Cuidados paliativos frente a una Ley de eutanasia

El Congreso votará esta semana si admite a trámite las enmiendas del PP y Vox como alternativa a la norma del PSOE

Formaba parte del acuerdo PSOE-Unidas Podemos y el partido de Pedro Sánchez finalmente llevó al Congreso a principios de este año su Proposición de Ley Orgánica de regulación de la eutanasia, que es similar a la de la anterior legislatura y que decayó por la nueva convocatoria electoral. La Ley de eutanasia fue, de hecho, una de las primeras iniciativas parlamentarias presentadas por los socialistas en esta legislatura.

El texto socialista busca reconocer el derecho a morir a las personas que padezcan una enfermedad o discapacidad grave que no tengan más opciones de tratamiento y que quieran voluntariamente, y respaldados por informes médicos, acabar con su vida e incluir esta práctica entre las prestaciones del Sistema Nacional de Salud (SNS) para garantizar el acceso a todos los ciudadanos en condiciones de igualdad. Además, establece la posibilidad a los profesionales de la salud de apelar objeción de conciencia en caso de no querer realizar esta práctica.

En febrero, cuando presentó el texto ante el Congreso, con los cambios que, según explicaron, acordaron con los partidos durante la anterior legislatura, contó con el voto en contra del PP y también de Vox. El portavoz de Sanidad del PP, José Ignacio Echaniz, acusó al partido en el Gobierno de usar esta iniciativa para «ahorrar» el gasto en sanidad y pensiones, mientras que los de Santiago Abascal hablaron de que se quiere «obligar al Estado» a convertirse «en una máquina de matar». Ahora, estos dos partidos han presentado sus leyes alternativas a la legalización de la eutanasia.

Cuidados paliativos

La propuesta del PP propone para los pacientes que se enfrentan a un final «próximo e irreversible», «eventualmente doloroso y potencialmente lesivo para la dignidad» una regulación de los cuidados paliativos como asistencia sanitaria «más adecuada para velar por el bienestar» del paciente y «la más humana», incluso «cuando aquello pueda acortar o incluso poner en peligro inminente su vida».

Entre sus derechos, la ley incluye los cuidados paliativos integrales, el tratamiento del dolor, previendo específicamente el derecho a la sedación paliativa, el derecho a recibir estos cuidados en el domicilio o en otro lugar que designe el paciente, al acompañamiento de sus familiares o allegados y el auxilio religioso que deseen, entre otros.

Además, recogen que se facilitará a las personas en el proceso final de su vida el acompañamiento de su entorno familiar, así como auxilio religioso conforme a sus convicciones, y la participación del voluntariado adscrito a ONG en el acompañamiento de paciente y familiares. El PP también propone que aquellos que no soliciten la aplicación de estos cuidados en su domicilio, o en el que caso de que tengan que ser hospitalizados por su situación médica, deben ser atendidos en una habitación individual, «con el nivel de atención, cuidado e intimidad que requiere su estado de salud».

En la cartera de dependencia

Por su parte, Vox recurre a la Constitución para señalar que en el artículo 15 se protege y defiende el derecho a la vida y a la integridad física y moral, un derecho que, a su juicio, no se acata con la ley que propone el PSOE. Además, en el texto registrado, se señala que la regulación de los paliativos es una reclamación que les llega del sector sanitario. Como los populares, los de Santiago Abascal recogen en su propuesta el derecho a unos cuidados paliativos integrales y de calidad por profesionales formados en la materia, el derecho a una información asistencial clara y al acompañamiento.