Forenses

Las claves de la autopsia de Esther: la lividez cadavérica y los insectos. ¿Quién y cuándo movió su cuerpo en Traspinedo?

Los forenses están realizando hoy el segundo día de autopsia de Esther López y no hay signos externos de violencia

Levantamiento del cadáver de una mujer encontrado a tres kilómetros de Traspinedo, que se ha confirmado que era el de Esther López, a 5 de febrero de 2022, en Valladolid (España). El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid, Miguel Recio, sospecha que podía tratarse del cadáver de Esther López de la Rosa, de 35 años vecina de Traspinedo, desaparecida el 13 de enero. 05 FEBRERO 2022 Photogenic/Claudia Alba / Europa Press 05/02/2022
Levantamiento del cadáver de una mujer encontrado a tres kilómetros de Traspinedo, que se ha confirmado que era el de Esther López, a 5 de febrero de 2022, en Valladolid (España). El jefe de la Comandancia de la Guardia Civil de Valladolid, Miguel Recio, sospecha que podía tratarse del cadáver de Esther López de la Rosa, de 35 años vecina de Traspinedo, desaparecida el 13 de enero. 05 FEBRERO 2022 Photogenic/Claudia Alba / Europa Press 05/02/2022Photogenic/Claudia AlbaEuropa Press

A pesar de que la delegada del Gobierno para la Violencia de Género, Victoria Rosell, calificara enseguida de “muerte violenta” el caso de Esther López -la chica desaparecida el 12 de enero en Traspinedo (Valladolid) y cuyo cadáver fue hallado el sábado- lo cierto es que los encargados de la investigación todavía no tienen tan claro este extremo. Quedan muchas dudas por resolver y gran parte de ellas podrán despejarse con la autopsia del cuerpo, que aportará mucha información sobre cómo murió Esther. El hecho de que hoy ya sea el segundo día de análisis forense es buena señal, según los expertos, porque significa que el estado del cadáver no está tan deteriorado como para no permitir hacer ciertos estudios en los tejidos.

La causa de la muerte

En el caso hay, desde luego, dos dudas principales: la causa de la muerte de la joven de 35 años y si su cuerpo llevaba desde el día del óbito en el lugar donde fue encontrada por un vecino. Ambas preguntas, en principio, podrá resolver la autopsia.

A pesar de que el cuerpo de Esther estaba vestido con la misma ropa del día que salió a ver el partido de fútbol (pantalón negro y cazadora de borrego marrón), no se apreciaban signos externos de violencia por lo que, en el caso de ser una muerte violenta, podría tratarse de una asfixia, lo que dejaría “huella” en los pulmones y las vías respiratorias, además de en el cuello o los tejidos del rostro, según los expertos. Por eso uno de los escenarios clave hoy es la sala de Anatomía Patológica de ese Instituto Forense de Valladolid, donde se están estudiando los órganos del cadáver, que arrojarán información vital para la investigación. El estudio del corazón podrá dilucidar si sufría alguna cardiopatía y se tratase de una muerte natural o, a través del hígado y de análisis de sangre o capilares, podrán determinar mediante el estudio químico-toxicológico si pudo haber tomado alguna sustancia que le causara la muerte.

Eso, en cuanto a la causa de la muerte pero, ¿estaba el cuerpo en esa cuneta desde el primer día o, por el contrario fue trasladado hasta allí? A priori resulta llamativo que, sin estar enterrado ni oculto, las batidas multitudinarias, los perros de rastreo en grandes superficies o los drones de la Guardia Civil (no era una zona arbolada y podría haberse visto desde arriba) pasaran por alto el cadáver. Sin embargo, no sería imposible. Y, aunque trascendió que el cuerpo de la chica no tenía signos de arrastre, los forenses aseguran que pudo ser cogido el volandas por varias personas o por una sola y ser colocado allí con todas sus pertenencias.

Las especies que han colonizado

La autopsia podrá determinar este extremo gracias a la entomología. Los entomólogos analizan los insectos que han colonizado un cadáver. Explicado de forma vulgar: llegan moscas al cadáver, van dejando sus huevos y, según la fase en la que se encuentren del ciclo (huevo, pupa, larva...) pueden determinar de forma aproximada hace cuántos días el cuerpo ha sido colonizado.

Si el cuerpo ha estado en lugar cerrado pero no hermético también ha podido ser colonizado pero la cantidad de huevos o larvas sería muy diferente (mucho menor), según los expertos. La especie de insecto dirá a los entomólogos el tiempo que lleva en función de la fase del ciclo en la que se encuentre (cada especie tiene un ciclo de equis días de duración). Es decir, si el cadáver tuviera un insecto en el día 12 de su ciclo, ¿dónde ha estado el cuerpo los primeros días? En el caso de que el cuerpo de la joven hubiera estado a la intemperie durante estos 24 días también habría afectado la fauna cadavérica.

La temperatura

Aunque pueda parecer a priori que las bajas temperaturas podrían haber ayudado al estado de conservación del cuerpo, es nefasto para la conservación haber pasado de temperaturas bajo cero (congelación) a superiores a 10 grados. “Pasar de la congelación a descongelación cada día deteriora mucho los tejidos y avanza la putrefacción”.

Pero también gracias a la autopsia es posible determinar si el cuerpo ha sido movido tras su fallecimiento o no. Según el forense Aitor Curiel, las livideces cadavéricas nos dan esta información “sobre las movilizaciones entre 24 y 48 horas posteriores al fallecimiento”. Las livideces, según ex experto, aparecen en el cadáver por el fenómeno de la gravedad, ya que “la sangre va a los planos declives no oprimidos”. “Si modificas el cadáver en este tiempo, las livideces que han aparecido ya no desaparecen y en la nueva posición aparecen nuevas livideces pero se sabe que son en otro momento. Es lo que llamamos el fenómeno de la trasposición de las livideces”. Es decir, aparecen livideces en dos localizaciones diferentes e incompatibles.

Todos estos datos que arrojará el informe definitivo de la autopsia será determinante para la investigación ya que, por el momento, no se han producido nuevas detenciones.