Santiago González-Varas

Carta a Macron

Popular Culture!

Hablar de «cultura popular» y fijarse en Gramsci viene a ser algo así como mencionar la palabra «teléfono» y fijarse en la foto de un teléfono de Graham Bell sin aportar en cambio una foto de un móvil como el que todos llevamos en el bolsillo

Lo que importa

No se trata solo del amplio nivel de concesión de competencias a las Comunidades Autónomas sino que, además, se articuló una idea de fomento de identidades y de ideologización de lo propio y excluyente. En estas circunstancias que se ponga en duda que España es una democracia, causa estupor

Defenderse frente a la irrealidad

En esta batalla dialéctica es preciso desmontar, relativizar, o al menos situar en su debido contexto, la base ideológica del catalanismo nacional. Esta realidad sediciosa de novela se ha logrado gracias a los millones de euros que han venido recibiendo colectivos, organizaciones, asociaciones, profesores, etc. para ir organizando o fundamentando socialmente la ruptura de la unidad de España

El gran bostezo

Visiones hispanas

El caso es que Reino Unido ha conseguido, para sí, ni lo que Napoleón, ni Felipe II ni Hitler consiguieron, el aislacionismo (y, por definición, quien se separa o divorcia, puede terminar teniendo con «el otro» una «relación pacífica»; o no)

Populismos e idea de Nación

¿Qué está ocurriendo? Tres claves

Políticas, culturas, crónicas

Por resumir, la pregunta al final sería: «¿Usted, qué prefiere: soberanía popular o cultura?». Yo, desde luego, prefiero lo primero, contribuye a la paz, el orden y el progreso

Crónica política de año nuevo

El canto del cisne

El voto alternativo

Popular Culture!

Hablar de «cultura popular» y fijarse en Gramsci viene a ser algo así como mencionar la palabra «teléfono» y fijarse en la foto de un teléfono de Graham Bell sin aportar en cambio una foto de un móvil como el que todos llevamos en el bolsillo

Emociones musicales en el cerebro

Valoración social de las sentencias