La desgarradora carta de un veterinario contra los que meten clavos en la comida para matar a los perros

Cuenta el caso de un niño de 10 años cuya vida no ha sido fácil y en la que el animal era su mayor apoyo

Imagen de una salchicha con clavos y de la radiografía del animal, en el que se ve cómo uno de los clavos le ha perforado el intestino
Imagen de una salchicha con clavos y de la radiografía del animal, en el que se ve cómo uno de los clavos le ha perforado el intestino

Cuenta el caso de un niño de 10 años destrozado porque su mejor amigo se debate entre la vida y la muerte por comer un trozo de carne con clavos que se encontró en el parque.

La asociación Salvando Vidas ha publicado la desgarradora carta de un veterinario dirigida a aquellas personas que se dedican a dejar comida con clavos o envenenada en los parques para que los perros la ingieran y mueran. En la carta hace referencia a un caso muy concreto. El de un niño de 10 años que lloraba desconsolado porque su mejor amigo, su mayor apoyo, se debatía entre la vida y la muerte. Durante el paseo que le había dado esa mañana, su perro había comido un trozo de carne en el parque que estaba llena de clavos.

Como consecuencia de ello, sufrió una perforación del intestino y tuvo que ser operado. Sin dar más detalle sobre lo que pasó con el animal, el veterinario cargó contra las personas que realizan estas prácticas y les explicó que con estos actos infames no sólo acababan con la vida del animal, sino con el de la familia con la que vivía. «No matas a un perro, matas a ese niño que lo quiere como a un hermano, matas a toda la familia que tiene detrás, a sus conocidos que ven cómo sufren, y a los veterinarios que no han podido hacer nada para salvarlo».

La carta insiste en las terribles consecuencias de un asesinato como este: "No conoces a ese perro al que has matado, quizá era el más bueno del mundo, igual nunca hizo daño a nadie o ayudaba a sus amos a seguir viviendo; no conoces a ese niño ni la vida de mierda que ha tenido, ni las dificultades por las que esta pasando esa madre soltera que lo está criando sola. Ese perro era su único apoyo. No los conoces de nada y les has destrozado la vida a todos. Tú que tanto odias a los animales, y te crees mejor que ellos, una vez más demuestras lo miserable que puede ser un ser humano, hasta donde alcanza el odio y la locura".

Finalmente, concluye, "Tú, que envenenas a los perros. No eres una persona, eres un monstruo, y ni siquiera puedo desearte un cástigo y que pagues por lo que has hecho, porque tú ya estás "muerto en vida".