¿De qué forma me enfrento al miedo?

Cuando pensamos en el miedo nos imaginamos vivir situaciones realmente difíciles: desastres naturales, guerras, un viaje en avión, serpientes, arañas... Pero el miedo también puede atacar en cosas aparentemente más triviales, como hablar en público o presentarte a un examen. Los psicólogos han podido estudiar cuáles son los mecanismos del miedo en el cerebro y han diseñado una serie de técnicas que nos pueden ayudar a superarlo. La primera parte es puramente intelectual y consiste en conocer todo lo posible sobre aquello que lo causa. Por ejemplo, el miedo a bucear puede combatirse aprendiendo el funcionamiento del equipo, las botellas de aire, reguladores, procedimientos de descompresión... El siguiente paso sería imaginar la peor situación posible y qué medidas habría que tomar para evitarla o salir de ella. ¿Qué consecuencias tendría suspender ese examen? Armados con este conocimiento, un buen truco es convertir el miedo en excitación, como la que se siente antes de un acontecimiento feliz, ya que las dos emociones son parecidas. Así, salir a hablar en público se convierte en una ocasión emocionante, casi como una fiesta,

en lugar de una pesadilla.