Auge y caída de los potenciadores sexuales

En sólo 48 horas, Sanidad ha retirado del mercado nueve productos para combatir la disfunción eréctil.

GOLD MAX CÁPSULAS Vigorizante sexual. Retirado por contener distintos inhibidores de fosfodiesteras-5.
GOLD MAX CÁPSULAS Vigorizante sexual. Retirado por contener distintos inhibidores de fosfodiesteras-5.

En sólo 48 horas, Sanidad ha retirado del mercado nueve productos para combatir la disfunción eréctil.

«Muchos años de búsqueda y pruebas tenían que dar su fruto, Virilix. Una delicada composición de los mejores extractos de hierbas de todos los continentes ha sido minuciosamente formulada para ayudar de una manera excelente a conseguir la potencia deseada». Así presenta una página de venta de productos sexuales uno de los potenciadores que la Agencia Española de Medicamentos y Productos Sanitarios (Aemps) retiraba el pasado martes. Y es que lo que puede parecer un producto inofensivo, «natural» y «sin efectos secundarios» en realidad es un medicamento ilegal porque contiene una sustancia activa llamada «tadalafilo», el nombre científico de otro fármaco, en este caso legal, llamado Cialis. Es la competencia directa a Viagra. Su misión: terminar con la disfunción erectil.

A Virilix se sumaron, sólo un día después, ocho productos más con nombres de lo más sugerente: «Hard On», «Horny Little Devil» o «Shades of Love for Him», entre otros. Todos con el mismo componente común: el vardenafilo. Que, como indica la Aemps, «actúa restaurando la función eréctil deteriorada mediante el aumento del flujo sanguíneo del pene», pero alerta de que «está contraindicado en pacientes con infarto agudo de miocardio, angina inestable, angina de esfuerzo, insuficiencia cardiaca, arritmias incontroladas, hipotensión», entre otras enfermedades. Y es que a lo largo de los dos últimos años al laboratorio de la Aemps han llegado más de una veintena de supuestos potenciadores sexuales naturales que, al pasar por el análisis químico, han demostrado no ser tan inocuos. «El peligro de estos productos radica en su adulteración con ingredientes, que suelen ser principios activos o análogos de éstos, que no se declaran en la composición. Esta información, que es determinante de las propiedades del producto y de los riesgos que conlleva su consumo, se oculta al consumidor», explica el organismo dependiente del Ministerio de Sanidad a LA RAZÓN. La Aemps insiste en que «se presentan engañosamente como seguros, basándose en sus supuestos ingredientes naturales. Existe la posibilidad de que, llevados de esta falsa seguridad, consuman estos productos precisamente aquellos pacientes para los que están contraindicados, con el importante riesgo que esto conlleva», matiza. Y es que el propio laboratorio que comercializa Viagra contraindica este preparado a personas que tengan algún problema de hipotensión, ictus reciente, angina de pecho inestable o infarto de miocardio.

Francisca Molero es vicepresidenta de la Federación Española de Sociedades de Sexología (Fess) y algunos de sus pacientes, no muchos, le han reconocido la compra de este tipo de productos en páginas web bastante sospechosas. «No siempre me dicen el nombre de lo que han tomado, suelen decir que son cosas naturales y creen que no tienen efectos secundarios, pero si no los tuvieran tampoco tendrían ningún tipo de efecto. Muchos se creen que toman un complejo vitamínico y que produce el mismo efecto que el fármaco pero sin tomarlo», asevera la sexóloga. Y es que el perfil del usuario de estos productos fraudulentos es de un varón que supera los 40 años y con mucho pudor: «Cuando empieza a tener el problema, antes de acudir a un especialista, piensa que lo va a poder resolver solo y antes de pedir ayuda agota todas las posibilidades. Es una mezcla de vergüenza y de desconocimiento», sugiere. Eso sí, tras el «chasco» del «falso potenciador natural» se deciden a pasar a la consulta. «Cuando recetamos este tipo de tratamiento nunca lo hacemos por sí solos.

Es importante que vayan acompañados de terapia sexual. Este tipo de problemas son multifactoriales y es importante que, si tiene pareja, acuda con ella». La doctora Molero coincide con la Aemps en el «boom» que se está produciendo con este tipo de falsos fármacos. «Es un problema que está descontrolado y no para de crecer», afirma. Y como alerta el organismo de control farmacológico, el principio activo que se ha localizado en estos falsos productos «presenta numerosas interacciones con otros medicamentos, pudiendo además producir reacciones adversas de diversa gravedad como palpitaciones, accidente cerebro vascular e, incluso, muerte súbita cardiaca». Todos estos problemas se presentan, sobre todo, en pacientes con antecedentes de factores de riesgo cardiovascular.

La agencia que pertenece a Sanidad no tiene datos de ventas de estos productos, pero «es cierto que las investigaciones indican que han experimentado un incremento notable en los últimos años, al igual que la venta ilegal de medicamentos a través de internet».

La Guardia Civil, en una operación contra el tráfico ilícito de medicamentos coordinada por Interpol a nivel mundial, intervino el pasado mes de julio cerca de 1.022.352 dosis de medicamentos falsificados, entre los que destacan potenciadores de la función sexual, con más de 285.000 unidades, mientras que el número de anabolizantes incautados está en segundo lugar. Al contrario de lo que se puede pensar, el número de productos adelgazantes y de suplementos vitamínicos está muy por detrás. Este tipo de redadas se engloba dentro de la «operación Pangea», en las que la Aemps participa junto con la Guardia Civil y los Servicios de Inspección de las comunidades autónomas.

A pesar de estas operaciones y de la orden de retirada de estos productos, los «falsos farmacéuticos» siguen vendiendo sus productos a través de la red. Es el caso de Juan Pablo Mendoza, el representante del producto Maxman, que la Agencia del Medicamento retiró en noviembre de 2013 por el mismo motivo que el resto: «No incluir en su composición un principio activo no declarado en su etiquetado», el mismo que utiliza el Viagra. Está prohibida su comercialización, pero en su página web sigue ofreciendo el producto con un eslogan claro: «Imagínate teniendo el aguante y desempeño de un actor pornográfico. Potencia tu salud sexual con un asombroso potenciador sexual cien por cien natural». Y muchos pican.