Reino Unido comenzará a administrar la vacuna de Oxford y AstraZeneca la próxima semana

Los ensayos de la vacuna han confirmado que producen respuesta inmunológica sólida en ancianos

La vacuna contra la Covid-19 que desarrolla la Universidad de Oxford, en colaboración con la farmacéutica AstraZeneca, llegará desde el próximo 2 de noviembre a los hospitales de Londres para ser administrada en primer lugar a los sanitarios.

Fuentes sanitarias británicas han informado que los lotes de la vacuna están preparados para ser enviados la próxima semana a hospitales de la capital.

Los ensayos clínicos de esa vacuna están en la fase 3, la última antes de conocer con exactitud si es segura y si permite proteger a la población de la enfermedad, pero se están haciendo grandes esfuerzos para garantizar que los hospitales de Londres estén preparados cuando se dé luz verde para su administración, que comenzará por el personal que trabaja en primera línea.

Según publica The Sun, otros ensayos clínicos se han detenido en un importante hospital de Londres para garantizar que miles de médicos, enfermeras y otro personal de primera línea puedan ser vacunados tan pronto como las autoridades oficiales den el visto bueno para su administración. Además ya se están preparando medidas de seguridad adicionales por temor a las protestas de los antivacunas. “Están en contacto con la policía e incluso con el Ejército por si surgieran de problemas de seguridad”, informa el diario británico.

La vacuna es efectiva en personas mayores

La vacuna de Oxford ha demostrado que produce una “robusta” respuesta inmunológica entre las personas mayores de 55 años. Según publica este lunes Financial Times, las nuevas pruebas han mostrado que genera protectores y células T en grupos de mayor edad.

Este descubrimiento ha animado a los investigadores en su carrera hacia la evidencia que demuestre que su antídoto es capaz de proteger a las personas en la edad adulta de cuadros graves de Covid e incluso de la muerte por el nuevo coronavirus.

“Si tienen datos que muestran que la vacuna genera una buena inmunidad, medida en el laboratorio, en el grupo de más de 55 años, y que incluye una buena respuesta en gente que es mucho mayor, creo que es una señal prometedora”, señaló al diario Jonathan Ball, profesor de virología de la Universidad inglesa de Nottingham.

En agosto, la Unión Europea (UE) cerró con AstraZeneca un primer contrato que le garantiza acceso a 300 millones de dosis, pacto que se rubricó en nombre de los Estados miembros y las dosis se distribuirán en función de la población de cada país.

Además del contrato de la UE con AstraZeneca, los Gobiernos de Argentina y México, así como la fundación mexicana Slim, llegaron a un acuerdo con la farmacéutica y Oxford para fabricar la vacuna destinada a sus países y distribuirla después al resto de América Latina, excepto Brasil. Además del Reino Unido, las pruebas clínicas se han desarrollado en Estados Unidos, Brasil y Sudáfrica.

Los ensayos no han estado exentos de problemas. En septiembre, las pruebas se reanudaron tras ser interrumpidas por un breve periodo de tiempo por la reacción adversa sufrida por un voluntario.

Además, recientemente falleció en Brasil un voluntario, un caso del que no se dieron mayores detalles, pero que, según los medios, esta persona habría recibido un placebo y no la vacuna.