¿Cuál es el dolor más intenso que puede sufrir un ser humano?

Aunque el dolor es difícil de cuantificar, expertos en este campo han llegado a un cierto consenso sobre cuáles son los suplicios más insoportables que puede padecer una persona

En la imagen, un graffiti que representa el dolor de cabeza.
En la imagen, un graffiti que representa el dolor de cabeza.Aaron Blanco TejedorUnsplash

El dolor es una percepción subjetiva, por lo que es muy difícil de cuantificar. Además, existen muchas variables que pueden influir sobre la percepción del dolor en cada persona, como la genética, el funcionamiento del sistema nervioso, las expectativas sociales y culturales, (...).

Por esos motivos, es imposible saber cuál es el sufrimiento físico más intenso que puede llegar a sufrir un ser humano. Pero -en base a las experiencias clínicas y a los testimonios personales de quiénes los han sufrido- expertos en este campo han llegado a cierto consenso en los dolores más “insoportables” que puede padecer una persona.

Hay que apuntar también que existe todo un abanico de estrategias encaminadas a producir dolor físico mediante la tortura que no están contenidas dentro de esta lista (por razones obvias).

Nos limitaremos a explorar aquellos dolores causados por diferentes afecciones naturales (o al menos aquellos no provocados voluntariamente por un tercero).

Neuralgia del trigémino

Para David C. Yeomans, especialista en Anestesiología, Peroperatorio y Medicina del Dolor de la Universidad de Stanford, la neuralgia del trigémino es el dolor más intenso que puede sufrir un ser humano. Es un dolor breve (apenas dura un par de minutos), pero muy intenso. Muchas personas han llegado a quitarse la vida llevados por la desesperación.

Es una afección que -en general- afecta más a mujeres que a hombres, y se suele dar en personas mayores de 50 años. La causa más probable es que un vaso sanguíneo presione el nervio trigémino, uno de los nervios más grandes de la cabeza. Aunque también puede ser consecuencia de un tumor o de la esclerosis múltiple.

Dicho esto, también es importante apuntar que es posible tanto un tratamiento quirúrgico como un tratamiento farmacológico.

Cefalea en trueno

Aunque la mayoría de dolores de cabeza son benignos, es decir, que no esconden ninguna enfermedad que amenace la vida o pueda producir secuelas, esto no es así en el caso de la cefalea en trueno.

Es un dolor de cabeza que aparece de forma muy brusca y que alcanza su pico de dolor en torno a los 60 segundos. Las personas que lo han padecido suelen describirlo como ·”el dolor más intenso de mi vida” o “una explosión en la cabeza”.

En caso de sufrir un episodio de cefalea en trueno es importante recibir atención médica inmediata, porque pueden subyacer afecciones de gravedad, como la hemorragia subaracnoidea.

Parto

Dar a luz a una nueva vida puede convertirse en uno de los episodios más traumáticos de la vida de una mujer. La tensión y contracción de todas las estructuras pélvicas, la presión sobre el cuello del útero, los desgarros perineales y el estiramiento de las paredes vaginales pueden provocar un dolor muy intenso. Algunas madres equiparan el calvario del parto con la fractura de 20 huesos simultáneamente. Otras -en cambio- pueden pasar este episodio de una forma mucho menos traumática.

Un estudio de la Universidad de Cambridge publicado en la revista científica “Call Reports” reveló que algunas mujeres pueden ser portadoras de una variante genética que actúa como epidural natural.

Cáncer de Huesos

El hecho de padecer cáncer no necesariamente significa sentir dolor, pero tristemente esto no es así en el caso del cáncer de huesos. En un principio aparece cómo punzadas, pero cuando la enfermedad va avanzando se hace más constante y se reparte por más zonas. Es un sufrimiento muy fuerte y penetrante.

Otro elemento que también puede afectar al dolor es cuál sea el hueso afectado, ya que su uso (por ejemplo, en la pierna al caminar) puede empeorar bastante el dolor.

Sedación, altas dosis de narcóticos, radiación y bloqueos nerviosos suelen ser suficiente para paliar el dolor y combatir la enfermedad. Pero desgraciadamente no siempre es suficiente.

Quemaduras

A nadie puede sorprenderle que las quemaduras estén en esta lista porque todos, en mayor o menor medida, las hemos sentido; y sabemos hasta qué punto pueden suponer todo un suplicio. El dolor provocado por una quemadura no depende únicamente de la gravedad o de la superficie afectada, pues en algunos casos muy graves, estas pueden ser indoloras.

Una quemadura que afecte no sólo la piel, sino que también profundice hasta los músculos, nervios o -incluso- a la envoltura de los huesos, puede convertirse en uno de los peores tormentos que puede sufrir un ser humano. No sólo por la intensidad, sino también por la constancia del dolor.

Cólico nefrítico

El cólico nefrítico o cólico renal es el dolor que genera la obstrucción de las vías urinarias por una litiasis (piedra o cálculo renal). El riñón obstruido retiene la orina y se dilatan las vías urinarias lo cual desencadena un dolor que aparece de forma brusca e intensa en la zona lumbar y se va extendiendo hacia las ingles y los genitales.

La prevalencia de los cólicos nefríticos es similar en hombres y mujeres, y suelen darse entre los 30 y los 60 años. El cólico nefrítico concluye cuando la piedra es expulsada, lo cual ocurre espontáneamente en la mayoría de los casos.

El tratamiento se suele basar en analgésicos que ayuden a paliar el dolor.

Fractura de huesos

El dolor provocado por la rotura de un hueso es uno de los más insoportables. Alcanza un pico de dolor en el momento de la fractura y -aunque se calme en un periodo de tiempo más o menos corto- el manejo del hueso hasta conseguir volver a colocarlo en su sitio puede convertirse en un suplicio.

Además, la recuperación tras la rotura de un hueso puede ser muy larga y dolorosa. Y aún con el hueso soldado, pueden surgir complicaciones, como el aplastamiento de un nervio que provoque dolor neuropático (dolor crónico provocado por la afectación de un nervio).

Punción lumbar

Consiste en la inserción de una aguja entre dos vértebras con el fin de extraer una muestra de líquido cefalorraquídeo. El procedimiento puede convertirse en un auténtico calvario. Lo bueno es que la molestia desaparece al cabo de unos segundos.

Fibromialgia

La fibromialgia es un síndrome de dolor crónico poco comprendido, el cual se confunde con cuadros de tensión o cansancio generalizado. Las personas con fibromialgia pueden ser más sensibles al dolor que aquellas que no la tienen. Esto se conoce como percepción anormal del dolor.

La fibromialgia puede ser difícil de diagnosticar porque no existe una prueba específica para ella, y sus principales síntomas (como el dolor y la fatiga) son comunes en muchas otras afecciones. Las mujeres tienen el doble de probabilidades de padecer fibromialgia que los hombres.

Trauma testicular

La elevada presencia de fibras nerviosas en los testículos hacen de este órgano uno de los más sensibles del cuerpo humano. Un golpe directo en la zona causa un dolor tremendamente intenso que podría derivar en otras reacciones como náuseas, sudoración, y hasta el desmayo.