Un estudio internacional augura 25.000 muertes más por covid en España hasta el 1 de febrero

El IHME de Seattle prevé 58.833 fallecimientos acumulados desde marzo hasta esa fecha pese a las medidas de contención actuales

Las proyecciones epidemiológicas relativas a la pandemia de Covid-19 dibujan un escenario muy oscuro para España, en el que más que una ola, lo que puede producirse es un tsunami de contagios y muertes. La última de ellas procede del Institute for Health Metrics and Evaluation (IHME), un instituto de investigación que trabaja en el área de las estadísticas de salud globales y la evaluación de posibles impactos en la Universidad de Washington, en Seattle, y que fue creado por la Fundación Bill y Melinda Gates.

En su último informe relativo a nuestro país parte de la evolución que ha experimentado el número de fallecidos tras el estallido de la crisis, en el mes de marzo, y estima que desde hoy hasta el 1 de febrero del próximo año España podría pasar de las 33.765 muertes oficiales contabilizadas a 58.833, lo que implicarían 25.068 nuevas defunciones de personas con el virus SARS-CoV-2.

De acuerdo con el IHME, esta proyección parte de la base de que el uso de las mascarillas seguiría siendo obligatorio y de que se mantienen algunas de las restricciones existentes hasta la fecha para intentar mantener el control de la Covid-19, incluidas las referentes a la movilidad. La cifra es una media de una horquilla que oscila entre las 51.887 muertes acumuladas previstas para esa fecha y las 64.381. En el mejor de los casos, habría 18.122 fallecimientos más hasta el 1 de febrero. En el peor, hasta 30.616, con dichas medidas de contención de la enfermedad.

Si las medidas se relajasen, hubiese una flexibilización gradual del distanciamiento social y no se aplicaran cierres ni se limitaran las reuniones masivas, los fallecimientos por Covid acumulados desde marzo hasta el 1 de febrero de 2021 se dispararían mucho más en España hasta alcanzar la cifra de 111.527. Dicho de otra forma: en el peor de los escenarios, con ausencia de restricciones para frenar el virus, España podría sumar 77.762 cadáveres adicionales en lo que resta de año y el primer mes del próximo. Un panorama aterrador que da cuenta de la magnitud de esta crisis de Salud Pública.

El IHME realiza también una proyección de las muertes diarias, que alcanzaron el 17 de julio su cifra más baja en nuestro país, al contabilizarse apenas 3,63, según la magnitud estadística. De acuerdo con este modelo, el 31 de marzo se alcanzó el pico en España, con 843 fallecimientos. El instituto cifra en 129,69 las muertes diarias a 12 de octubre, una cifra que se elevaría hasta las 227 el próximo 1 de febrero si se mantienen restricciones como las que rigen actualmente. Si se relajan las medidas, alcanzarán las 852, más incluso que en el pico de la primera ola.

El IHME realiza también estimación de infecciones y calcula que, actualmente, se contagian 21.042 personas al día en España. En esta cifra incluye tanto los casos confirmados por PCR u otro tipo de prueba y los que no han sido aún testados. Si se mantiene el uso generalizado de la mascarilla, y restricciones y medidas de distanciamiento similares a las actuales, el número de casos diarios bajaría ligeramente, hasta llegar en febrero a la cifra de 20.151. Si se produce una relajación absoluta de estas limitaciones, España alcanzaría el pico el 17 de diciembre, con 105.869 contagios, superando el alcanzado en este apartado el pasado 13 de marzo, que está estimado en 85.366 contagios solo ese día.

Además de en las infecciones y en las muertes, el estudio del instituto de la Universidad emplazada en la ciudad pública estadounidense de Seattle –la más grande del país– también se detiene en un elemento capital para la contención de la pandemia: los recursos hospitalarios. En este sentido, el IHME llega a la conclusión de que el 31 de marzo España disponía de 33.524 camas cuando, en realidad, le hubieran hecho falta 40.135 para atender la avalancha de pacientes que llegaban a sus centros sanitarios los días previos. El estudio cifra en 7.872 las camas de Unidades de Cuidados Intensivos (UCI) necesarias ese día y en 7.161 los dispositivos de ventilación mecánica que hacían falta. Según el IHME, el número de camas hospitalarias existentes hoy es el mismo, pero la necesidad ha bajado hasta las 8.385 de agudos sólo para la atención de pacientes Covid-19. Pese al nuevo alud de casos que puede producirse, el instituto no apunta en sus proyecciones a un nuevo colapso hospitalario general comparable con el de finales de marzo y principios de abril, la crecer la curva de la pandemia de forma más escalonada y, por tanto, menos abrupta, que en la primera oleada. En total, estima que el 1 de febrero harán falta, si se mantienen las medidas de restricción, 18.745 camas de agudos. Con medidas restrictivas más severas la cifra se rebajaría a 9.967, y si las medidas de contención se relajaran prácticamente del todo el número necesario se elevaría a 29.568, rozando así la capacidad total. En UCIS, estima que España necesitará 2.142 camas, aunque la cifra se reduciría hasta las 1.217 si las perspectivas mejoran. En el peor escenario, el número necesario sería de 3.089, lejos de la situación vivida en la primera ola pero muy cerca del límite de capacidad existente.

En cuanto a los respiradores, harán falta previsiblemente 1.945 en febrero, pero la cifra podría ascender a 2.791 si las medidas de contención se flexibilizan.