La Catedral de Sevilla reabre con visitas de altura

El primer templo de la ciudad añade sendos recorridos nocturnos, por el interior y las cubiertas, a su oferta cultural

Descubrir las entrañas de un templo que tardó en construirse 72 años -tan sólo el edificio gótico-, admirar sus tesoros artísticos y devocionales o contemplar unas vistas únicas de la ciudad desde unas azoteas privilegiadas. Todo esto es posible desde mañana en la Catedral de Sevilla, que reabre a las visitas culturales tras el obligado cierre por el estado de alarma añadiendo dos recorridos nocturnos, por el interior del templo y por sus cubiertas. La seo hispalense es uno de los principales atractivos turísticos de la ciudad y un motor económico de primer orden. El año pasado recibió 2.298.702 visitas, un 9 por ciento más que en 2018, por lo que su reapertura es esperada por un sector que confía en reactivarse pronto.

La denominada visita “Magna” propone un paseo exclusivo por el arte que atesora el interior del templo, incluyendo espacios nunca antes abiertos al visitante. Según el Cabildo Catedral, un recorrido que pretende “revelar su historia, sus secretos y su mensaje evangelizador”. De esta manera, se podrá descubrir el templo gótico, las construcciones renacentistas como la capilla real, la sacristía mayor o la sala capitular, así como destacadas imágenes como el Cristo de los Cálices o el monumento funerario a Cristóbal Colón. El recorrido puede iniciarse a las 11:30, A las 12:00 y, como novedad, a las 21:30. El coste es de 16 euros.

La visita a las cubiertas resulta impactante, puesto que se pueden contemplar perfiles inéditos del edificio, que se conjugan con unas impresionantes vistas de la ciudad. El visitante llega a una altura máxima de 36 metros y en algunos puntos se accede al interior del templo, admirándose, por ejemplo, el retablo mayor a la altura del “cristo del millón” que lo corona. Las firmas de los canteros en las piedras, los dibujos que hacían los arquitectos en las azoteas, las vasijas con las que se rellenaban las cubiertas o el gran rosetón de 9 metros de diámetro son algunos de los detalles que quedan al descubierto en este recorrido. El itinerario puede iniciarse a las 9:30, a las 10:00 y ahora también a las 21:30, pudiéndose contemplar el atardecer cuando las altas temperaturas del verano van cayendo. El precio, igualmente, es de 16 euros.

El Cabildo Catedral ha tomado precauciones derivadas del coronavirus para que el visitante se sienta seguro durante la visita. “La seguridad es una preocupación constante y por ello este tema está presente en todo momento: los grupos son de 20 personas como máximo, el audioguía se entrega desinfectado y envuelto en unas fundas específicas para evitar el contacto directo y al acceder al templo es obligatorio el uso de gel hidroalcohólico”, apuntan. Las reservas alcanzan ya las 500 en este arranque del verano.