Los diez lugares abandonados más espectaculares del mundo

Desde Granadilla, en Cáceres, hasta Belchite, en Zaragoza, pasando por Estados Unidos, Dinamarca o Bolivia hay ruinas dignas de visitar ¿Te atreves?

Belchite (Zaragoza, España) es uno de los lugares abandonados más espectaculares de nuestro país
Belchite (Zaragoza, España) es uno de los lugares abandonados más espectaculares de nuestro paíscivitatiscivitatis

La atefobia es el miedo irracional a las ruinas y los lugares abandonados. Sin embargo, existen rincones por todo el mundo en los que esta fobia no parece tener cabida pues resultan tan hermosos como atractivos para el turismo. Tanto es así que Civitatis, la empresa líder en la venta de visitas guiadas, excursiones y free tour en español por todo el mundo, ha preparado un listado en el que recoge los 10 lugares abandonados más bellos del mundo:

1. Elevador de la Gordejuela (Tenerife, España)

Una de las zonas más bonitas (y desconocidas) de Los Realejos son las ruinas del elevador de aguas de Gordejuela. Este gran complejo construido a principios del siglo XX en Tenerife resiste imponente ante el oleaje del océano Atlántico, formando una estampa de postal que impacta desde el primer vistazo.

Elevador de la Gordejuela (Tenerife, España)
Elevador de la Gordejuela (Tenerife, España)civitatiscivitatis

2. Castillo Bannerman (Nueva York, Estados Unidos)

A orillas del río Hudson se encuentra un reducto de historia y ostentación alejado de las tintineantes luces de la Gran Manzana. Se trata del castillo Bannerman, un lujoso edificio en ruinas en plena Nueva York que corona la isla rocosa de Pollepel.

Su propietario, el escocés Francis Bannerman creó toda una empresa de material militar y compró la isla para convertirla en un almacenamiento seguro de armas y arsenal. Hoy en día, la isla y el castillo ofrecen una belleza tan atrapante como singular.

3. Faro Rubjerg Knude Fyr (Vendsyssel-Thy, Dinamarca)

Uno de los lugares imprescindibles en cualquier viaje por Dinamarca (y no una mera escapada a Copenhague) es Rubjerg Knude Fyr. Este imponente faro casi enterrado en la arena es uno de los grandes atractivos de la península de Jutlandia. Su ubicación estratégica al borde de un acantilado hace que esta torre de 23 metros de altura garantice unas vistas sencillamente mágicas.

Faro Rubjerg Knude Fyr (Vendsyssel-Thy, Dinamarca)
Faro Rubjerg Knude Fyr (Vendsyssel-Thy, Dinamarca)civitatisShutterstock

Además, debido a la erosión de la zona, el faro podría derrumbarse con el paso del tiempo, lo que hace más imperante la necesidad de visitarlo cuanto antes.

4. Granadilla (Cáceres, España)

Rescatada del olvido por Almodóvar en su película “¡Átame!”, la villa abandonada de Granadilla se ha convertido en un destino reclamado de la provincia de Cáceres. Su origen musulmán le otorga un trazado irregular que, sumado al magnetismo de sus murallas y a su imponente castillo convierten a Granadilla en uno de los lugares abandonados más bellos del mundo.

Granadilla (Cáceres, España)
Granadilla (Cáceres, España)Civitatiscivitatis

5. Kolmanskop (Namibia)

Como si de un cuadro de Dalí se tratara, el interior de los edificios abandonados de Kolmanskop es una mezcla de elementos imposibles. La arena del desierto de esta zona de Namibia se ha abierto paso en las estancias de este antiguo poblado colonial que sirvió de refugio para los buscadores de diamantes de hace más de un siglo.

6. Belchite (Zaragoza, España)

En 1937, las bombas de la Guerra Civil detuvieron para siempre el tiempo en Belchite. Aunque esta localidad zaragozana es todo un símbolo del horror de aquella época, merece la pena pasear por sus edificios en ruinas y contemplar sus monumentos a medio derrumbar.

Belchite es uno de los destinos de visita obligatoria en Aragón y, sin duda, no podía faltar en esta lista de lugares abandonados de incalculable valor, histórico y patrimonial.

7. Salar de Uyuni (Bolivia)

¿Sabías que el desierto de sal más grande del mundo se encuentra en Bolivia? Este magnético país conjuga desierto, glaciares, cordilleras y muchos otros escenarios perfectos para perderse. El salar de Uyuni es uno de esos lugares. Entre sus atractivos destaca su famoso “cementerio de trenes”, una gran explanada salpicada de locomotoras oxidadas donde parece que el tiempo se ha detenido. Sin lugar a duda, se trata de uno de los lugares abandonados más bellos del mundo.

El salar de Uyuni tiene un “cementerio de trenes”
El salar de Uyuni tiene un “cementerio de trenes”Civitatiscivitatis

8. Bannack (Montana, Estados Unidos)

Caminar por las calles polvorientas de Bannack es sinónimo de viajar al Lejano Oeste y revivir el ambiente de los Western. Este pueblo fantasma del estado de Montana que llegó a tener hasta 10.000 habitantes es hoy un destino mágico para los amantes de la historia estadounidense.

De sus las más de sesenta estructuras que Bannack mantiene en pie, el Hotel Meade es la más inquietante de todas. Historias de vaqueros y fantasmas envuelven a esta antigua pensión, considerada un bello lugar abandonado para unos y un rincón embrujado para otros.

9. Avión estrellado de Solheimasandur (Vík, Islandia)

El avión abandonado de Solheimasandur es una de las principales atracciones turísticas de la costa sur de Islandia. Este avión militar de los Estados Unidos se estrelló en 1973, y desde entonces su fuselaje ha permanecido inalterado sobre la playa de Solheimasandur. A pesar de que se encuentra un poco a desmano (es necesario caminar durante dos horas para llegar hasta él), su cautivadora belleza y el contraste del avión con la arena negra de la zona hace de este avión uno de los lugares abandonados más bellos del mundo.

10. El barco SS Ayrfield (Bahía de Homebush, Australia)

A media hora de Sídney se encuentra la Bahía de Homebush, un lugar famoso en la región por ser un “cementario” de lo más particular: quienes allí reposan no son personas, sino embarcaciones de diversos tamaños, formas y funciones. Sin embargo, hay un barco en cuestión que llama la atención de propios y extraños, y es el SS Ayrfield, una oxidada nave de más de 1.000 toneladas que se ha convertido en un bosque flotante manglar tras décadas de abandono.