anticuerpos en investigación, REGN-COV2, cumplió con los criterios de valoración principales y secundarios clave. Así, redujo significativamente la carga viral y las visitas médicas de los pacientes (hospitalizaciones, sala de emergencias, visitas de atención de urgencia y/o visitas al consultorio médico o telemedicina) relacionadas con Covid-19.

«Sería equivalente a reducir a la mitad el número de pacientes que actualmente están hospitalizados si es que los resultados se reproducen en la práctica real. Habrá que ver los datos finales en diciembre», apunta Sierra. En cualquier caso, continúa, «lo interesante de ambos trabajos, que aún no tienen potencia estadística para darnos datos significativos, es que puede reducir la necesidad de hospitalización, lo que en un momento como el actual puede ayudar a descongestionar los hospitales».

Proyectos españoles

También en nuestro país se está trabajando en esta línea. Eso es lo que hace el investigador del Consejo Superior de Investigaciones Científicas (CSIC) Luis Enjuanes, que dirige al grupo español que participa en el proyecto europeo Manco (Monoclonal Antibodies for Novel Coronavirus), que busca el desarrollo de AM protectores frente al coronavirus SARSCoV-2 y que está en las primeras fases del proyecto: la obtención de los anticuerpos para empezar su evaluación en ensayos pre-clínicos probándolos en ratones.

También el Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) y el Hospital 12 de Octubre de Madrid están diseñando una nueva técnica de inmunoterapia para generar anticuerpos (en este caso sintéticos) frente a diferentes tipos de coronavirus. Su objetivo es actuar frente al SARS-CoV-2 y que sirva como tratamiento o prevención en pacientes ingresados con patología severa. Y, aunque aún está en fase muy preliminar, «en fase de prueba a nivel celular», como explica Inés Muñoz, jefa de la Unidad de Cristalografía e Ingeniería de Proteínas del CNIO, esperan «que esté disponible lo antes posible porque es un proyecto muy novedoso que puede ser de gran ayuda», concluye la investigadora.