Xuan Lan: «El yoga se practica dentro y fuera de la esterilla»

Ha convertido su atracción por el yoga en su profesión. Pasó de practicarlo a convertirse en profesora debido a su continuo interés por saber más cada día. Ahora imparte «masterclass», «FreeYoga», por toda España, la siguiente el próximo 4 de junio en la Plaza mayor de Madrid.

Xuan Lan/ Profesora de yoga y fundadora de Yogalan
Xuan Lan/ Profesora de yoga y fundadora de Yogalan

Ha convertido su atracción por el yoga en su profesión. Pasó de practicarlo a convertirse en profesora debido a su continuo interés por saber más cada día.

Trabajó en el mundo de la banca y del marketing y ahora es profesora de yoga y fundadora del método «yogaland». ¿Cómo ocurre esto?

-Iba cada día a la oficina, como mucha gente, estuve 10 años en un banco, era un trabajo interesante. Pero con el paso de los años uno se aburre. Practicaba yoga con regularidad en un centro y no encontraba en clase la parte filosófica que necesitaba. Para ello hice una formación de profesores, no para dar clase en principio, sino para completar mi conocimiento. En la formación se nos requería dar una serie de clases, primero a compañeros de trabajo y luego a amigos. Ahí fue cuando me di cuenta que de podía hacerlo, me gustaba y me llenaba, que podía transmitir algo a los demás. Un año más tarde deje mi trabajo y busqué alumnos y poco a poco hasta ahora.

-En «Mi diario de yoga» (Grijalbo), uno encuentra una «mini enciclopedia» de lo que es el yoga, su filosofía y cómo acercarse a él. ¿Cómo ha conseguido que sea tan completo?

-Ha llevado mucho trabajo, la verdad. Lo que más han sido las citas –hay en todo el manual y acompañan a las explicaciones–. Toda la información que ofrece no es algo que aprendes en una clase, sino que es conocimiento que he adquirido en formaciones en la puesta en común con otros profesores y que me han transmitido. Yo tenía ese «knowhow» –conocimiento– y tenía que organizarlo de alguna manera. Las frases o citas he tenido que buscarlas, no quería que fueran sólo de maestros de yoga, sino que hay de escritores y autores de todo tipo, incluso anónimos, porque realmente es una filosofía de vida. Se trata de que sean inspiradoras para quienes las lean y poner en palabras un objetivo, un deseo o una manera de ser. También he dejado una parte de diario para que cada uno pueda plasmar sus sentimientos y su experiencia para que sea algo personal, no es «mi diario» sino el diario de la persona que se acerca al libro y que practica yoga.

-Propone una rutina de 28 días, ¿a qué responde?

-He oído y leído en varias ocasiones que son tres semanas lo que una persona tarda en adquirir un hábito. Y por eso yo pensé voy a dar un poquito más «por si acaso» y que tengamos algo más que un hábito, que se integre en la vida de cada uno. Además, porque tanta postura no es bueno que se aprenda de golpe y la persona se pierde. No se trata de ofrecer un catálogo de posturas, sino que también hay ejercicios de meditación y días de descanso porque también hay que dedicar vida a lo que nos rodea, familia, amigos... La idea no es llenar el tiempo libre de yoga, sino integrarlo en la vida. Y llenarlo con cosas que realmente nos dan alegría y disfrutar de esos momentos, ya que pienso que el yoga aporta esta conciencia del momento.

-¿A quién va dirigido el manual?

-A aquéllos que quieran iniciarse con el yoga en casa, con un apoyo, una guía práctica. También para otros, que como yo, comenzamos el yoga en un estudio unas veces a la semana, que quieren saber algo más y mantener esa práctica con un soporte adicional. Por lo que asume una doble funcionalidad, bien para iniciarse en la práctica con todo detalle, bien para aquel que ya lo conoce y quiere profundizar más en ello, con la oportunidad de seguir en casa.

-El manual cuenta con mucho más material, no sólo de posturas, que una simple clase. ¿Cómo se transmiten esos valores que acompañan a la disciplina?

-Cuenta con lecciones de filosofía y un poco también de cultura general. Constituye un buen complemento para quienes lo practican de forma habitual y buscan integrar el yoga en su vida y que no se quede sólo en lo que aprende en clase. Porque el yoga se puede practicar dentro y fuera de la esterilla, a través de una manera de pensar, una forma de vivir, basado en una filosofía milenaria.