Cultura

Estas son las diez iglesias en Roma que no te puedes perder

Existen más de novecientas pero estas son vitales

Basílica Papal de San Paolo Extramuros 
(Basilica Papale di San Paolo Fuori le Mura)
Basílica Papal de San Paolo Extramuros (Basilica Papale di San Paolo Fuori le Mura) FOTO: Alicia Romay

Hubo un momento, en Roma, que surgieron decenas de iglesias y de conventos y “Una selva de cúpulas adornó el panorama de Roma” como bien lo describe Almo Paita en una de sus obras. Las plazas se animaban con sus fuentes, siendo que, de las iglesias y de las villas de los cardenales surgían los campanarios y las estatuas. En esos tiempos, la ciudad, ofrecía permanentemente un espectáculo único , y como si fuera un teatro gigante, Roma, estaba siempre invadida de procesiones y desfiles. En el seiscientos, se convirtió en la ciudad más bella de Europa. Era conocida como “la ciudad de los papas”

Fue Sixto V quién le dio a la ciudad eterna el orgullo de ser la capital del mundo católico. Los grandes arquitectos como Borromini, Bernini o Pietro da Cortona, entre otros enormes artistas, le dieron a la ciudad, un aire nuevo. Si te asomas por uno de los miradores de Roma, no llegarás a contar todos los campanarios desplegados a lo largo y a lo ancho de la urbe.

Sería un gran logro tener la capacidad de conocer todas las iglesias romanas, soñar no cuesta nada pero la realidad es una, es casi imposible.

La visita a determinados templos es, se podría decir, imprescindible.

Aquí, la selección de algunos de los más históricos, que además de su riquísima historia, guardan tesoros que no te puedes perder por nada del mundo.

1.- San Juan de Letrán ( San Giovanni in Laterano)

Es la iglesia más antigua de Roma. La construyeron trece años antes de la Basílica de San Pedro. San Giovanni, como se le conoce en Roma, ha sido destruida varias veces, algunos papas han querido reformarla y recuperar su estructura inicial. Además de su impresionante arquitectura e historia, cuenta con varios tesoros.

Es la “madre” de las iglesias del mundo al ser la sede del primado de todos los obispos: el Papa.

En el Santuario contiguo a la basílica, se conservan los peldaños de la escalera a la que Jesús subió en dos ocasiones el día de su muerte en el palacio de Poncio Pilates en Jerusalén. Fueron donados al Papa San Silvestre I y Sixto V a finales del siglo XVI quién mandó construir una cueva para custodiar el preciado tesoro en donde ya estaba presente el “Sancta Santorium”.

La historia y la riqueza de la Archibasílica, es inmensa.

Basílica San Juan de Letrán (San Giovanni in Laterano)
Basílica San Juan de Letrán (San Giovanni in Laterano) FOTO: Alicia Romay

2.- Santa Maria Mayor ( Santa Maria Maggiore)

¿Por qué visitarla? porque es una de las cuatro basílicas papales en Roma junto con San Pedro, San Juan de Letrán y San Pablo Extramuros. Hay que mirar su grandeza y hay que visitarla porque es la única de las basílicas de Roma que conserva las estructuras originales.

Es conocida también como la Basílica Liberiana por el Papa Liberio, su patrón, quien alojó a las mayores congregaciones de los primeros cristianos en Roma. Existe la leyenda que la noche del 5 de agosto del año 352 d.C., la Virgen María se le apareció en sueños al Pontífice Liberio, indicándole que construyera una iglesia allí donde encontrara nieve. Cada 5 de agosto, con la celebración de la misa, se lleva a cabo el acto llamado el “Miracolo della Nevicata” (El Milagro de la Nevada). Una lluvia de pétalos blancos descienden del techo con el cual es enviado el mensaje de la unión ideal con la Madre de Dios.

Juan Pablo II, desde que inició su pontificado, decidió que se quedase encendida un lampara día y noche a los pies de la imagen de la virgen Salus Populi Romani como testimonio de su gran devoción. Desde la Edad Media, el icono de la Salus Populi Romani ha sido objeto de particular veneración por parte del pueblo romano que recurre a ella para evitar peligros y desgracias, está expuesto en un nicho sobre el altar mayor de la Capilla Paulina construida por el Papa Pablo V (Camillo Borghese, 1605-1621).

El Papa Francisco es muy devoto de la Salus Populi Romani, nunca deja de visitarla antes de emprender un importante viaje.

Mirad los mosaicos de la nave central y los del arco triunfal del siglo V d.C. sin olvidar los del Ábside. Contemplad el suelo del año 1288 y el techo artesonado de madera dorada y tantos tesoros más.

Basílica Santa María Mayor (Basílica Santa Maria Maggiore)
Basílica Santa María Mayor (Basílica Santa Maria Maggiore) FOTO: Alicia Romay

3.- San Pablo Extramuros (San Paolo Fuori Mura)

Y a pesar de que esta Basílica está alejada del centro de Roma, el desplazarse a visitarla merece la pena, no deja indiferente a nadie por su belleza y su grandeza y su importancia.

Es otra de las cuatro Basílicas Papales y la segunda más grande después de la Basílica de San Pedro. Está construida en donde se encuentra la sepultura de Pablo de Tarso, San Pablo, el apóstol de los gentiles. Fue decapitado en tiempos del emperador Nerón entre los años 65 y 67. La tumba del Apóstol se puede contemplar con la losa original.

El incendio en 1823 destruyó parte importante de la basílica. El Papa León XIII nombró una comisión para edificarla de cero, basándose en las dimensiones y la planta del templo precedente.

El interior está compuesto por cinco naves subdivididas por 80 columnas monolíticas de granito. Tiene 130 metros de longitud, 65 de ancho y 30 de altura.

Hay que visitar el claustro (además de los otros sitios) en donde se conservan numerosos fragmentos arquitectónicos provenientes de la antigua basílica.

Basílica Papal de San Paolo Extramuros 
(Basilica Papale di San Paolo Fuori le Mura)
Basílica Papal de San Paolo Extramuros (Basilica Papale di San Paolo Fuori le Mura) FOTO: Alicia Romay

4.- Basílica Papal de San Pedro (Basilica Papale di San Pietro)

Entra a San Pedro y camina directamente hacia La Piedad de Miguel Ángel, observa cada detalle, admira cada milímetro y cada una de las cinceladas del genio, imagina aquella época, imagina el momento de su creación, caminarás después deseando seguir descubriendo las maravillas que encierra este impresionante templo. Busca después, la escultura de Bernini dedicada a Constantino, más adelante, dirígete a donde está la estatua de Longino del mismo artista, seguirás impactado por la belleza del espacio y por todo. Admira el baldaquino o ciborio en donde se conjugan a la perfección, elementos escultóricos y arquitectónicos a partes iguales. No dejes de observar el mosaico de Giotto, la Navicella…los leones de Canova en el monumento a Clemente XIII…los diez mil metros cuadrados de mosaico. Son 218 metros los que la Basílica de San Pedro tiene de largo con 46 altares y 233 ventanas…. Hay cien mil luces LED, que se iluminan en los grandes eventos litúrgicos, si tuvieras la suerte de estar allí, en uno de esos momentos, te impresionará ver la majestuosidad del lugar y observar cada detalle con una luz perfecta.

Si hablamos de arte, si hablamos de dimensiones, si hablamos de cantidades, si hablamos de fe, si hablamos de historia…aquí lo vamos a encontrar .

Basílica papal de San Pedro (Basilica papale di San Pietro)
Basílica papal de San Pedro (Basilica papale di San Pietro) FOTO: Alicia Romay

5.- Basílica de Santa Maria en Trastevere (Basilica di Santa María in Trastevere)

Se dice que es uno de los primeros lugares de culto cristiano en Roma. Cuentan que en el sitio en donde se encuentra actualmente el templo, antiguamente había una taberna en donde se reunían los soldados después de haber estado un tiempo fuera. Según la leyenda, se levantó en este sitio el templo, porque había brotado un manantial de aceite. Los judios que vivían en aquel entonces en el Trastevere interpretaron el acontecimiento como una señal de la venida del Mesías . Mirad la inscripción bajo el presbítero “fons olei” Se dice también que es quizás, la primera iglesia en Roma dedicada a la Virgen.

Mirad tranquilamente la Capilla Ávila, es uno de los monumentos romanos más complejos y singulares. En 1678 Pietro Paolo Avila, pidió restaurarla al pintor italiano Antonio Gherardi, quien decidió improvisar su trabajo como arquitecto. Se inspiró en Bernini y Borromini creando un teatro sacro. Observad bien desde varios ángulos, os sorprenderá. La Basílica de Santa María en Trastevere es fascinante.

Basílica de Santa María en Trastevere (Basilica di Santa Maria in Trastevere)
Basílica de Santa María en Trastevere (Basilica di Santa Maria in Trastevere) FOTO: Alicia Romay

6.- Basílica de Santa María de los Ángeles y de los Mártires (Santa Maria degli Angeli e dei Martiri)

En esta basílica, situada en la plaza de la República, están enterrados Vittorio Emanuele Orlando y el Papa Pío IV, sin olvidarnos de Armando Díaz que aun teniendo nombre y apellido españoles, nació en Nápoles. Fue un general italiano y Jefe del Ejército Italiano conocido como el Duque de la Victoria. La basílica fue construida en la segunda mitad del siglo XVI.

La capilla El Tránsito, fue originalmente la enfermería del convento que había en sus orígenes. Su nombre deriva del hecho de que aquí, San Francisco compuso el Cántico de las Criaturas y murió allí el 3 de octubre de 1226. En sí, el papa Pío V, para custodiar las capillas de la Porciúncula, el Tránsito y la Rosaleda y preservar la memoria de San Francisco, permitiendo acoger a los numerosos peregrinos que llegaban de todas partes, ordenó la construcción de la iglesia. El estilo sencillo y riguroso de la basílica refleja el ideal franciscano de pobreza.

La Porziuncola es una pequeña iglesia encerrada dentro de la gran basílica de Santa Maria degli Angeli e dei Martiri. Este es uno de los lugares franciscanos más importantes de la cristiandad.

Basílica de Santa María de los Ángeles y de los Mártires (La Basilica di S. Maria degli Angeli e dei Martiri)
Basílica de Santa María de los Ángeles y de los Mártires (La Basilica di S. Maria degli Angeli e dei Martiri) FOTO: Alicia Romay

7.- Iglesia de Santa Maria de la Victoria (Chiesa di Santa Maria della Vittoria)

Se erigió Santa Maria della Vittoria en el siglo XVII para conmemorar la victoria del emperador Fernando II en la Batalla del Monte Blanco. Es una iglesia pequeña y poco conocida, pero dentro tiene un tesoro que merece la pena conocerlo: la escultura de Bernini “El éxtasis de Santa Teresa " en la capilla de Cornaro. También se conoce como la Transverberación de Santa Teresa. Retrata la imagen de Santa Teresa de Ávila durante el don místico de la transverberación que describe en su Libro de la Vida.

Iglesia Santa María de la Victoria (Chiesa di Santa Maria della Vittoria)
Iglesia Santa María de la Victoria (Chiesa di Santa Maria della Vittoria) FOTO: Alicia Romay

8.- Iglesia Santa Maria del Pueblo (Chiesa Santa Maria del Popolo)

Y en la Plaza del Pueblo (Piazza del Popolo), debemos de entrar a la iglesia Santa Maria del Pueblo, para admirar dentro de la capilla Cerasi una de las obras más increíbles de Caravaggio, “La crucifixión de San Pedro”. Esta iglesia fue construida durante el pontificado del Papa Pascual en 1099. Cuenta la leyenda que la virgen se le apareció al Papa en un sueño pidiéndole que construyera una iglesia justo en donde estaba enterrado el nefasto emperador Nerón cuyo fantasma acechaba la zona. Se dice también que el Papa Alejandro VII Chigi, encargó a Gian Lorenzo Bernini, la restauración y embellecimiento del edificio. Bernini trabajó allí con su taller, modificando parcialmente la estructura renacentista original. La basílica tiene un gran crucero que está presidido por cuatro capillas, una cúpula y el presbítero. Las capillas más conocidas son la Capilla Chigi, diseñada por Raffaello Sanzio para Agostino Chigi entre 1513 y 1514 y restaurada por Bernini entre 1652 y 1656; y la Capilla Cerasi, con las obras de Caravaggio “La Crucifixión de San Pedro” (1601) y “La Conversión de San Pablo (1600-1601) y “La Asunción de la Virgen de Aníbal” .

Hay varios tesoros en el mismo rincón de Roma.

Basílica de Santa María del Pueblo (Basilica di Santa Maria del Popolo)
Basílica de Santa María del Pueblo (Basilica di Santa Maria del Popolo) FOTO: Alicia Romay

9.- La Iglesia de San Agustín (La chiesa di Sant’Agostino)

Fue de las primeras iglesias romanas del Renacimiento, es del siglo XIV. Los Agustinos que oficiaban misas en la iglesia de San Trifone in Posterula, decidieron construir su propio convento dedicado a San Agustín. La primera construcción fue creando una iglesia más pequeña, pero al no poder dar cabida a toda la comunidad, años más tarde, entre 1479 y 1483, la reformaron construyendo la escalinata y subiéndole del nivel de la calle. Cuando lleguéis a la plaza en donde se encuentra, vais a quedar sorprendidos al encontraros con la fachada de la basílica en lo alto que aparece de repente.

En la tumba de Santa Mónica, está colgada una de las obras más discutidas del genial Caravaggio, sobre todo, por el mensaje que ofrece en este lienzo y que es poco frecuente en sus obras. Es importante saber que la pintura es del año 1603, muy cerca de la Roma Contrarreformista. Ese año, se celebraba el jubileo, y se dice que, acudieron a Roma más de un millón de peregrinos. Por la época, se pidió a los artistas que favorecieran el culto a la virgen y así lo hizo pero, mostrando a dos peregrinos con los pies sucios como signo de haber recorrido un largo y duro camino. Se dice que quien posó para el autor, era una mujer llamada Lena, cortesana y amiga del pintor. La obra se llama “La Virgen de los Peregrinos”.

Iglesia de San Agustín (Chiesa di San Agostino)
Iglesia de San Agustín (Chiesa di San Agostino) FOTO: Alicia Romay

10.- Basílica de Santa Práxedes (Basilica di Santa Prassede)

Quiero terminar este artículo dedicado a las iglesias que son imprescindibles de visitar en Roma, con esta basílica tan poco conocida y que está ubicada en un rincón que seguramente sin esta referencia, no iríais. Merece la pena descubrirla.

Muy, pero muy cerca de la Basílica Papal de Santa María Mayor, a media calle, en un callejoncito, se encuentra esta preciosidad de iglesia. Es encontrarse de repente, con una joya que por su estructura externa no dice nada y por dentro es de no creérselo.

Su nombre lleva el nombre de la hija del senador romano Pudente, discípulo de San Pablo. Era hermana de Santa Pudenciana. La leyenda cuenta que a las dos hermanas las asesinaron porque se dedicaron a enterrar a los mártires de las persecuciones de Antonino Pío en los pozos ubicados en las tierras propiedad de su padre. Otra creencia relacionada con esta iglesia es que la larga mesa de mármol situada a la izquierda de la nave, servía de lecho al santo que allí dormía en penitencia, mientras que la urna colocada bajo el dintel de la entrada, contiene los huesos de San Valentín, protector de amantes.

Basílica de Santa Práxedes (Basilica di Santa Prassede)
Basílica de Santa Práxedes (Basilica di Santa Prassede) FOTO: Alicia Romay

En cada iglesia en Roma, hay tantas y tantas historias, tantas y tantas leyendas... Cada una tiene su arte y cada una guarda sus tesoros. Seguir descubriéndolas es un deseo permanente, desde las basílicas más importantes hasta las más pequeñas iglesias y capillas escondidas en espacios poco frecuentados.