Política

Andalucía

Nueva cita electoral entre el hastío de diciembre y la reacción ciudadana de abril

La alta participación de las elecciones al Gobierno de hace seis meses favoreció la victoria del PSOE, que ganó medio millón de votos respecto a los comicios que dieron la Junta a PP y Cs en 2018

El resultado en Andalucía será determinante, como cada año, porque en sus colegios electorales se elige el destino de 61 escaños
El resultado en Andalucía será determinante, como cada año, porque en sus colegios electorales se elige el destino de 61 escaños Manuel Olmedo Manuel Olmedo

El pasado 28 de abril, los andaluces, en un ejercicio de responsabilidad, acudieron masivamente a las urnas. La participación se disparó respecto a la llamada previa, cuando estaba en juego la Junta de Andalucía. En diciembre de 2018, más de 2,5 millones de votantes prefirieron no ejercer su derecho –el segundo peor dato de la historia–. La alta abstención pasó factura al PSOE: obtuvo mayoría simple de escaños, pero tuvo que abandonar la Presidencia por primera vez en 37 años. La lectura de esos resultados es que se trató de un castigo específico a Susana Díaz, que la líder socialista todavía continúa intentado digerir. En los comicios generales de abril el PSOE ganó medio millón de votos respecto a las andaluzas y lograron 24 escaños de los 61 en juego en la comunidad. Andalucía proporcionó a Pedro Sánchez casi una quinta parte de su representación en el Congreso (123). Esa vez solo se quedaron en casa 1,6 millones de andaluces. La reacción se atribuyó a la conciencia ciudadana para desactivar el bloqueo político que se mantiene en España desde hace cuatro años. El fracaso de investidura de Sánchez, tras unas negociaciones con Unidas Podemos filtradas minuto a minuto por ambos partidos, abocó a unos nuevos comicios. Los ciudadanos deciden de nuevo hoy y los políticos dispondrán mañana. Sin embargo, la partida es muy distinta a la de hace seis meses. Si entonces el presidente en funciones se presentaba con las mayores garantías entre todos los candidatos, ahora el tablero ha sufrido muchas variaciones. En Andalucía, no solo se examina su candidato, Pablo Casado, lo hace también el Gobierno de Juanma Moreno, a punto de cumplir un año. Una mejora de los resultados –como prevén todos los sondeos, tras el batacazo de abril–serviría a Moreno para respaldar su trabajo al frente de la Junta, que siempre ha puesto como espejo para una reedición del pacto en el Gobierno central. Para lo bueno y para lo malo, el PP es quien está poniendo rostro a la Junta, abordando temas complicados como la crisis de la listeria y encabezando las campañas contra las «herencias» negativas en sanidad y dependencia como punta de lanza. En abril, el partido de Rivera fue la segunda fuerza por delante del PP, que cosechó su peor resultado. Todo apunta a que el socio de gobierno menos visible quedará relegado y perderá alguno de sus once escaños actuales.

La fragmentación de la derecha, que siempre había concentrado sus fuerzas en el PP, añade dificultad al deseo de exportar el pacto andaluz a Madrid. Las encuestas coinciden en una caída del partido de Albert Rivera, achacable a su cambio de criterio respecto a un posible apoyo a Sánchez, y al ascenso de Vox, cuya inclusión en los debates electorales sin duda les beneficia. Ya no es el tapado de los comicios, si no un firme candidato a ser la segunda fuerza de la derecha. Pese a las continuas polémicas en el Parlamento andaluz, están sabiendo rentabilizar su apoyo puntual para sacar adelante los dos últimos Presupuestos de la Junta. El sondeo oficial del CIS vaticinó para hoy un resultado similar al de abril, en torno a seis escaños. Teniendo en cuenta que la encuesta se hizo antes de que se publicara la sentencia del procés y de la exhumación del dictador Franco del Valle de los Caídos, los resultados hay que ponerlos en cuarentena. Unidas Podemos puede ver mermada su representación (tiene nueve) por la irrupción de Más País. El partido de Errejón es un tercero en discordia en la izquierda con el que hay que contar en las cuatro provincias por las que se presenta, más por lo que puede restar al resto que por lo que sume. Lo único claro es que lo que ocurra en los colegios electorales andaluces, donde votan más de 6,5 millones, determinará el futuro del país.

Vista de unas urnas en un colegio de Málaga.EFE/Jorge Zapata.
Vista de unas urnas en un colegio de Málaga.EFE/Jorge Zapata. JORGE ZAPATA EFE

LAS CLAVES:

  • Las urnas se abrirán hoy a las ocho de la mañana para recibir los votos de 6,33 millones de andaluces. Desde el extranjero han podido votar otros 249.000 más. La repetición electoral permitirá votar por primera vez a casi 46.000 jóvenes. El grupo de menores de 35 años lo componen 1,42 millones de personas, una cifra muy similar a los mayores de 65 años. Las mujeres siguen siendo mayoría, con 3,3 millones de votantes frente a los tres millones de hombres.