“Se avecinan tiempos muy duros para el mundo del libro”

El presidente del Gremio de Editores de Castilla y León, Ricardo de Luis, alerta de que algunos establecimientos pueden llegar a no volver a abrir

Una librería cerrada en Valladolid
Una librería cerrada en ValladolidRubén Cacho/Ical

No han sido fáciles los últimos años para el sector del libro. La crisis de hace diez años dejó muy tocado este mundo y la aparición de los medios digitales contribuyó a un descenso de ventas que se ha amortiguado en los últimos años, con un ligero repunte. Y todo ello con un arduo trabajo de profesionales y empresas que se han adaptado a las nuevas circunstancias. Pero el efecto del coronavirus ha puesto patas arriba toda la economía global y el gremio se teme lo peor ante el nuevo escenario que se va a encontrar a corto, medio y largo plazo.

En las vísperas del Día de Libro, el presidente del Gremio de Editores de Castilla y León, Ricardo de Luis, atiende a LA RAZÓN, para señalar que se “avecinan unos tiempos muy duros para el sector”. “Ya se ha perdido el primer trimestre, y lo vamos a notar en la cuenta de resultados y estamos conteniendo la situación aunque ya nos han alertado de que algunos establecimientos no van a poder abrir de nuevo las puertas”, señala.

Encima, este parón ha llegado en un momento clave para el sector, cuando suele facturar más debido a las Ferias del Libro que se producen por estas fechas. " Se trata además de uno de los trimestres de mayor índice de ventas en nuestro sector, junto con el navideño y sabemos además que no va a ser fácil retomar la actividad cuando las condiciones lo permitan".

De momento, en este periodo de parón, las 16 empresas que conforman el gremio han mantenido sus plantillas y continúan con su actividad, dentro de lo posible, corrigiendo pruebas, actualizando catálogos y otras tareas atrasadas que no se han podido realizar hasta ahora.

Las ventas. como no podía ser de otra forma, han caído en picado, pese a la venta on line. “Es muy complicado vender, los almacenes están cerrados y los pedidos han llegado por cuentagotas”, informa. A todo ello se suma que se espera que cuando se abran los distintos establecimientos, sean bastantes las devoluciones, en especial las que se habían distribuido a principios del mes de febrero.

En la actualidad, la facturación de las empresas del Gremio supera los 3,5 millones de euros. Durante 2019 las editoriales del Gremio han sacado 284 nuevos títulos, y en catálogo cuentan con 10.123 títulos Respecto al empleo ocupan a 184 personas de manera directa y a ello se suma la contratación de servicios diversos a otras empresas del sector.

El desafío que tienen por delante es bastante complejo, y más teniendo en cuenta, como señala De Luis, que en la pasada crisis “la Cultura fue la primera sacrificada”. Es por ello, que a lo largo del último mes, han estado en permanente contacto con el consejero de Cultura y Turismo, Javier Ortega, con el ánimo de buscar soluciones para el sector.

Entre las prioridades que se destacan desde el Gremio, Ricardo de Luis indica que ahora es el momento de "unir esfuerzos de todos los sectores del libro para marcar un camino común; mantener el calendario de ferias; fomentar más actividades en las bibliotecas públicas, y un plan especial para potenciar más la lectura en las zonas rurales “donde existe una fuerte demanda”

La Junta Directiva ya ha acordado en este sentido continuar desarrollando las actividades programadas en las nuevas fechas que se están indicando en las Ferias del Libro de León, Valladolid y Madrid.

“Cerrados en el peor momento”

“Estamos cerrados en el peor momento, porque si existe un trimestre para el mundo del libro es éste, con un gran número de novedades y de Ferias”, indica Hector Escobar, librero y editor además de presidente de la Asociación Leonesa.

Librería Universitaria de León, cerrada al público
Librería Universitaria de León, cerrada al públicoLa Razón

Escobar se muestra muy crítico con las decisiones adoptadas por el Gobierno de la nación, en especial con lo que afecta a su sector. “Nos han cerrado cuando el libro debería ser un bien de primera necesidad”. ¿Por qué se abren kioskos y no librerías?, se pregunta.

“Mira, este era un momento ideal para pescar nuevos lectores, para contagiar de la magia de los libros, por que con la palabra bien armada se puede luchar contra la injusticia”, indica el librero.

Aunque considera que es el momento de no bajar los brazos y tener más actitud que nunca, ve la situación muy peliaguda y ya sabe de compañeros que van a tener muchas dificultades para volver a la rutina. Héctor Escobar sigue yendo a su librería Universitaria, y cada día puede vender de manera online entre siete u ocho pedidos. Él tiene esa suerte, pero otros libreros no. “Y ponte a temblar con las campañas de libros de texto. Esta situación es la literatura del insólito”, finaliza en su conversación con LA RAZÓN.