¿Tomó biberón y es zurdo? No es casualidad

La Universidad de Washington revela que la lactancia estimula la parte del cerebro que fija qué hemisferio usamos.

La Universidad de Washington revela que la lactancia estimula la parte del cerebro que fija qué hemisferio usamos.

Barack Obama, Rafael Nadal, Lady Gaga o el que fuera el matrimonio más aclamado de Hollywood, Brad Pitt y Angelina Jolie, tienen algo en común. No es solo la fama, la popularidad o ser algunos de los rostros más aclamados por los medios de comunicación. Ni tampoco por los ceros que aparecen en sus cuentas bancarias. Ellos tienen una cualidad que tan solo un 10% de los seres humanos que viven en el globo terráqueo poseen, y que cualquiera de ustedes puede también tener. Gaga, Obama, Nadal y los «Brangelina» son zurdos. Además, podría ser que, durante la etapa de lactancia, sus madres decidieran darles el biberón en vez del pecho. Y no, no son solo suposiciones.

Un estudio de la Universidad de Washington, publicado recientemente en la revista «Laterality: Asymmetries of Body, Brain and Cognution», revela que la probalibilidad de que un bebé sea zurdo es mayor si durante el periodo de lactancia su madre le dio biberón en lugar del pecho. Para llegar a esta conclusión, los investigadores estadounidenses analizaron un total de 60.000 madres e hijos y el resultado ha sido que existe una relación, más que evidente, entre ambas variables .

Según el autor principal del informe, Philippe Hujoel, «la lactancia materna optimiza el proceso que experimenta el cerebro al solidificar la capacidad de dar. Eso es importante porque proporciona una línea de evidencia independientemente de que la lactancia materna puede durar de seis a nueve meses».

Esto no quiere decir, ni mucho menos, que todos los bebés que hayan tomado biberón sean zurdos. Usar con destreza la mano derecha o la izquierda es una condición que se establece en el embarazo y que está determinada, al menos parcialmente, por la genética.

Tal y como señala Hujoel, «el estudio arroja luz sobre cuándo la región del cerebro que controla la habilidad con las manos se localiza en un lado del cerebro, un proceso conocido como lateralización cerebral. Posiblemente, según la investigación, la lactancia optimiza esta lateralización para convertirse en diestro o zurdo».

Pero este no es el único estudio dedicado a los especilistas del hemisferio izquierdo. Hace unos meses, científicos de la Universidad Ruhr de Bochum (Alemania), junto con otros de Holanda y Sudáfrica, descubrieron que la actividad de los genes en la médula espinal era asimétrica en el útero y podría ser lo que hace que una persona sea diestra o zurda. Es decir que, es el propio feto el que elige una mano favorita antes de que el cerebro comience a controlar el cuerpo.

Ser más inteligentes, creativos o tener capacidad de liderazgo son algunos de los mitos que genera este 10% de la población, que incluso tiene su propio día celebrado el 13 de agosto y tiendas especlizadas, y si no que se lo digan a Ned Flanders, el vecino de los Simpsons. Lo que sí está claro es que la genética no es la única que tiene algo que decir en estos casos.