Política

Objetivo: que nadie pierda la vida en la carretera por una imprudencia

Minuto de silencio en la Delegación del Gobierno en Valladolid en recuerdo de las víctimas de accidentes de tráfico

Minuto de silencio para recordar a las víctimas de los accidentes de tráfico en el Centro de Gestión de Tráfico de Valladolid
Minuto de silencio para recordar a las víctimas de los accidentes de tráfico en el Centro de Gestión de Tráfico de Valladolid FOTO: Miriam Chacón (nombre del dueño) Ical

Entre 2014 y 2018 han fallecido en las carreteras de Castilla y León 853 personas, con 21.584 accidentes notificados con víctimas y casi cuatro mil heridos hospitalizados. Este año, en España, se han dejado la vida en el asfalto más de 1.800 personas. Entre las causas de la mayoría de estos siniestros, el alcohol, las distracciones por el uso del móvil y la velocidad.

En el Día Mundial en Recuerdo de las Víctimas de Tráfico que se celebra este lunes, la Delegación del Gobierno en Castilla y León llevaba a cabo un emotivo minuto de silencio para recordar a estas personas muertas en la carretera y sus familiares, en el que la delegada del Gobierno, Mercedes Martín, aseguraba que nadie debe perder la vida por una imprudencia. "En nuestras manos está conseguirlo", decía, mientras recordaba que un vehículo es un arma peligrosa que mata "cuando no se ponen los cinco sentidos en la conducción", y volvía a pedir prudencia al volante.

En Castilla y León, solo el año pasado 176 personas fallecieron por este motivo mientras que, en lo que va de 2019, ya han sido 93 las víctimas mortales en las carreteras de la Comunidad, una cifra menor a la del ejercicio anterior, a pesar de lo cual la delegada del Gobierno en la Región llamaba a «ser más ambiciosos ya que nadie debe perder la vida por una imprudencia en la carretera y está en las manos de todos los conductores conseguirlo».

En este sentido, recordaba los colectivos más vulnerables, como son los peatones, ciclistas y motoristas, quienes representan la mitad de los fallecidos y señalaba que si no se aplican medidas firmes para acabar con estos sucesos se prevé que en 2030 los accidentes de tráfico sean la séptima causa de defunción en el mundo.

A pesar de estas malas cifras, y de que, sin duda, el objetivo es que nadie pierda la vida en las carreteras, la evolución en los últimos años es positiva, ya que la mortalidad en accidentes en ciudad se ha reducido en los últimos cinco años, en Castilla y León, un 28 por ciento.

El accidente más común en vía urbana suele ocurrir en rotondas y cruces por alcance trasero o por impacto lateral, generalmente causados por distracciones y por no respetar la distancia de seguridad o la prioridad. Además, los daños en el vehículo suponen de media un coste de 1.200 euros. En cuanto a las lesiones más frecuentes, los esguinces cervicales (65 por ciento) son los daños más frecuentes, seguidos de las hernias discales (15 por ciento) y los esguinces de rodilla (10).