Bolígrafos en alto para exigir que no comiencen las clases mañana en Santoña

La localidad cántabra sale a la calle para protestar por la imposición de abrir los centros educativos

Centenares de padres y madres de alumnos, profesores y vecinos de la localidad cántabra de Santoña se han concentrado este mediodía para exigir al Gobierno regional que el inicio de las clases, previsto para este lunes, 7 de septiembre, se aplace al día 16, cuando finalizará el cordón sanitario levantado en el municipio ante el aumento de casos por coronavirus.

Con bolígrafos y lápices en alto y carteles con el lema “La salud es lo primero”, la comunidad educativa, apoyada por vecinos, se ha manifestado contra el “error” de que los centros de Primaria abran sus puertas este lunes ante el “peligro de salud pública” al que cree que quedarían expuestos alumnos y trabajadores.

Y es que temen que “los niños puedan contagiarse unos a otros” en un momento en el que el repunte de casos de covid-19 empujó a la Consejería de Sanidad a restringir este miércoles la libre entrada y salida de personas en el municipio y a cerrar la hostelería, entre otras medidas. ”Faltan pocas horas y aún no tengo decidido si mi hijo asistirá a clase porque tengo miedo”, ha confesado la madre de Javier, un niño de 7 años que, ajeno al revuelo generado, sí tiene claro que prefiere ir al ‘cole’ para jugar con sus amigos.

En los grupos de WhatsApp creados entre padres de los colegios públicos Juan de la Cosa, Macías Picavea, los institutos Marqués de Manzanedo y Marismas, el centro de educación de adultos Santoña y el colegio concertado Sagrado Corazón de Jesús la decisión no es unitaria, si bien la mayoría aboga por no llevarles hasta que mejore la situación sanitaria.

”Incluso vamos a esperar todo el mes para ver cómo evoluciona la pandemia”, han reconocido un par de madres ajenas a las posibles “represalias” que esta decisión pueda acarrear, ya que consideran que la salud de sus hijos está por encima de todo. ”Estamos intranquilos por los rebrotes de COVID-19 que se están registrando en Santoña y no debemos bajar la guardia”, han afirmado, al tiempo que achacan esta situación a un “intenso” verano “lleno de visitantes en el municipio”, por lo que “el que siembra recoge y ahora es momento de recoger”, han lamentado.

Los equipos directivos de los centros educativos de Santoña han defendido desde el primer momento la necesidad de que, tanto el inicio lectivo en Primaria, como en Secundaria -previsto para la siguiente semana-, se aplazase hasta la finalización de la nueva alerta sanitaria decretada en el municipio.

”Lo hemos pedido de buenas maneras, pero la última respuesta es que los centros educativos se abren mañana sí o sí. También hemos recibido una carta de la Consejería de Educación en la que se nos recuerda que somos funcionarios públicos y que tenemos que obedecer estas directrices, ha asegurado la jefa de Estudios del colegio Macías Picavea, Vanesa Pechero, quien se siente “coaccionada” y apela al “sentido común”. ”Confío en que alguien piense y reflexione que lo más importante son los niños porque parece que hemos llegado a un punto en el que todo da igual y lo que prima son los votos”, ha abundado. Ella opina que si se ha impuesto un cordón sanitario en Santoña por el coronavirus “no se debería consentir que los niños vayan al colegio” con el objetivo de salvaguardar la salud.

Una afirmación que también comparte del alcalde, Sergio Abascal, quien, si bien comprende que el Gobierno de Cantabria defienda una “apertura con normalidad del curso escolar”, subraya que la circunstancia que se vive en Santoña “no es de normalidad, sino excepcional”. El regidor ha alertado de que, además de los propios alumnos residentes en Santoña, se tienen cuantificados “más de 300 niños” que vendrán a los centros educativos procedentes de otros municipios.

La concentración, surgida por iniciativa ciudadana, se ha desarrollado en este primer domingo de aislamiento de la ‘nueva normalidad’ manteniendo las preceptivas medidas de seguridad sanitaria en la plaza de San Antonio donde, si no existiera la pandemia, se estarían celebrando las fiestas patronales de la Virgen del Puerto. Efe