China

El científico chino se defiende y anuncia que hay otro embarazo

El científico chino se defiende y anuncia que hay otro embarazo
El científico chino se defiende y anuncia que hay otro embarazolarazon

La comunidad científica internacional se muestra escandalizada por la creación de los primeros bebés modificados genéticamente del mundo

El científico chino que afirma haber creado los primeros bebés modificados genéticamente del mundo para resistir enfermedades como el sida, se mostró ayer orgullo, ¨muy orgulloso¨, de su logro a pesar de que su anuncio provocara una controversia global. Aseguró que ¨no se trata de crear bebés a la carta sino de crear bebés sanos¨.

Su primera aparición pública tras el estallido del escándalo fue ayer en el simposio sobre la Edición del Genoma Humano en la Universidad de Hong Kong en el que la expectación crecía por momentos. Y la aparición del científico no defraudó.

"Primero, debo disculparme por el hecho de que este resultado se filtrara inesperadamente, quitándolo a la comunidad antes de que se presente de inmediato en un lugar científico y sin el proceso de revisión por pares [que está en marcha]", aseguró sin dar más datos.

He se disculpaba sobre como había transcendido la noticia, pero no por el hecho en sí, y por si el escándalo en la comunidad científica no fuera suficiente, He Jiankui reveló que había otra mujer embarazada de un bebé editado genéticamente. Cuando el anfitrión de la conferencia le preguntó si había otros embarazos con edición del genoma como parte de su ensayo clínico, admitió: "Hay otro... otro posible embarazo".

Agregó que la mujer estaba en una etapa muy temprana en el embarazo químico, lo que significa que había signos hormonales de embarazo en la sangre, aunque no estaba claro en este momento si el embarazo continuaría de manera saludable.

He Jiankui, investigador chino de Shenzhen, una ciudad en el sur de China justo en la frontera con Hong Kong, afirmó el lunes que en noviembre nacieron los primeros bebés modificados genéticamente: se les había eliminado un gen para volverlos resistentes a futuros contagios con el virus del sida. El académico reveló que dos hermanas gemelas sanas, Lulu y Nana, nacieron de embriones modificados con la técnica CRISPR para eliminar el gen CCR5, que es el que el sida utiliza para atacar el sistema inmunológico del ser humano. La revelación, a través de un vídeo de YouTube, desató un coro de condenas en todo el mundo.

Los expertos señalan que dicha investigación no es ética, ya que los niños nacidos con esta enfermedad podrían morir debido a efectos secundarios desconocidos y la tecnología podría ser objeto de abuso.

Ante la lluvia de críticas mundial desatada por su anuncio, el científico ha anunciado una “pausa” en sus ensayos clínicos.

"Por este caso específico, en realidad me siento orgulloso. "Me siento más orgulloso porque Mark [el padre de las gemelas] pensó que había perdido la esperanza", dijo el profesor asociado de la Southern University of Science and Technology en Shenzhen (China).

Los padres de las siete parejas que participaron en el proyecto son portadores del VIH. El académico aseguró que todas las parejas habían dado su consentimiento y que su estudio había sido enviado a una revista y estaba bajo revisión, aunque no especificó de que revista se trataba.

El científico informó de que había comenzado el proyecto hace tres años cuando ya estaba trabajando en la universidad, pero que financió en privado toda la atención médica de los pacientes, lo cual supone otro de los múltiples puntos oscuros de esta historia.

Las partes mencionadas en la investigación han negado cualquier conocimiento del proyecto de He, mientras que el martes, el ministerio de ciencia de China dijo que investigaría si el profesor asociado había violado la ley, ya que tales experimentos están prohibidos en China desde 2003.

El científico chino aseguró ayer en Hong Kong haber consultado a muchos científicos extranjeros durante conferencias internacionales sobre la tecnología de edición del genoma y el consentimiento de voluntarios para el proyecto, aunque sin dar nombres.

"Recibí comentarios ... comentarios positivos y críticas, consejos constructivos", dijo, subrayando que también había hablado con especialistas en ética de la Universidad de Stanford en los Estados Unidos.

Dijo que el consentimiento para el ensayo clínico también fue revisado por un profesor estadounidense a quien no mencionó, y que supuestamente estaba involucrado de manera directa con el encuentro con los voluntarios para la investigación que fueron reclutados de un grupo de portadores del VIH.

Cuando se le preguntó qué necesidad médica no satisfecha requería esta modificación genética, dijo que creía que no era solo para este caso, sino para millones de niños no infectados expuestos al VIH y añadió que esos niños "necesitan esta protección ya que no hay una vacuna contra el VIH disponible".

Al final de su charla, uno de los presentes preguntó a He Jiankui si editaría genéticamente a su propio bebé.

“Si mi bebé estuviera en la misma situación, lo intentaría primero", respondió.

¿Qué dice la comunidad científica internacional?

David Baltimore, el biólogo estadounidense ganador del Premio Nobel, que preside la conferencia de Hong Kong, aseguró ayer que He era irresponsable¨ y que no creía que fuera medicamente necesario.

El profesor Robin Lovell-Badge, científico del Instituto Francis Crick en Londres, afirmó que el científico chino estaba equivocado. "Obviamente pensó que estaba haciendo algo bueno", dijo Lovell-Badge, "pero personalmente creo que estaba equivocado. Tomó el consejo equivocado ".

Un grupo de investigadores de ciencias de la vida de la Asociación de Ciencia y Tecnología de China expresó esta semana su rotunda oposición "a las llamadas investigaciones científicas y aplicaciones de la biotecnología que violan el espíritu de la ciencia y la ética".

La Unión China de Sociedades para las Ciencias de la Vida, integrada por 22 sociedades nacionales, indicó que el caso de los presuntos "bebés editados genéticamente"viola la ética y la moral, así como las regulaciones pertinentes.

A nivel global, la revista Nature se sumó este lunes al debate y sostuvo que el anuncio ha provocado "indignación"entre la comunidad científica internacional y que, de ser cierto, "representaría un salto significativo en el uso de la modificación del genoma humano".