España alcanza el pico de ingresos en los hospitales

Por primera vez en tres meses la cifra cae y se sitúa en 19.314, por debajo de la cima de la segunda y la tercera ola pese a los 4,4 millones de casos en esta embestida del virus

Hace alrededor de una semana, España superó el pico de contagios en esta sexta ola de la pandemia marcada por la variante Ómicron y, ahora, acaba de hacer lo mismo con las hospitalizaciones. Según los datos que recopila el Centro de Coordinación de Alertas y Emergencias Sanitarias (CCAES), del Ministerio de Sanidad, la cima se situó el lunes en 19.617 enfermos ingresados por Covid-19, exactamente 17.763 más que a comienzos de esta nueva embestida del virus, fechada el 14 de octubre del pasado año por el Instituto de Salud Carlos III. Esta cifra roza, pero no supera, el pico de ingresados que se alcanzó en la segunda ola (21.029), se sitúa muy por debajo del de la tercera (31.617, aproximadamente), y se encuentra por encima del alcanzado en la cuarta (10.380) y la quinta (10.015), como se puede apreciar en el gráfico adjunto. Ayer, el número de ingresados bajó incluso hasta 19.314.

La gran diferencia con las demás olas es que se ha producido en medio de una explosión de casos sin precedentes por la alta transmisibilidad de la variante. En este periodo pandémico, de apenas tres meses, España acumula 4,41 millones de infecciones, ligeramente por debajo de las acumuladas en los 20 meses anteriores, cuando sumaron 4,98 millones.

Según todos los expertos, con semejante número de contagios en apenas un trimestre, la cifra de afectados cuyo estado de salud empeora debería haber sido mucho mayor, abocando al colapso de los hospitales, lo que no se ha producido en ninguna comunidad. Uno de los factores que lo explican es el efecto benéfico de la vacunación, capaz de reducir tanto los ingresos en planta como en las unidades de cuidados intensivos (UCI) pese a no frenar las infecciones. El otro puede deberse a las características del virus, aparentemente menos dañino ahora que bajo formas anteriores, como apuntan varias investigaciones, alguna incluso realizada en el primer lugar en el que se detectó Ómicron: Suráfrica.

La llegada al punto álgido de este particular apartado referente a los ingresos, el pasado lunes, se produce después de registrarse una fuerte desaceleración en el crecimiento de la hospitalización en los últimos días en gran parte del país. El lunes, el incremento semanal era de 800 camas, mientras que hace quince días alcanzaba la cifra de 4.160. Aunque la variabilidad del virus y la irrupción de otras posibles variantes no deben invitar nunca al optimismo, los expertos creen que el número de contagiados ingresados seguirá descendiendo como empezó ya a hacer ayer porque el número de casos de coronavirus se está frenando en seco también. De hecho, la incidencia de infecciones diagnosticadas en los últimos siete días por cada 100.000 habitantes –un indicador clave para predecir el rumbo que seguiría la pandemia– certifica dicho frenazo al llevar tiempo sin crecer, lo que está teniendo un reflejo en las hospitalizaciones a la baja en varias comunidades como Cataluña y, sobre todo, Madrid.

Así va la sexta ola
Así va la sexta ola FOTO: T. Nieto

En estos momentos, los enfermos de Covid-19 ocupan un 15,47% de las camas de hospital en el conjunto del país, un porcentaje muy superior al que se registraba el pasado 14 de octubre, cuando alcanzaba el 1,52%, pero todavía asumible para poder mantener la actividad ordinaria programada y no interrumpir el tratamiento de otro tipo de patologías, lo que no pudo hacerse durante la primera ola de la pandemia, disparándose las listas de espera diagnósticas y para intervenciones quirúrgicas.

La ecuación que forman el frenazo en los contagios y en las hospitalizaciones también arroja como resultado un estancamiento de los ingresos en UCI. Según los datos del CCAES, la ocupación de infectados en estas unidades ha pasado del 4,98% de octubre al 23,28%, tras caer ligeramente ayer, una tasa elevada pero que deja espacio para enfermos aquejados de otras patologías y que están libres del virus.

Un ejemplo gráfico lo muestra el Hospital Doce de Octubre, de Madrid, un de los más golpeados durante la primera ola en la comunidad de Madrid y en toda España. En la primera ola, su unidad de críticos y otros servicios análogos adaptados para la atención de esta clase de enfermos llegaron a acoger a más de 100 pacientes en estado muy grave por culpa del virus. A lo largo de esta sexta ola, la cifra apenas ha superado la veintena.

En lo que sí ha superado esta sexta ola a la quinta, correspondiente al pasado verano, es en el número de muertes. En ella fallecieron en concreto 5.094 personas por coronavirus. En lo que llevamos de esta lo han hecho 5.459. A pesar de ser cifras similares, la de esta ola se produce en medio de un mar de contagios y, a tenor de lo sucedido en otras embestidas del virus, debería haber sido mayor. Sin embargo, la letalidad (el número de decesos por cada 100 infectados) ha caído en picado, al pasar del 1,7% de octubre al 1% de la actualidad.