Las gota fría deja más de 40.000 rayos en España en 48 horas

La gota fría que afectó a parte de la península el miércoles y el jueves de esta semana, que obligó a la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet) a activar la alerta por fuertes lluvias y tormentas hasta en 21 provincias, dejó más de 40.000 rayos en apenas 48 horas.
El portavoz de la Agencia Estatal de Meteorología (Aemet), Ángel Alcázar, explicó este viernes, en declaraciones a Servimedia, que la borrasca asociada a aire frío en altura que estuvo principalmente en el centro y noreste de la península tuvo "el mismo mecanismo atmosférico"que las típicas gotas frías del área levantina, que ocurren con "un Mediterráneo recalentado"asociado a "un aporte de humedad continuo"y desembocan en lluvias torrenciales.
"En este caso, las consecuencias fueron distintas, con precipitaciones menos importantes. Como la borrasca estuvo en altura, circuló sobre la península y se estuvo moviendo con un recorrido terrestre, cuando las típicas situaciones de gota fría son marítimas, y la energía se invirtió no sólo en precipitaciones, sino también en descargas eléctricas, granizo e incluso viento racheado", apuntó.
Esta situación provocó, según añadió Alcázar, que el miércoles cayeran más de 21.000 rayos y el jueves, alrededor de 20.000. "No es de récord, pero es una cifra alta en dos días seguidos y no muy normal en esta época del año, porque es más habitual en primavera", añadió.
Indicó que el miércoles hubo más descargas eléctricas en la zona este de la península, en tanto que el jueves las mayores cantidades se dieron en el centro.
24 LITROS DE AGUA EN 20 MINUTOS
En cuanto a las precipitaciones, Alcázar recalcó que "las cantidades acumuladas no fueron muy grandes, pero las consecuencias fueron más importantes al caer en periodos cortos". Así, el caso más significativo de este jueves sucedió en Calatayud (Zaragoza), donde se recogió una precipitación acumulada de 79,8 litros por medio cuadrado en las casi ocho horas en las que llovió, pero las trombas de agua dejaron 33,6 litros a última hora de la mañana. "Hubo un momento en que cayeron 24 litros en 20 minutos. Es una intensidad muy fuerte que hizo que, evidentemente, el suelo no pudiera absorber tal cantidad de precipitación", apostilló. Algo similar ocurrió en la cercana Alhama de Aragón (Zaragoza), donde cayeron 11,5 litros de agua en 20 minutos, y en Alcalá de Henares (Madrid), con 11 litros en 10 minutos. Respecto a Madrid, donde una fuerte granizada dejó en pocos minutos un manto blanco en algunas calles a primera hora de la tarde, Alcázar destacó que, más que la cantidad, lo importante fue el tamaño de la precipitación, con granizos de dos centímetros de diámetro.