Michael Harney: «Los alienígenas nos llevan años de ventaja»

Forma parte del reparto de «Proyect Blue Book», cuya segunda temporada se emite en el canal de pago TNT

ED ARAQUEL

Pasar de vivir en la verdad para hacerlo en la mentira depende de hasta qué punto nos sentimos cómodos aceptando la realidad íntegra. ¿Acaso somos los únicos seres vivos del universo? ¿Por qué debería darnos miedo ya no enfrentarnos a ellos, sino simplemente asumirlo? Durante los años 50 y 60 esta vacilación entre la verdad valiente y la mentira como refugio conquistó Estados Unidos. Y este vuelve a ser el punto de partida de la segunda temporada de «Proyecto Blue Book». Cada semana, a las 22:05 horas, TNT emite un nuevo episodio de una serie basada en investigaciones reales y secretas sobre ovnis, llevadas a cabo por las Fuerzas Aéreas estadounidenses en dicha época. La ficción se antoja interesante, ya no solo por el misterio que pretende desvelar, sino también por su reparto y su producción. Protagonizada por Aidan Gillen («Juego de tronos», «Peaky Blinders») y Michael Malarkey («Crónicas vampíricas»), el productor es Robert Zemeckis, director de «Forrest Gump» (1994) y «Náufrago» (2000). Por su parte, Michael Harney («Orange is the New Black») interpreta al general Hugh Valentine y explica a LA RAZÓN por qué el trabajo ha sido apasionante y, sobre todo, por qué cree que los ovnis existen:

–Es muy poco probable que seamos los únicos que estamos vivos en este enorme espacio. La investigación, por momentos, nos está demostrando algunas pruebas que es más que lógico que son irrefutables. 

–¿Por qué cree que existe esa curiosidad sobre la vida extraterrestre? 

–Tiene que ver con ese sentimiento que tenemos de que hay algo más allá y vivimos con esas eternas preguntas. De dónde venimos, cuál es el origen de la vida... Las experiencias religiosas o espirituales, en las que la gran mayoría de las personas acaban participando, van en esa línea, en esa búsqueda de respuestas. No estoy diciendo que Dios sea un alienígena, aunque la posibilidad existe, sino que a nivel personal todos queremos entender el por qué estamos aquí.

–¿Cuál es el papel de su personaje en estos nuevos capítulos?

–Se dedica a controlar la información de inteligencia. Es el responsable de decidir qué parte de esos datos se deben hacer públicos y cuál no. Busca evitar el pánico general en la población. No hay que olvidar que esta serie se desarrolla en EE UU durante la Guerra Fría, donde había una sensación generalizada de terror a la posibilidad de un ataque por parte de las fuerzas enemigas. Por tanto, para el general Hugh Valentine, uno de sus objetivos principales es el de proteger al pueblo. Toma muchas decisiones entre bambalinas, que la sociedad no ve, pero que tienen que ver tanto con el ejército como con la política de la época. 

–¿Cuál es el caso que trata la serie que más le ha llamado la atención?

–El de la nave que sobrevuela Washington, porque ahí realmente se acercaron mucho. Salieron de las sombras, era obvio que estaban ahí. Si uno escucha lo que tienen que decir los expertos en avistamiento de ovnis, o incluso los propios expertos del ejército que han tenido que lidiar con este tipo de casos, comentan que sin duda los alienígenas llevan mucho tiempo entrando en contacto con nosotros, y para ellos somos una civilización considerablemente atrasada. Nos llevan miles de años de ventaja y parece que vienen a ayudarnos, a mostrarnos el camino.

–La serie, ¿pretende desmitificar o alimentar  todos esos misterios?

–Todos en el equipo creemos en la vida alienígena o extraterrestre y lo que hacemos con la serie es sumergirnos en esta exploración desde el punto de vista histórico. Intentamos descifrar cuáles de estos testimonios son verdad y lo hacemos como artistas, compartiendo con el público lo que vamos encontrando. Si uno se para a pensarlo, ha habido mucha gente que tiene experiencias en este tema. Esta es quizá una de las principales preguntas del ser humano. ¿Hay vida más allá? ¿Han venido los ovnis a la Tierra? Exploramos las respuestas que nos pueda plantear la historia. 

–¿Cómo ha sido trabajar con Robert Zemeckis?

–A nivel personal y artístico debo decir que soy un enorme fan de su trabajo. Mi hijo y yo todas las navidades vemos «The Polar Express», es una tradición. Es un genio a todos los niveles y es un honor poder trabajar con un hombre que para mí es un innovador en la industria. Con los años que yo llevo en este mundo, ya sé perfectamente la cantidad de trabajo que requiere poder hacer lo que él hace. Siempre que me preguntan por él digo que trabajar en una serie producida por Zemeckis es básicamente como poder ir a trabajar todos los días y pintar con los mejores materiales, los mejores lienzos y acuarelas. Trabajamos con un equipo que está absolutamente enfocado en la excelencia, en ofrecer el mejor resultado posible.

–¿Y con compañeros tan queridos por el público español como Aidan Gillen? 

–Uno como actor lo que intenta cuando se plantea una escena es encontrar la verdad, ser sincero, explicar lo que significa, hacia dónde nos lleva, por qué la estamos haciendo. Y cuando trabajas con actores que piensan del mismo modo, que realmente lo dan todo para que cada escena tenga un significado por sí misma, eso da un buen resultado. No siempre tienes a gente que tenga tantas ganas como tú de crear algo que se pueda sostener como un producto por sí mismo. Me siento muy afortunado de poder trabajar con los actores de esta ficción, porque cuando se tiene la misma ética, tú todavía pareces mejor en la escena. Y no lo digo porque quede bonito.