Aparecen “dragones azules” en Canarias, una especie marina con una picadura mortal

Las playas de La Oliva (Fuerteventura) están en alerta por la presencia de una especie peligrosa conocida como `dragón azul´

Dragón Azul se pasea por las cosas de Fuerteventura
Dragón Azul se pasea por las cosas de FuerteventuraLa Razón (Custom Credit)

El Ayuntamiento de La Oliva, municipio de Fuerteventura (Islas Canarias), advirtió este jueves sobre la presencia de una “especie peligrosa” de animal marino, conocida como ‘dragón azul’ en una zona situada entre Las Agujas y las Grandes Playas.

Según Oceana, una organización internacional destinada a la preservación de los océanos, los dragones azules o “Glaucus atlanticus” son pequeñas babosas marinas, de entre 3 y 4 centímetros, cuya picadura es bastante peligrosa porque tienen una técnica defensiva implacable.

Tamaño del `Dragón Azul´ FOTO: La Razón (Custom Credit)

Es una especie de molusco sin concha que suele encontrarse en los océanos Atlántico, Pacífico e Índico porque tienen especial predilección por las aguas templadas y tropicales. Pero según explica en `Diario de Avisos´ Leopoldo Moro, biólogo del Servicio de Biodiversidad del Gobierno de Canarias, es habitual que estos ejemplares aparezcan en Canarias en primavera y otoño (sus épocas de reproducción). Forman parte del plancton, por lo que su movimiento depende de las corrientes.

Se alimenta principalmente carabelas portuguesas, un tipo de medusa venenosa de la que extrae las toxinas de su veneno. Una vez extraídas las toxinas de la Carabela Portuguesa las almacena en su estómago y después viajan hasta las extremidades que luego utilizan para atacar a sus presas.

A pesar de su escaso tamaño, la picadura del “dragón azul” puede llegar a ser mortal. Y aún cuando no llegue al extremo de ser mortal, sí que es muy dolorosa y puede provocar una urticaria cutánea grave. Por eso se recomienda a todo aquel que se cruce con este animal que no los toque: “si no se le molesta no suele atacar”.

Imagen del `Dragón Azul´ FOTO: La Razón (Custom Credit)

Los dragones azules ni siquiera están a salvo de sí mismos. Si no encuentran otras especies de las que alimentarse, pueden llegar a comerse entre ellos.

Aún siendo precavido y siguiendo todas las recomendaciones (como la de obedecer a las banderas de señalización en las playas), es posible recibir una picadura porque este pequeño animal es un experto en el camuflaje. Suele moverse por la superficie “boca arriba” y dejándose llevar por las corrientes marinas, lo que hace que su vientre azul pase desapercibido en el agua.

En caso de que esto suceda, es aconsejable contactar con los servicios de emergencia de inmediato.