Corazón, verdor y demasiado genio en Madrid

Juan Miguel, recibe dos fuertes volteretas del enrazado cuarto
Juan Miguel, recibe dos fuertes volteretas del enrazado cuarto

-Las Ventas (Madrid). Se lidiaron novillos de Gabriel Rojas, desiguales de presentación, una escalera. El 1º, noble, único con opciones; 2º y 6º, deslucidos y sin transmisión; el 3º enrazado, movilidad sin entrega, 4º y 5º,con genio.

-Juan Miguel, de blanco y plata, dos pinchazos, estocada caída (silencio); herido.

-Daniel Crespo, de verde hoja y oro, estocada caída y contraria, aviso, descabello (saludos); siete pinchazos, aviso, bajonazo infame, siete descabellos y dos avisos (silencio); estocada contraria y muy baja (saludos).

-Diego Carretero, de gris plomo y oro, pinchazo, media, aviso, dos descabellos (silencio); pinchazo, buena estocada (saludos).

-Parte médico de Juan Miguel: «Luxación en la parte posterior del codo izquierdo; contusiones múltiples». «Pronóstico reservado».

Segunda post San Isidro en Madrid. Repetía paseíllo Juan Miguel como premio a su oreja de hace siete días en este mismo escenario. Renovada política de la empresa para estos festejos estivales. Si fue el único que salió entonces de una pieza, ayer, le tocó visitar por enfermería. Luxación en el codo izquierdo tras recibir dos fuertes volteretas del enrazado cuarto. Casta de la mala y mucha movilidad. Una prenda que, encima, terminó muy a la defensiva cuando se hizo cargo de su muerte Daniel Crespo. Sainete con la espada. Antes, rompió plaza un utrero estrecho, gacho, vareado y de horribles hechuras. Enseguida se acordaron en el "7"del encierro de Castillejo de Huebra rechazado días atrás. La era de las redes sociales con las imágenes a la vista de todos y polémica servida. Juan Miguel se acopló y dejó tandas al natural limpias, templadas, pero fuera de cacho. Mejorable colocación en un trasteo sin brillo.

Crespo también dejó buenos naturales al segundo, sobre todo, la última tanda. Templado y tratando de torear con despaciosidad ante un animal que nunca se empleó. La misma falta de casta apuntó el sexto. Sin transmisión alguna en una labor sin alardes del gaditano, que dejó alguna trincherilla suelta con gusto.

El debutante Diego Carretero puso corazón y valentía para equilibrar su palpable verdor. Quiso en sus dos novillos, que tuvieron el genio, con movilidad pero sin entrega el tercero y áspera agresividad el sexto -lidiado en quinto lugar tras correr turno- como denominador común. Lo mejor, la buena estocada con la que despachó a su segundo tras el pinchazo inicial. Poquitos argumentos en una tarde que no pasará a los libros de Historia.