«La falta de matronas pone en riesgo la salud reproductiva de la mujer»

España presenta una de las ratios más bajas de los países de la OCDE: solamente cuenta con 12,4 matronas por cada mil nacimientos, frente a las 25,9 considerado como idóneo

María Jesús Domínguez, matrona del Centro de Salud Juan de Austria de Alcalá de Henares, 
en Madrid
María Jesús Domínguez, matrona del Centro de Salud Juan de Austria de Alcalá de Henares, en Madrid FOTO: Jesús G. Feria La Razon

No solo son esenciales para ayudar y guiar a la mujer durante su embarazo alertando de posibles situaciones de desviación de la normalidad o resolviendo todas las dudas que asaltan a la futura mamá. Las matronas tienen competencias mucho más amplias y a lo largo de todo el ciclo vital de la mujer en la faceta sexual y reproductiva: desde la adolescencia hasta la menopausia.

Por ejemplo, ofrecen consejo y educación en sexualidad, en anticoncepción, en prevención del cáncer de cérvix y mamá o, incluso, en temas relacionados con violencia de género. Sin olvidar que constituyen un gran apoyo emocional para la mujer.

Sin embargo, y pese a que resulte inaudito, no en todos los países pueden poner en práctica todas sus competencias. Es el caso de España.

El principal motivo es que nuestro país lleva años sumido en un preocupante déficit de profesionales. Los datos son abrumadores: la ratio de matronas por cada 1.000 nacimientos se sitúa en un 12,4 mientras que la cifra media en los países de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) es de 25,9. «España está a la cola de los países de la OCDE en relación a la ratio matrona/mujer, con 31,6 matronas por cada 100.000 mujeres. La media de estos países se sitúa en más del doble: 69,8», comenta María Jesús Domínguez, matrona del Centro de Salud Juan de Austria de Alcalá de Henares (Madrid), haciendo alusión a los datos de un estudio publicado en el año 2011. Once años después, según la matrona, «los datos han empeorado».

Según las estimaciones de la Asociación Española de Matronas (AEM), en España faltan más de 1.000 matronas para alcanzar las ratios adecuadas por cada 1.000 nacimientos que determina la OCDE. Así lo corrobora la Organización Colegial de Enfermería y la Federación de Asociaciones de Matronas de España (FAME). Como señala Domínguez, «la escasez de matronas en nuestro país pone en riesgo la seguridad y la salud reproductiva de las mujeres, de los recién nacidos y de los propios profesionales.

Y es que este déficit impide atender a la mujer con todas las garantías y en todas las fases de su vida y, por consiguiente, es una barrera al fomento de la excelencia clínica entendida ésta como una estrategia que pretende asegurar una atención cualificada, personalizada, centrada en las necesidades particulares del paciente y con las debidas garantías de calidad y seguridad. «En nuestro país, las mujeres no pueden tener garantizada un adecuado acompañamiento en materia de salud sexual y reproductiva», lamenta la matrona.

María Jesús Domínguez defiende que «allí donde haya una mujer debería de haber una matrona. La evidencia científica demuestra que invertir en matronas es invertir en salud: las mujeres están mucho más satisfechas con su asistencia, la atención sanitaria que reciben es más eficiente y se obtienen mejores resultados en salud cuando son tratadas por una matrona en lo que a su salud reproductiva se refiere», comenta.

Señala asimismo que el motivo de esta satisfacción se debe a que las matronas «estamos formadas en salud sexual y reproductiva desde un enfoque de salud y no de enfermedad, es decir, la visión que tenemos del embarazo, del parto, de la sexualidad o la menopausia es desde un punto de vista fisiológico, no patológico. Acompañamos, respetamos, integramos desde la salud».

Prioridad sanitaria

Esas tres instituciones reclaman que la atención a la salud sexual y reproductiva de las mujeres españolas sea una prioridad en las políticas de salud e instan a la administración central y a las autonómicas a poner sobre la mesa el número de matronas que actualmente ejercen como tales en España, las que se van a jubilar en los próximos cinco años y el número de mujeres en edad fértil hay para calcular el déficit existente.

Los órganos de representación de las matronas consideran urgente poner solución a «este gravísimo problema» que perjudica al Sistema Nacional de Salud en general y a las mujeres en particular. «La falta de matronas es un mal endémico y prevalente. Los gobiernos deben asumir un papel activo y responsable. El nuestro, en particular, instando a la formación de un número mayor de profesionales, asegurando las máximas garantías de que la formación sea ajustada al programa y creando más plazas de matronas en el Sistema Nacional de Salud, tanto para la Atención Especializada como en Atención Primaria, porque estamos realmente sobresaturadas», sostiene Montserrat Angulo, vocal matrona del Consejo General de Enfermería y presidenta del Colegio de Enfermería de Alicante.

Las profesionales prevén que, ante esta escasez, el Gobierno decida relegarlas a trabajar exclusivamente en el paritorio o que pretenda cubrir el déficit con otras especialidades.

También advierten de que estas medidas atentarían contra la seguridad de los pacientes. «Esta atención seguirá siendo de excelencia sólo si hay personal altamente formado, especializado y en número suficiente para atender la demanda de la sociedad», subraya la matrona.

Una de las causas del déficit de matronas radica en la precariedad en los contratos y en la falta de contratación. «Esto lleva a muchas matronas a preferir trabajar como enfermeras», apunta la presidenta del Colegio de Enfermería de Alicante.

Acuerdo general

Sin embargo, el principal motivo que influyen en la falta de matronas es la restricción de plazas de formación EIR. Las matronas llevan años, sin éxito, solicitando al Ministerio de Sanidad que aumente el número de plazas asignadas. «El Ministerio de Sanidad de Carolina Darias debe instar a las comunidades autónomas a convocar más plazas de formación para matronas en las próximas ediciones del EIR y las administraciones, deben realizar oposiciones para incorporar más matronas a sus sistemas de salud. Sin embargo, ha ignorado nuestras peticiones y, ahora, comprobamos que nos encontramos con que no hay relevo generacional para el elevado porcentaje de profesionales sanitarios de más de 60 años que se jubilarán en el corto plazo. Por lo que todas esas jubilaciones se van a terminar cubriendo con las matronas que hay en este momento. Es un problema que ya tenemos encima, pero que va a aumentar en los próximos cinco o diez años», critica Angulo.

Montserrat Angulo sostiene que la especialidad en Obstétrico-Ginecológica es sin dua muy atractiva para las enfermeras que superan el EIR: «Las 400 plazas de matrona que se ofertaron durante las elecciones de plazas para especialistas en enfermería fueron las primeras en acabarse, comprobamos con interés. Eso nos indica que hay necesidad de acceso a nuestra especialidad. Las unidades docentes deben conocer el plus V de formación con el que ahora contamos las matronas a la hora de decidir cuántas plazas piden a sus comunidades autónomas para que en próximas convocatorias saquen las máximas posibles», añade.